Pierde posiciones por quinto año seguido, bajando de 56 a 55 puntos, y cae al puesto 49

España desciende en el índice de percepción de corrupción por quinto año consecutivo, pasando de 56 a 55 puntos y colocándose por debajo de naciones autoritarias como Ruanda, Arabia Saudí o Qatar. El informe de Transparencia Internacional, divulgado este martes, evidencia que la percepción de corrupción ha crecido en España y Bulgaria más que en otros países europeos.
Este aumento coincide con un año marcado por el caso Koldo, que condujo a la prisión al exministro de Transportes José Luis Ábalos, a su exasesor Koldo García y al exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán. Los implicados enfrentan diversas audiencias judiciales en los próximos meses, en medio de casos de corrupción que han dejado una notable mancha en el Gobierno.
La corrupción continúa aumentando a nivel mundial, de acuerdo con el Índice de Percepción de la Corrupción 2025, mientras que democracias consolidadas como Estados Unidos, Reino Unido y Francia experimentan descensos. Solo cinco países superan los 80 puntos, frente a 12 hace una década. El deterioro de las libertades civiles dificulta la lucha contra la corrupción y propicia el abuso de poder.
España retrocede en el Índice de Percepción de la Corrupción 2025, presentado por Transparencia Internacional, al perder un punto y situarse en el puesto 49 de 182 países, con 55 puntos, por detrás de países como Granada, Qatar, Arabia Saudí o Ruanda. El informe indica que la tendencia negativa se mantiene desde el año anterior, cuando España descendió cuatro puntos.
El exministro José Luis Ábalos y el exasesor Koldo García arribaron este jueves a la prisión de Soto del Real (Madrid) en un furgón policial luego de que el juez del Tribunal Supremo (TS) ordenara prisión provisional sin fianza debido al riesgo «extremo» de fuga.
Empeoramiento a nivel global
Los responsables de Transparencia Internacional alertan que el mapa global de la corrupción refleja un empeoramiento generalizado, afectando especialmente a las democracias, donde la percepción de corrupción se incrementa. Países nórdicos y Singapur lideran el ranking, mientras que Venezuela, Somalia y Sudán del Sur ocupan los últimos puestos. La media mundial cae a 42 puntos, reforzando la necesidad de fortalecer la gobernanza.
Los únicos cinco países que conservan una puntuación superior a 80 en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025 son Dinamarca, Finlandia, Singapur, Nueva Zelanda y Noruega. El estudio revela un empeoramiento global de la corrupción. En el caso de Estados Unidos, la puntuación baja a 64, la cifra más baja registrada por el país en esta clasificación.
Durante la última década, 50 países han sufrido descensos significativos en el índice, como Turquía, Hungría y Nicaragua, en un contexto de retroceso democrático y fragilidad institucional. En contraste, 31 países han mostrado mejoras, entre ellos Estonia y Corea del Sur, gracias a reformas sostenidas, profesionalización y digitalización de servicios públicos, junto a un consenso político.
El informe destaca que la Generación Z ha impulsado movimientos anticorrupción en países con bajas puntuaciones, como Nepal (34) y Madagascar (25), en respuesta a la carencia de servicios públicos y oportunidades económicas. Transparencia Internacional pide reforzar la protección de periodistas, ONG y denunciantes, así como cerrar las lagunas legales que facilitan el flujo global de dinero ilícito. Además, señala que la falta de liderazgo reduce la eficacia de la acción internacional y la presión para implementar reformas.

