Higiene en el hogar: cómo eliminar bacterias y ácaros de tus mantas y nórdicos

Higiene en el hogar: cómo eliminar bacterias y ácaros de tus mantas y nórdicos

Aunque a simple vista parezca un entorno limpio, el lecho donde descansamos cada noche puede albergar hasta 1,5 millones de bacterias. Esta presencia microscópica motiva la recomendación de los especialistas de sustituir y lavar las sábanas al menos una vez por semana. En el caso de los edredones nórdicos, la frecuencia sugerida es de dos limpiezas anuales: una al retirarlos durante la primavera y otra en otoño, justo antes de que comience la temporada de frío.

Las mantas: el textil olvidado de la temporada invernal

Con la bajada de las temperaturas, las mantas se convierten en un elemento indispensable tanto en el sofá como para reforzar el abrigo nocturno. Sin embargo, suelen quedar fuera de las rutinas de limpieza habituales. Al igual que sucede con la ropa de invierno o la lencería de cama, estos tejidos acumulan polvo, ácaros y diversos tipos de suciedad que pueden repercutir negativamente en la salud. Por ello, resulta fundamental aplicar un mantenimiento adecuado según su composición.

Procedimientos de lavado según el material

El paso inicial para una desinfección eficaz consiste en consultar la etiqueta del fabricante. Este paso determina si la pieza es apta para la lavadora o si requiere un tratamiento manual, dada la fragilidad de ciertos materiales. Si el textil permite el lavado mecánico, se debe optar por un programa para prendas delicadas con agua fría. En caso de preferir una mayor eficacia térmica, la temperatura no debe superar los 30 grados. Un detalle técnico relevante es evitar el uso de suavizantes comerciales.

Existen fibras específicas que demandan cuidados más rigurosos:

  • Lana y cachemir: Estas piezas deben lavarse a mano necesariamente. El proceso requiere un detergente específico y agua tibia. Se recomienda minimizar el movimiento de la prenda durante el lavado y utilizar la menor cantidad de agua posible.
  • Desinfección natural: Para eliminar olores y potenciar la higiene, se puede añadir bicarbonato de sodio en el ciclo de lavado.
  • Secado: Es aconsejable dejar que las mantas se sequen al aire libre bajo la exposición solar, aprovechando las propiedades antibacterianas naturales de la radiación ultravioleta.
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