El Inter de Milán aseguró su lugar en las semifinales de la Coppa Italia tras derrotar por 2-1 al Torino. El encuentro, presenciado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se decantó a favor de los locales gracias a los goles de Bonny y Diouf. Con este resultado, el equipo dirigido por Simone Inzaghi espera al ganador del cruce entre el Napoli y el Como, que se definirá la próxima semana.
La propuesta inicial del Inter mostró una fluidez notable, logrando establecer una ventaja de dos goles al inicio de la segunda mitad. Sin embargo, el desarrollo del partido se complicó para los nerazzurri tras el descuento del Torino. Lo que parecía una clasificación cómoda terminó en un cierre ajustado, donde el equipo visitante mantuvo la presión hasta el pitido final.
Dominio inicial y el peso de las rotaciones
Inzaghi optó por una rotación casi total de su plantilla, preservando a diez habituales titulares de cara al próximo compromiso liguero contra el Sassuolo. Esta estrategia permitió ver en acción a jóvenes de la categoría Sub-23 como laterales, evidenciando la profundidad del plantel interista. La diferencia fundamental residió en el ataque, donde el Inter dispone de piezas intercambiables que mantienen la peligrosidad ofensiva.
- Ange-Yoan Bonny: Abrió el marcador con un remate de cabeza preciso tras una acción individual de Kamaté.
- Issiaka Diouf: Amplió la ventaja tras recibir una asistencia de Marcus Thuram, quien abandonó el campo antes del minuto sesenta.
- Issaura Kamaté: El joven francés, titular por la baja de Darmian, destacó por su capacidad de desborde por la banda derecha.
A pesar del control inicial y de un disparo al larguero por parte de Carlos Augusto, el Torino mantuvo un bloque defensivo bajo y ordenado durante la primera mitad. El planteamiento de Baroni buscaba minimizar los espacios para la velocidad de Thuram y Bonny, intentando castigar al contragolpe mediante la movilidad de Vlasic y Pedersen.
La reacción del Torino y el desenlace
El escenario cambió cuando Diouf anotó el segundo gol. Casi de inmediato, el Torino respondió con un tanto de su reciente incorporación, Kulenovic, quien aprovechó un centro de Pedersen desviado por la defensa. Este gol revitalizó al conjunto granata, que recuperó la solidez necesaria para inquietar al Inter durante el tramo final del partido.
El Torino estuvo cerca de igualar la contienda con un cabezazo de Prati, pero la jugada fue invalidada por fuera de juego. A pesar de las ausencias de jugadores clave como Casadei y Adams, el equipo de Baroni mostró una respuesta competitiva firme, aunque insuficiente para repetir la sorpresa que ya habían protagonizado ante la Roma en la ronda anterior.
Gestión del calendario y profundidad de plantilla
La gestión de fuerzas por parte del Inter responde a un calendario saturado. La ida de las semifinales se disputará antes del derbi del 8 de marzo, fecha que coincide con la proximidad de los octavos de final de la Champions League. Tras la experiencia de la temporada pasada, donde el desgaste en la copa pareció afectar el rendimiento liguero, el club milanés parece priorizar la utilización de sus recursos alternativos.
La irrupción de futbolistas como Kamaté o Cocchi (nacido en 2007) permite a Inzaghi dar descanso a figuras como Dimarco o Darmian. El Inter demostró que, pese a no haber realizado movimientos en el mercado de enero, posee soluciones internas capaces de sostener los objetivos del club, aunque el tramo final del partido ante el Torino sirviera de recordatorio sobre los riesgos de perder la concentración antes de tiempo.

