El comisario Brunner, quien semanas atrás manifestó que el proceso era una cuestión exclusiva de España, ahora sostiene que «es un desafío común entre los Estados y la Unión Europea»

La Comisión Europea ha corregido su postura respecto al proceso de regularización impulsado por Pedro Sánchez. El comisario de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, que hace apenas dos semanas señaló que el proceso concernía únicamente a España, ha aclarado hoy desde el Parlamento Europeo que el asunto también afecta a toda la UE.
«La migración representa un desafío compartido entre los Estados miembros y la Unión Europea. Algunos temas continúan bajo la jurisdicción de los Estados miembros; sin embargo, esta responsabilidad implica que cada Estado debe garantizar que sus decisiones no produzcan efectos negativos en otras partes de la Unión Europea. Este es un principio fundamental de nuestra Unión», señaló el comisario austríaco.
«El permiso de residencia no constituye un cheque en blanco» para desplazarse libremente por la Unión Europea, continuó Brunner, quien añadió que existen «normas claras» que deben ser respetadas al implementar planes nacionales de regularización. Una de estas normas es que, al detectarse a un beneficiario residiendo en otro país, «debe regresar al país que otorgó el permiso». «Esto es lo que esperamos observar ahora respecto a las medidas anunciadas por España», concluyó.
Este cambio de postura resulta significativo y se produce tras la presión ejercida por el Partido Popular. En la reunión anual del Partido Popular Europeo (PEE) a finales de enero en Zagreb, el líder popular, Alberto Núñez Feijóo, exigió que en las conclusiones se incluyera una advertencia clara frente a procesos migratorios similares al que impulsa el presidente del Gobierno.
Desde el PP también se indicó a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, que las declaraciones de Brunner habían sido un error, especialmente considerando que el comisario austriaco pertenece a la familia popular. En Bruselas se comentaba días después que la alta funcionaria alemana se encontraba en India cuando Brunner habló, y se sugirió que la respuesta tampoco fue coordinada con su influyente jefe de gabinete, Bjoern Seibert.
La presión del PP parece haber dado sus frutos, pues Brunner ha reiterado gran parte de sus argumentos: que la regularización de 500.000 inmigrantes, cifra que los populares elevan hasta 800.000 personas por el derecho a la reunificación familiar, impacta en realidad a toda la UE debido a que el espacio Schengen les facilita la libre circulación.
«Sánchez ha creado una regularización masiva para 800.000 inmigrantes que ingresaron de forma irregular. Y la quiere imponer de manera unilateral, por decreto y sin evaluar antecedentes penales. Esto abre una brecha de seguridad en Schengen y fomenta un efecto llamada. Las consecuencias serán graves para los 27. No mejora la vida de nadie, sino que aumenta la presión sobre los servicios públicos», expresó la secretaria general del PP, Dolors Montserrat, durante el debate sobre la medida española.
Además, el intercambio se ha reducido a un lamentable contraste entre la extrema derecha y la extrema derecha. Los eurodiputados, especialmente de Vox, En Comú y Podemos, sólo compitieron por pronunciar la mayor barbaridad y así salir mejor en los videos que verán sus posibles electores. No hubo ni una propuesta constructiva.
«Ustedes hablan de inmigrantes para evitar que tratemos esa gigantesca red de pedofilia que tiene el Mossad detrás, o la pornografía infantil de esa IA de su amigo Elon Musk», afirmó Jaume Asens, de En Comú, cerrando su intervención con una mención a Bad Bunner en lugar de Bud Bunny.
«El problema radica en que donde nosotros vemos seres humanos, ustedes ven esclavos. Personas a quienes explotar y aprovechar. Los ilegales son ustedes. La esclavitud fue abolida en el siglo XIX», añadió Irene Montero, eurodiputada de Podemos y ex ministra española.
La réplica vino de Jorge Buxadé, eurodiputado de Vox. «La regularización representa un peligro existencial para Europa. Me refiero a la desaparición de nuestros barrios y tradiciones. Matrimonios falsos, poligamia. Muchos terminarán cometiendo crímenes atroces, como ocurrió con esa niña de cuatro años violada por un adolescente magrebí de 16», señaló, para finalizar recogiendo la frase de Montero: «Los socialistas solo quieren esclavos que limpien el trasero de sus padres«.

