Josetxo Romero (48), exjugador, detalla sus inversiones: principalmente en bienes raíces y algo en bolsa

Josetxo Romero, durante su entrevista en el podcast Los Fulanos. El exjugador de Osasuna orientó su inversión hacia el sector inmobiliario debido a la cautela de su esposa para involucrarse en fondos indexados o criptomonedas.

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Josetxo Romero pasó la mayor parte de su trayectoria profesional en Osasuna, consolidándose como defensa central y ganándose el cariño de la afición rojilla. Durante su paso por el primer equipo disputó más de 300 partidos, incluyendo varias campañas en Primera y eventos destacados como una final de Copa del Rey y el acceso a la Champions.

Tras una extensa etapa en Osasuna, finalizó su carrera deportiva en la SD Huesca, en Segunda División, antes de retirarse definitivamente en 2012.

Al dejar el fútbol, preparó oposiciones y acabó desempeñándose como funcionario en el Ayuntamiento de Pamplona, un camino que él mismo definió como una opción práctica y estable frente a las exigencias e incertezas del fútbol profesional.

Durante su participación en el podcast Los Fulanos, Josetxo Romero repasó con honestidad su camino después del fútbol y reflexionó acerca de las inversiones que marcaron su vida post-deportiva.

Con un tono que mezclaba la autocrítica con la ironía, el exdefensa navarro admitió que la prudencia —o, como él mismo dijo, «tener miedo»— fue una de las claves que le ayudó a sortear algunos de los errores financieros más frecuentes entre deportistas retirados.

Josetxo Romero.

Josetxo Romero.

El exfutbolista confesó que nunca fue un entusiasta de las finanzas ni de los mercados. «Te acosan, te ofrecen productos, te muestran unas cifras impresionantes, unas rentabilidades increíbles, y claro, piensas: ‘Esto es espectacular, voy a invertir tanto'», contó entre risas.

No obstante, admitió que su escepticismo ante promesas de ganancias rápidas fue lo que le protegió. «Había que ser algo más precavido, y yo lo fui… bueno, más bien miedoso», bromeó.

El papel de su esposa, vinculada profesionalmente al sector bancario, fue clave en su manera de abordar las inversiones. Romero explicó que ella solía identificar con mayor claridad los riesgos ocultos tras ciertas ofertas financieras.

«Mi mujer veía muchas cosas en su trabajo, atendía clientes, observaba dinero, detectaba fraudes», relató. Esa experiencia, según mencionó, les ayudó a desconfiar de propuestas que, aunque parecían prometedoras en teoría, no inspiraban confianza. «Ella preguntaba cosas que yo no comprendía, pero ella sí. Y cuando percibías que no tenían respuestas claras, ahí ya pensabas: esto no».

La apuesta por el sector inmobiliario

El exdefensa, que militó durante diez años en Primera División, admitió que su estrategia estuvo centrada en activos clásicos como el sector inmobiliario. «Todo en bienes raíces», resumió cuando los entrevistadores le consultaron sobre la composición de su patrimonio.

Departamentos, propiedades pequeñas y alguna inversión muy moderada en bolsa conformaron el grueso de sus inversiones. «Nos parecía más seguro. Puede que ahora ya no tanto, pero en su momento sí lo era. Ya lo tienes ahí», explicó.

Romero también recordó las fases en las que el mercado inmobiliario sufrió una caída marcada en los precios de las viviendas. «En esos momentos comprabas y luego valían una fortuna», señaló, reconociendo que no todas las operaciones fueron beneficiosas, aunque ninguna lo llevó a una situación límite. «Todavía conservas la inversión, no pierdes todo, pero sí se pasaron épocas complicadas».

Con un tono jocoso, relató cómo había escuchado a compañeros más jóvenes hablar sobre estos temas durante un viaje de pádel a Barcelona. «Estaba en el coche y todo me sonaba a chino. Comenzaban a mencionar Bitcoin, cosas que no entendía para nada. Parecía de una película futurista», comentó.

Esa distancia respecto a la especulación digital reflejaba su visión general sobre el dinero: preservar antes que arriesgar. «Para mí siempre fue más importante no perder que ganar», deslizó a lo largo de la conversación.

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