El PSOE mantiene la confianza en que Montero continuará en sus cargos en Madrid a pesar del fracaso previo con Alegría

«Las andaluzas por ahora no han tomado la delantera», indican desde la dirección socialista para justificar la continuidad de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda.

María Jesús Montero, en un acto del PSOE en Andalucía para las elecciones europeas de 2024.

En febrero de 2024, Pedro Sánchez ya presintió la tormenta política tras los resultados negativos en Galicia, donde el PSOE perdió cinco de sus 14 escaños. Persistía aún la desilusión de mayo de 2023, cuando los socialistas sufrieron un retroceso considerable en su poder territorial. Frente a su Ejecutiva, manifestó su preocupación por la «falta de liderazgos autonómicos» de forma generalizada y señaló la carencia de «referentes» en ciertos territorios. Su estrategia consistió en situar a ministros candidatos como cabezas de lista en distintas regiones para recuperar cuotas de poder.

No obstante, la primera prueba decisiva fue la derrota notable de Pilar Alegría, ex ministra y portavoz del Ejecutivo hasta las Navidades. Sin embargo, este revés no modifica el plan establecido, con la vicepresidenta María Jesús Montero como el siguiente test crucial en Andalucía, en unas elecciones que tampoco muestran un panorama favorable. «Estamos completamente convencidos» de la estrategia, repiten estos días miembros del Ejecutivo.

La elección de colocar a los ministros como punta de lanza responde a un doble propósito. Además de presentar candidatos con visibilidad y presencia pública garantizadas por su cargo en el Consejo de Ministros, se busca asimismo un mayor control interno y alineación con la dirección, es decir, disminuir la disidencia. Aragón, sin embargo, se ha convertido en un obstáculo en ese proceso y genera dudas sobre la posibilidad de futuros tropiezos. Andalucía, la próxima parada, tampoco se vislumbra como un escenario propicio para los socialistas. No obstante, en Ferraz no cuestionan la hoja de ruta: «El PSOE cuenta con las mejores cartas y avales que posee» para las autonomías.

De la escasa autocrítica pública en el PSOE se reconoce que a Pilar Alegría le «faltó tiempo», ya que Jorge Azcón adelantó las elecciones en Aragón. Sin embargo, la ex portavoz del Gobierno fue elegida líder de los socialistas aragoneses en enero de 2025 y no abandonó el Ejecutivo hasta diciembre. «Debería haber dejado el Gobierno hace un año, al ser nombrada secretaria general. Le habría ido mejor», aseguran fuentes socialistas. Este planteamiento se aplica a todos, y no hay indicios de que vaya a cambiar con Montero, la siguiente ministra candidata en liza.

La vicepresidenta presentará antes los Presupuestos, sin señales de apoyo

«Illa se retrasó y le resultó favorable», comentan desde la dirección socialista, refiriéndose a su paso de ministro de Sanidad a presidente de Cataluña. «Las andaluzas por ahora no se han adelantado», insisten para argumentar la continuidad de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda. El horizonte es que pueda presentar los Presupuestos —aunque no prosperen, debido a la ruptura del bloque de investidura tanto por parte de Junts como de Podemos—, después de lanzar la nueva financiación autonómica, y solo entonces, cuando convoque Juanma Moreno, dejaría Moncloa. Es decir, compaginaría hasta el último momento su papel de ministra y candidata.

Otros que también afrontarán esta prueba electoral son Óscar López (Madrid), Diana Morant (Valencia) y Ángel Víctor Torres (Canarias). «Comparten un denominador común: conocen bien su territorio, muchos de ellos han tenido responsabilidades municipales y entienden claramente las necesidades de la ciudadanía y sus regiones», afirmó este martes Elma Saiz, portavoz del Ejecutivo, después del Consejo de Ministros. «Todos ellos comparten además el firme compromiso de enfrentar los recortes y retrocesos propuestos donde gobiernan PP y Vox».

Los candidatos ganan visibilidad como ministros y frenan disidencias

Al defender su estrategia y la valía de los ministros candidatos, incluso se cuestiona el desempeño de anteriores líderes socialistas para explicar los malos resultados obtenidos. En el caso de Aragón, con Javier Lambán, que fue presidente autonómico entre 2015 y 2023. Lambán falleció en agosto de 2025. Óscar López expresó este jueves una reflexión que desde hace tiempo existe en el círculo cercano a Sánchez: «En Aragón, el partido liderado por Javier Lambán, en mi opinión, en vez de hacer oposición a Azcón dedicó esfuerzos a otra cosa. Muchas veces utilizó argumentos propios de la derecha. El PP no sufrió el desgaste que debería haber tenido». En definitiva, creen que se hizo oposición a Sánchez y no a Azcón. Lambán fue uno de los barones más críticos con Sánchez por sus concesiones a los independentistas.

El posicionamiento de López, respaldado por fuentes gubernamentales ayer, no tuvo apoyo público por parte de Félix Bolaños, quien calificó a Lambán como «un referente unánime en el PSOE». La portavoz, Elma Saiz, consultada por la mañana, remitió a declaraciones previas de Pilar Alegría, horas antes; es decir, a la defensa «orgullosa» del «legado» de Javier Lambán.

Esta reflexión pública generó molestia y malestar también dentro del PSOE de Aragón, donde la mayoría de lambanistas quedaron marginados tras la llegada de Alegría. Existen voces que cuestionan si la ex ministra realmente realizó un trabajo efectivo contra Azcón en esta campaña. «Esto no es Madrid», señalan, aludiendo a la influencia de «gurús de Madrid» en la toma de decisiones. «Es cierto que teníamos problemas con la financiación, Salazar… pero deberíamos haber atacado con dureza a Azcón, hablando de su acomodada situación, sus propiedades… Ya estábamos derrotados, no perdíamos nada. Eso fue lo que hizo CHA. Pilar realizó buenos debates, pero mantuvo un tono demasiado institucional, al ser todavía ministra. Perdimos el partido y no supimos reaccionar».

Scroll al inicio