Los diarios ‘The Mirror’ y ‘The Sun’ reportan que el avión privado del magnate estadounidense realizó al menos 90 aterrizajes en Reino Unido

La controversia que mantiene al ex príncipe Andrés Mountbatten Windsor en el centro de atención abre la puerta a un nuevo episodio. La prensa británica ha revelado que el hermano del rey Carlos III supuestamente utilizaba el jet privado de Jeffrey Epstein, conocido como ‘Lolita Express’, para transportar chicas jóvenes desde varios países hasta el Reino Unido y hacerlas entrar en el Palacio de Buckingham sin los controles convencionales.
La polémica volvió a tomar fuerza tras la solicitud pública del ex primer ministro Gordon Brown para que la Policía Metropolitana reabra la investigación, al afirmar que el avión de Epstein habría aterrizado en el Reino Unido en al menos 90 ocasiones, según reporta The Mirror. Para Brown, es imprescindible interrogar al ex duque como parte de un proceso exhaustivo, pues considera que se trata de “sin duda el mayor escándalo hasta ahora”.
Quién es quién en la casa real británica: del rey Carlos, el más tardío de la historia, al polémico príncipe Andrés.
Diversas fuentes consultadas por el medio mencionado sostienen que el royal británico ingresaba a las menores al palacio por entradas secundarias, en algunos casos eludiendo los controles de seguridad. Aunque se han publicado imágenes y correos electrónicos tras la divulgación de los archivos de Epstein por el Gobierno de Estados Unidos, así como acusaciones de Virginia Giuffre, Andrés ha negado reiteradamente cualquier acto ilícito.
Los testimonios recogidos por The Mirror indican que el ex príncipe habría implantado un sistema de códigos y mensajes cifrados para coordinar de forma discreta la llegada de estas mujeres. Uno de esos mensajes, reporta el diario The Sun, decía: “La señora Windsor llegará pronto, por favor déjala pasar y acompáñala arriba”. El personal del palacio, frustrado por la situación, habría seguido estas indicaciones durante años, utilizando entradas fuera de la vista del público. La información difundida por The Mirror y The Sun señala que los propios empleados estaban al tanto de la frecuencia de estos sucesos. De hecho, uno de ellos declaró a The Sun que “llamaba a la oficina de guardia y siempre escuchaba lo mismo —’La señora Windsor llegará pronto, por favor déjala pasar y acompáñala arriba’—. Esto ocurría siempre por una de las entradas para el personal, lejos del alcance público general”.

“Nunca se adoptaron medidas para detenerlo”
La misma fuente añadió que esta rutina se volvió tan común que los empleados respondían sin asombro. Además, según esas declaraciones, los agentes de seguridad de la Casa Real evitaban responsabilizarse de la vigilancia de Andrés, a quien describían como desagradable y arrogante. El manejo interno de estas visitas, comenta otro testigo citado por The Mirror, carecía de controles o registros detallados sobre la identidad de las personas que ingresaban, dado el estatus de Andrés dentro de la Familia Real británica. “Era un tema recurrente entre los cortesanos, pero jamás se aplicaban acciones para impedirlo”, afirma la fuente al citado medio.
Las revelaciones han cobrado mayor relevancia tras la publicación de correos electrónicos de Epstein que exponen la invitación personal del expríncipe Andrés a Jeffrey Epstein y a una mujer rumana para cenar en Buckingham Palace. En esos mensajes, enviados desde una cuenta llamada The Duke y fechados en septiembre de 2010 —dos años después de que Epstein fuera condenado por delitos sexuales con menores—, Andrés escribía: “Podríamos cenar en Buckingham Palace y tendríamos completa privacidad”. Epstein respondía: “Incluye a otra, rumana, muy atractiva”.

De acuerdo con The Mirror, las autoridades han confirmado que investigan las acusaciones de mala conducta durante el ejercicio público y evalúan si Andrés compartió con Epstein informes confidenciales relacionados con su cargo como enviado comercial del Reino Unido. Además, examinan denuncias sobre la llegada al país de una mujer acompañada por Epstein con la intención de mantener un encuentro sexual con Andrés en la antigua residencia oficial Royal Lodge. La presión para reactivar y ampliar la investigación sobre las actividades de Epstein y la implicación de Andrés ha crecido.
Por su parte, Gordon Brown ha insistido en que la Policía Metropolitana debe incluir al ex duque en un interrogatorio dentro de la pesquisa relacionada con el tráfico de mujeres a través de aeropuertos británicos. Según el ex primer ministro, el análisis de los archivos de Epstein ha revelado “el abuso de mujeres por parte de depredadores y sus cómplices y el papel aún no reconocido del Reino Unido”. Al parecer, Brown también constató que Epstein presumía en sus correos de poder usar el aeropuerto de Stansted para trasladar chicas a Reino Unido desde países como Letonia, Lituania y Rusia usando el ‘Lolita Express’. Además, el ex mandatario afirmó que personas cercanas le habían informado anteriormente de que las investigaciones sobre Andrés no habían revisado adecuadamente pruebas clave relacionadas con esos vuelos. Por eso, ha solicitado que la policía incorpore esas evidencias en las pesquisas actuales: “Solo por las revelaciones sobre Stansted, sería imprescindible que la policía interrogue a Andrés”.

