Guardiola asistirá a la investidura sin acuerdo con Vox: «No acepto el programa de otro partido, exigen un PP disfrazado»

María Guardiola, presidenta en funciones de Extremadura, a su llegada este martes a la Asamblea regional.

María Guardiola se presentará a la investidura en Extremadura incluso sin llegar a un acuerdo con Vox, negándose a adoptar íntegramente el programa de esa formación.

Vox demanda el cumplimiento total de su programa, más puestos en el Ejecutivo y Legislativo, así como el control de organismos públicos, condiciones que Guardiola considera inaceptables.

En caso de que Guardiola no obtenga el respaldo de Vox el 3 de marzo, podría iniciarse el protocolo para nuevas elecciones si no se logra un pacto antes del 3 de mayo.

Guardiola ha entablado también contacto con el PSOE para explorar alternativas y ha destacado los resultados económicos alcanzados durante su gestión en la Junta de Extremadura.

María Guardiola dio este martes el primer paso rumbo a su investidura… o hacia la repetición electoral. La presidenta en funciones comparecerá en la Asamblea de Extremadura para buscar su reelección, con o sin acuerdo con Vox.

Guardiola habló con el presidente de la Asamblea, Manuel Naharro, y le comunicó su deseo de presentarse a la investidura en cualquier caso, aun si eso conllevara una derrota el 3 de marzo y el inicio del plazo para unas elecciones anticipadas automáticas.

«No acepto el programa de otro partido, que es justamente lo que exigen, y eso no sucederá«, resumió la líder popular en una rueda de prensa donde ha intensificado la presión sobre el partido de Santiago Abascal.

Se expresó con claridad: «Lo inadmisible es que el Partido Popular, que logró una victoria considerable, tenga que asumir el papel de Vox«.

Guardiola confesó incluso que la semana pasada envió un correo a Vox con documentación y una solicitud de reunión, sin recibir respuesta. «No atienden siquiera los emails», lamentó, aumentando la presión en una relación inevitable.

La presidenta en funciones pretende que la primera sesión para la investidura se realice el 3 de marzo, fecha límite. Para ese primer voto requiere mayoría absoluta, es decir, el apoyo de Vox. Si no la obtiene, a las 48 horas, bastaría con mayoría simple: sería suficiente que Vox se abstuviera.

Si ninguna de esas dos opciones prospera, empezará la cuenta atrás para elecciones anticipadas. Extremadura dispondría de hasta el 3 de mayo para investir a Guardiola, de lo contrario, se convocarán nuevos comicios.

Superar el «bloqueo»

La dirigente popular detalló los motivos que mantienen congeladas las negociaciones.

«Vox exige el cumplimiento íntegro de su programa político, además de más cargos en el Ejecutivo, Legislativo y varios puestos que no se corresponden con la proporcionalidad electoral«, afirmó.

Fuentes indican que Vox ha solicitado cuatro consejerías, incluyendo una Vicepresidencia, junto con el control de algunos organismos públicos. También condiciona la aplicación inmediata de su programa en áreas como derechos sociales (igualdad, LGTBI) y la eliminación de subvenciones a sindicatos y patronal.

Hasta ahora, el entorno de Guardiola ha desmentido la veracidad de tales demandas. No obstante, la candidata ha reiterado que las peticiones de la formación extrema «no son aceptables».

La líder extremeña ha sido muy crítica hacia Vox, a pesar de que terminó incorporándolos a su Gobierno tras largas negociaciones en verano de 2023. Sin embargo, Abascal ha sugerido que el PP debería cambiar de candidata si quiere contar con sus votos.

«Si se debe cumplir el programa de otro partido, no queda claro qué hace el Partido Popular«, señaló, reclamando «responsabilidad», como ayer advertía Alberto Núñez Feijóo en la Junta Directiva Nacional del PP.

Añadió: «No puede ser que se otorgue libertad a ellos para manejar ciertas medidas fuera de los ministerios del PP, que también deberían ejecutar sus propias iniciativas».

La presidenta en funciones también descartó que un mero acuerdo de investidura sea suficiente. «No tendría sentido. Se convocaron elecciones anticipadas por falta de acuerdo presupuestario. Mi objetivo es estabilidad para Extremadura, cuatro años consecutivos para gobernar«, enfatizó.

Cuestionada sobre si ha explorado «otras opciones», Guardiola reveló que contactó con el PSOE. Dialogó con Miguel Ángel Gallardo, antes de su renuncia tras la derrota del 21-D, y también con Valentín Quintana, líder de la gestora, a quien solicitó abstención.

«El PSOE en Extremadura está fragmentado y dividido«, concluyó.

Contexto nacional

El contexto a nivel nacional agrega presión al caso extremeño. Como informó EL ESPAÑOL este martes, tanto Guardiola como Jorge Azcón en Aragón deben pactar con Vox antes del 3 de mayo para evitar elecciones anticipadas.

En Aragón, la situación tampoco es sencilla: Azcón convocó elecciones el 8-F con la intención de gobernar solo y perdió dos escaños, mientras que Vox duplicó su representación.

Esa fecha coincide con la precampaña de las elecciones andaluzas. Juanma Moreno prepara la convocatoria para finales de mayo o principios de junio. Un bloqueo simultáneo en Extremadura y Aragón enviaría un mensaje negativo para el PP: un partido que gana comicios, pero no consigue gobernar.

Guardiola concluyó su intervención destacando su gestión. Resaltó que Extremadura cerró 2025 con la tasa de desempleo más baja en 19 años, la mayor cifra de trabajadores registrados y la tasa de pobreza más reducida jamás alcanzada.

«Extremadura ya había empezado a acercarse a la media española, y ahora no puede detenerse», insistió. «Estoy lista para ofrecer a mi tierra el mejor gobierno posible».

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