El piloto, nueve veces campeón del mundo, ha expresado que preferiría que sus hijos no siguieran la senda del motociclismo debido a la presión que implica su apellido.
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Marc Márquez ya se encuentra en plena preparación para la próxima temporada de MotoGP, en la que buscará defender su título y superar a Valentino Rossi en la cantidad de campeonatos mundiales ganados. Si lo consigue, alcanzaría un total de 8 títulos en la categoría reina (sumando 10 en total si se incluyen todas las categorías).
Al concluir la pasada temporada, sufrió una lesión severa en el GP de Indonesia que le impidió participar en las últimas carreras del campeonato; sin embargo, afortunadamente para el piloto de Cervera, ya había asegurado el título de 2025 gracias a una ventaja considerable.
En este marco, el corredor catalán se pronunció en una entrevista acerca de la posibilidad de convertirse en padre en el futuro y si desearía que sus hijos también se dedicaran a competir en el mundo del motociclismo. Márquez fue tajante: «No, no desearía eso y solo pienso en lo difícil que sería para el niño», afirmó con convicción en una entrevista con Ana Pastor para El Objetivo.
La presión del apellido
El piloto comenta que sus hijos probablemente «disfrutarían de cierta comodidad económica y no les faltaría nada, pero al no carecer de nada, no tendrían el mismo hambre«.
Esa hambre es fundamental en un entorno tan competitivo, donde sólo los mejores del mundo llegan a la categoría reina y donde es necesario dedicar prácticamente toda la vida a esforzarse para llegar y luego mantenerse en la cúspide.
Por ende, la razón principal no es evitar que sus hijos compitan en un deporte con riesgos elevados, donde las caídas y lesiones graves son frecuentes, lesiones que él mismo ha sufrido a lo largo de su carrera, especialmente tras su accidente en el circuito de Jerez en 2020, que desencadenó un difícil periodo de varios años para esta leyenda del motociclismo.
Eso sí, el piloto de Ducati reconoce que es «muy protector» y que probablemente sería «un padre algo insoportable», sobre todo en un deporte donde se alcanzan velocidades superiores a 300 kilómetros por hora y donde la palabra «prudencia» no tiene cabida.
Marc Márquez
Otro factor es la posible influencia negativa que conlleva el legado de su apellido. Siendo uno de los pilotos más destacados de la historia, esto podría generar una presión adicional en sus hijos, tal y como ha ocurrido con otros deportistas cuyos padres les han eclipsado a lo largo de sus carreras. El clásico “ha llegado porque es hijo de”, admite.
El actual campeón cerró el tema dejando claro que preferiría que sus hijos prefirieran disciplinas deportivas que estén menos ligadas a su figura. «Yo les doy un balón de fútbol, una raqueta, lo que sea«, zanjó el catalán.
El Mundial de MotoGP comenzará el fin de semana del 25 de febrero con el Gran Premio de Tailandia, marcando el inicio de una temporada en la que todos sus rivales, incluyendo a su hermano Álex Márquez, intentarán arrebatarle el título.

