Herencia de criptomonedas: explicación legal por un abogado

Al igual que sucede con el dinero en una cuenta bancaria, una propiedad o unas acciones, las criptomonedas forman parte del patrimonio del fallecido y, por ende, se incluyen dentro de la herencia Una representación de criptomonedas se

En los últimos años, las criptomonedas han dejado de ser un concepto casi desconocido para convertirse en una opción común de inversión para muchas personas. Bitcoin, Ethereum y otros activos digitales ya integran el patrimonio de miles de familias en España, aunque todavía persiste una duda que rara vez se plantea hasta que es demasiado tarde: ¿qué sucede con esas criptos cuando su dueño fallece?

Esta cuestión es abordada por David Jiménez, abogado especialista en herencias, quien explica si es posible heredar criptomonedas y cuáles son las implicaciones fiscales al dejar estos activos en sucesión. La respuesta inicial es tajante: sí, las criptomonedas pueden heredarse. Al igual que ocurre con el dinero en una cuenta bancaria, un inmueble o acciones, las criptos forman parte del patrimonio del difunto y, por lo tanto, entran dentro de la herencia.

Aunque aún no sea un fenómeno tan común como heredar viviendas o cuentas bancarias, Jiménez advierte que, en los próximos años, esto será cada vez más frecuente. La razón principal es clara: se trata de un activo relativamente nuevo, y muchos inversores no han considerado cómo se manejará su legado digital tras su fallecimiento.

Uno de los grandes retos es que, a diferencia de una vivienda, las criptomonedas no están automáticamente asociadas a un registro tradicional. Si los herederos desconocen la existencia de estas criptos o no acceden a las claves privadas o a las plataformas donde se almacenan, podrían perderse de forma definitiva. Por ello, aunque legalmente sean heredables, en la práctica es crucial planificar cómo se transmitirá esta información.

A partir de esa base, Jiménez plantea una cuestión interesante: ¿qué forma es más económica de heredar desde el punto de vista fiscal? Para aclararlo, compara distintos tipos de patrimonio: dinero, inmuebles, empresas y criptomonedas. Supongamos, por ejemplo, un millón de euros en cada uno de estos formatos. ¿Cuál supone una carga menor para los herederos?

Heredar dinero resulta más barato que heredar propiedades

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Según este abogado, el primer aspecto a analizar es si se trata de una empresa con actividad económica real. En ese escenario, la herencia puede beneficiarse de reducciones fiscales muy relevantes, que pueden llegar hasta el 95%. Esto implica que, en muchas ocasiones, heredar empresas es lo más conveniente fiscalmente, siempre que se cumplan los requisitos legales correspondientes.

En segundo lugar, Jiménez destaca que entre la opción de heredar dinero o un inmueble, suele resultar más económica la herencia en dinero. Esto se debe a que los inmuebles no solo tributan por el Impuesto de Sucesiones, sino que también pueden conllevar el pago de la plusvalía municipal, un coste añadido que no existe en el caso de heredar efectivo o fondos de inversión. Por ende, si se considera un inmueble valorado en un millón de euros frente a una cuenta con la misma cantidad, desde un punto de vista fiscal, resulta más favorable recibir el dinero.

No obstante, el abogado señala excepciones importantes. Por ejemplo, en caso de que el inmueble heredado fuera la residencia habitual del fallecido, podrían aplicarse reducciones fiscales que hagan que heredar esa propiedad sea más ventajoso. Además, no todo se reduce a impuestos: un inmueble que se alquile puede generar ingresos y aportar un valor económico adicional más allá del coste fiscal inicial.

En lo que respecta a las criptomonedas, Jiménez las considera un activo comparable al dinero en muchos aspectos. En teoría, heredar criptos no implica abonar plusvalía municipal, pero sí está sujeto al Impuesto de Sucesiones conforme a su valor en la fecha del fallecimiento. El mayor desafío no es tanto fiscal como práctico: localizar esos activos, acreditarlos y obtener acceso a ellos.

Por ello, el aumento del uso de criptomonedas está forzando a replantear la forma en que se gestionan las herencias, incorporando nuevas cuestiones relacionadas con claves, exchanges, carteras digitales y planificación patrimonial, un aspecto que será cada vez más habitual en las familias españolas.

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