El catalán dialoga con EL ESPAÑOL y llega a Milano-Cortina con la meta de intentar otorgar a España la sexta medalla olímpica de su trayectoria.
Más información: Olivia Smart y Tim Dieck, la pareja que desliza el sueño de España en los JJOO de Invierno: «Queremos inspirar al mundo»
Hace unos días, Oriol Cardona cruzaba la línea de meta en Boí Taüll con una medalla de plata en la Copa del Mundo, resultado que le supo a poco. Este evento fue el último examen relevante antes de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, donde será protagonista en una modalidad, el esquí de montaña, que se estrena como deporte olímpico.
Con 31 años y un palmarés que incluye el oro mundial en sprint en 2023, junto a una personalidad forjada en competencias de montaña, se destaca como una de las principales esperanzas españolas en Bormio. «Participar en el debut olímpico es un sueño», dice Cardona a EL ESPAÑOL desde la serenidad que aportan meses de intensa preparación.
Sin embargo, su trayectoria no comenzó en los podios internacionales. Se inicia en Banyoles, un pueblo de Girona, en las faldas del Pirineo, donde un padre pionero sembró la semilla que su hijo hoy recoge.
Oriol Cardona posa con una medalla.
Joan Cardona, su padre, fue un referente en las carreras de montaña españolas durante los años noventa. Subcampeón mundial en skyrunning y una leyenda del alpinismo competitivo catalán, dejó una marca que su hijo heredó no solo en genética, sino también en su mentalidad.
«El carácter competitivo que tengo proviene de mi padre y, también, de mi hermano», comenta Oriol respecto a la influencia familiar. «Mi padre fue un pionero en las carreras de montaña y también en el esquí de montaña, y ese espíritu competitivo y ambicioso lo he heredado en parte de él. Creo que es lo que me ha llevado a donde estoy hoy».
Su hermano Nil también compite en esquí de montaña. Crecer en un entorno donde los rivales están en casa y tener a un padre como modelo absoluto moldea un carácter de un modo que los entrenamientos en solitario nunca consiguen. Los fines de semana en el Pirineo no eran simples excursiones familiares, sino auténticas lecciones de competitividad.
Desde esas bases, Cardona consolidó una carrera próxima a la excelencia. Empezó en el esquí alpino hasta los 14 años, pero su cambio definitivo al esquí de montaña fue evidente. «Cuando comencé con el esquí de montaña, lo tuve muy claro», recuerda.
Oriol Cardona celebra una victoria. EFE
En su palmarés acumula siete medallas mundiales, tres oros europeos, y lo esencial: el dominio en el formato sprint, su especialidad principal. En 2023 ganó el oro mundial en casa, en Boí Taüll. En marzo de 2025, volvió a obtener la medalla de oro mundial. La temporada actual comenzó con un triunfo en Courchevel el 14 de enero.
Pero ninguno de estos éxitos habría sido posible sin una influencia fundamental: Kilian Jornet. «Tener la oportunidad de coincidir con Kilian Jornet, una figura mundial en trail, esquí de montaña y alpinismo, ha sido clave para que el equipo adopte esta mentalidad competitiva», explica Cardona. «Hoy somos una potencia en sprints y relevos», añade.
Potencia sin nieve
Jornet, leyenda del skyrunning y esquí de montaña, se constituyó en modelo para una generación española que ahora compite a nivel global. España no es un país eminentemente nevado. De hecho, la falta de condiciones es uno de los mayores obstáculos para los esquiadores españoles. Sin embargo, en el esquí de montaña esta lógica cambia.
«España no es un país de nieve, sino todo lo contrario, y las dificultades para encontrar condiciones óptimas para esquiar a menudo limitan nuestro rendimiento», reconoce Cardona.
«No obstante, al tratarse de carreras cortas con una preparación muy específica, considero que no necesitamos tanta nieve como en deportes como el esquí de fondo o el esquí alpino», agrega. Aquí radica la paradoja española: potencia mundial en un deporte minoritario sin ser un país de nieve.
El esquí de montaña no se reduce a sprints y relevos. Cardona lo sabe mejor que nadie. «El esquí de montaña es mucho más que lo que se muestra en televisión. Puede ser un deporte tremendamente competitivo, exigente y agresivo», destaca Cardona.
«Pero, a la vez, es una disciplina que invita a disfrutar la montaña calmadamente, a dar un paseo, a ascender a una cima y contemplar el panorama. Esa dualidad es lo que hace especial a este deporte», añade.
El sueño olímpico
Su compañera olímpica es Ana Alonso. Juntos lograron la Copa del Mundo de relevo mixto en 2025 y recientemente fueron subcampeones mundiales. En Milano-Cortina, España tendrá dos opciones para medalla: sprint individual (19 de febrero) y relevo mixto (21 de febrero).
Para alcanzar este nivel con posibilidades reales, se ha llevado a cabo un trabajo silencioso durante meses. «Hemos entrenado intensamente. Los últimos nueve meses estuvieron dedicados casi por completo a la preparación específica para los Juegos», señala Cardona.
Su enfoque mental fue claro: no obsesionarse con la meta final. «Intenté no pensar en el objetivo último y centrarme en los entrenamientos diarios. Una vez comenzó la temporada, me enfoqué en las competiciones próximas, sin prestar demasiada atención a los Juegos, aunque el tema es muy visible en los medios».
ES EL MEJOR DEL MUNDO
Oriol Cardona 🇪🇸 gana la Copa del Mundo de Courchevel con una superioridad bárbara. Solo hay que ver cómo remonta tras los rombos. Un disparate 😳
Si alguien puede ganar un oro olímpico invernal más de 50 años después, ese es ÉL.pic.twitter.com/KLZvqnVRpM
— David Orenes (@david_lrl) January 15, 2026
Se planearon tres Copas del Mundo como pruebas previas. La de Andorra fue cancelada por el mal tiempo. Las otras dos sirvieron como referencia. «Son competiciones claves porque permiten medir la forma física propia y evaluar a los rivales,» explica.
Ahora llega el momento definitivo. Crecer en Banyoles con un padre pionero, competir junto a Kilian Jornet, ganar mundiales: todo encaminado a esto. «Confío en que el esquí de montaña será visible a nivel mundial y que su futuro saldrá fortalecido», comenta sobre el debut olímpico.
«Me gustaría que se incluyeran nuevas modalidades para mostrar que el esquí de montaña es mucho más que sprint o relevos».
Imposible no emocionarse 🥹
Ana Alonso rompe a llorar con Oriol Cardona tras subir al podio en la prueba de relevos en Boi Taüll, solo cuatro meses después de haber sido atropellada y romperse los ligamentos ♥️
Soñamos con vosotros en #MilanoCortina2026 pic.twitter.com/aSa8uNor9V
— Eurosport.es (@Eurosport_ES) February 1, 2026
El objetivo es continuar siendo un referente. En Milano-Cortina, su trayectoria no finalizará. «Estoy convencido de que seguiré con ganas de competir, tengo interés en hacer trail y también en observar la evolución del esquí de montaña. Creo que me quedan años de competición por delante», afirma.
Del hijo del pionero del skyrunning al primer campeón olímpico del esquí de montaña, la historia completa se escribirá en Bormio en las próximas semanas.

