El entrenador portugués ofreció una rueda de prensa a pocos días de volver a enfrentarse con el Benfica al equipo blanco en la Champions League.
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«Entregué todo lo que tenía al Real Madrid. Cometí errores y también acerté, pero di absolutamente todo. Así es. Cuando un profesional, ya sea técnico o jugador, sale de un club con esa clase de sentimientos, se crea un vínculo para siempre».
De esta forma tan directa se manifestó José Mourinho este lunes hablando sobre su relación con el Madrid, rival al que volverá a enfrentar en la Champions League tan solo 20 días después de vencerlo en la fase de grupos. Se trató de un mensaje cargado de cariño en medio del creciente reclamo para que regrese al banquillo blanco tras su triunfo en Lisboa.
«La impresión, desde hace 12 años, que percibo en los madridistas es similar a la mía: que di todo lo que pude. La gente reconoce que me equivoqué, pero en líneas generales me tiene aprecio», añadió Mourinho, quien quiso zanjar los rumores. «No deseo alimentar historias que no existen», aclaró.
Con total transparencia, Mourinho abordó la cláusula que le permitiría salir libre del Benfica dentro de los diez días posteriores al término de la temporada y que, en teoría, abriría una opción para regresar al Madrid.
«Lo único real es que poseo un año más de contrato con el Benfica. Es algo especial porque se firmó en un periodo preelectoral y quisimos proteger a un posible nuevo presidente. Es una cláusula sencilla de romper para ambas partes, pero el único vínculo formal es mi contrato con el Benfica. No existe nada con el Madrid», comentó.
Además, el técnico portugués reiteró su afecto hacia uno de sus «hijos futbolísticos»,
«Me gustaría eliminar al Madrid, pero deseo que Álvaro [Arbeloa] gane La Liga y permanezca muchos años en el Madrid. Lo veo como un joven con gran capacidad y auténtico madridismo», destacó.
También se le consultó sobre su última charla con Florentino Pérez: «La última vez fue al firmar con el Benfica. Me comentó que estaba muy contento porque me unía a un gran club. No asistió al partido anterior, espero que mañana esté y pueda conversar con él. Tenemos una gran amistad».
Durante la rueda de prensa, hubo momento para rememorar sus tres años en el Madrid, y lo hizo, fiel a su estilo, con la claridad habitual: «No cambiaría nada porque no está en mis manos. No me torturo pensando en lo que podría haber cambiado. Me quedo con haberlo dado todo. Es una satisfacción. Si das todo lo que tienes y más, no hay lugar para reproches al fallar».
«Puedo ser de los pocos entrenadores que salieron del Madrid sin ser despedidos. Cuando te vas por decisión propia, no tienes motivos para reprochar ni envidiar. Salí con el alma limpia, nunca olvidaré lo que me dijeron el presidente y José Ángel. Me dijeron: ‘Ahora empieza lo bueno, lo difícil ya pasó'», continuó.
Y añadió: «En ese momento pensé que era lo mejor para mí y para el Madrid después de tres años exigentes y casi intensos. Nos separamos en el momento oportuno. Todo lo que el Madrid ha hecho después solo me ha producido alegría. No siento pertenecer a nada, es mérito de quienes estuvieron».
Finalmente, Mourinho habló sin reservas de un club que lleva en el corazón y cerró su intervención con una frase contundente: «¿Se puede decir ‘no’ al Madrid y a Florentino? Sí». Con una sonrisa incluida. Palabra de Mou.

