El Aston Martin AMR26 de Fernando Alonso destaca por un aspecto que ya está siendo estudiado por otros equipos de la F1

Adrian Newey, en la parrilla de salida del GP de Qatar. Newey podría haber ocultado los activadores de la aerodinámica activa (DRS) mediante un novedoso sistema electrónico de activación ubicado bajo el morro del vehículo.

Más información: El AMR26 de Fernando Alonso genera más expectativa que nunca por Newey: «El coche de Melbourne está diseñado con gran precisión»

Carlos Serrano I.C.G Publicada 15 febrero 2026 11:20h

«El AMR26 que veremos en Melbourne será muy distinto al que presenciamos en Barcelona». Así lo manifestó Adrian Newey el martes pasado, destacando la gran atención que captó el monoplaza durante las primeras pruebas de pretemporada en el circuito de Barcelona-Cataluña.

El ingeniero británico se incorporó a Aston Martin en marzo de 2025 y desde entonces ha enfocado su trabajo en crear un automóvil que, solo con su diseño, refleja las elevadas expectativas depositadas en él. Comparado con otros monoplazas, el AMR26 sobresale por sus soluciones novedosas.

Los especialistas de Mercedes, Red Bull, Ferrari, McLaren, Williams, Alpine, Haas, Audi y Cadillac han examinado meticulosamente cada detalle del coche. No solo destacan la suspensión trasera, fijada en la parte superior del soporte del ala trasera, y las innovaciones en el sistema de refrigeración, sino también los componentes que no son visibles a simple vista.

En el monoplaza no se encuentran elementos que, según el reglamento, deberían estar presentes y que Newey ha escondido o prescindido de ellos, algo poco probable. Esto ha generado un gran desconcierto entre los rivales tras un análisis minucioso del diseño del AMR26.

Si el diseño fuera de cualquier otro ingeniero, muchos podrían considerarlo como una simple variación estética o un detalle inadvertido. Sin embargo, tratándose del experto con 13 títulos mundiales en su trayectoria, nada ocurre por casualidad: todo, tanto lo visible como lo ausente, tiene una razón especial.

Una estrategia distinta

Lo que destaca en el nuevo monoposto de Fernando Alonso es la ausencia de la aerodinámica activa, conocida como DRS. No se observan los sistemas hidráulicos que varios equipos ya utilizan para manejar los ‘flaps’ superiores del alerón delantero, una de las principales novedades del reglamento FIA 2026.

En el ambiente de los equipos se interpreta esta falta como una posible estrategia de Newey y su grupo para utilizar un sistema de activación electrónica.

El AMR26 pilotado por Lance Stroll.

El AMR26 pilotado por Lance Stroll. ASTON MARTIN F1

Según esta teoría, un sensor enviaría la señal a un mecanismo eléctrico, cuya ubicación exacta sigue siendo desconocida, aunque se cree que podría estar situado bajo el morro del vehículo.

Si esta información se confirma, se logrará un ahorro significativo de peso en esa zona y en la totalidad del monoplaza, lo que representaría una ventaja considerable bajo la actual normativa técnica.

El martes pasado, en declaraciones a Aston Martin, Adrian Newey reveló las claves del nuevo automóvil y enfatizó que no hay límites. «El AMR26 en Melbourne será diferente al que se mostró en Barcelona. Y el vehículo con el que se cerrará la temporada será aún distinto al que comenzó».

Por ahora, el AMR26 luce imponente, pero el diseñador británico evita calificar su creación, aunque conoce bien su realidad. «Nunca catalogo mis diseños como agresivos. Simplemente sigo la dirección que considero adecuada. La decisión tomada puede parecer agresiva, ya que incluye características no aplicadas previamente. ¿Eso lo hace agresivo? Probablemente sí. O quizás no».

«Hemos fabricado algo con gran capacidad para su evolución. No buscamos que esté completamente optimizado, pero sí que posea potencial. Hay componentes (alerones, carrocería y otros elementos modificables) con esta capacidad», explicó.

El proceso creativo

Antes de evaluar el rendimiento y evolución, el primer AMR26 ya es una realidad; Newey detalló el proceso para diseñarlo: «Diseñamos primero la distribución del peso, luego la suspensión y los alerones, que son distintos. Posteriormente, los pontones y el tratamiento de la parte trasera, que también es diferente».

«Supone mucho más de lo intentado anteriormente por el equipo. Requiere cooperación estrecha entre los diseñadores, pero todos estuvieron a la altura», añadió.

Adrian Newey, en la entrevista concedida a Aston Martin.

Adrian Newey, en la entrevista concedida a Aston Martin.

Una de las limitaciones en el desarrollo del monoplaza fue el correcto funcionamiento del túnel de viento, que «no estuvo operativo hasta abril, lo que nos llevó a comenzar tarde. No incorporamos un modelo 2026 hasta mediados de abril, cuando otros lo hicieron a principios de año. Esto significó un atraso de cuatro meses y un ciclo más corto de investigación. El objetivo era llegar a Barcelona, y lo conseguimos», concluyó el británico.

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