Andalucía afronta este miércoles la llegada de Leonardo, uno de los temporales más severos en varias décadas. Las precipitaciones anticipadas han provocado la activación del aviso rojo en las zonas de Cádiz y Málaga, mientras que en amplias áreas del occidente andaluz se mantiene el naranja y en otras tantas localidades el amarillo.
El volumen de lluvia esperado es tan elevado que la Unidad Militar de Emergencias (UME) ya ha movilizado a 250 militares y 90 vehículos especializados en las provincias de Huelva, Cádiz y Granada. Las clases presenciales han sido suspendidas en toda la comunidad, salvo en Almería por ahora.
El Gobierno andaluz ha optado por anticipar prevención y evitar una situación similar a recientes lluvias torrenciales en Valencia, donde fallecieron decenas de personas y la respuesta asistencial se retrasó.
En Andalucía la estrategia será opuesta. Todo está preparado y, si las lluvias resultaran extremadamente graves, la población ya ha sido alertada, las medidas implementadas y los cuerpos de seguridad desplegados. La región espera con cautela a que el temporal pase.
De cualquier manera, la atención de ciudadanos, autoridades y fuerzas del orden estará principalmente en puntos concretos de Andalucía. Estos serán los más críticos durante este miércoles.
Cádiz
Hoy los avisos por viento y lluvias afectarán a toda la comunidad, con especial énfasis en Cádiz, especialmente en su sierra.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) anticipa en esta región precipitaciones superiores a 200 litros por metro cuadrado. Se trata de volúmenes poco frecuentes incluso en áreas como Grazalema, conocidas por la elevada cantidad de lluvias.
El resto de la provincia también permanece bajo alerta, con la campiña y el Campo de Gibraltar esperando precipitaciones de hasta 150 litros por metro cuadrado. Lo mismo ocurre en Ronda, Málaga. En esta localidad el aviso es rojo, igual que en la sierra gaditana.
Por otro lado, los fuertes vientos complican la situación. Se esperan rachas superiores a 100 kilómetros por hora, según los meteorólogos.
El panorama para el resto de Andalucía es similar. El aviso naranja rige en toda la costa desde el Estrecho hasta el oriente, amarillento hacia el poniente y también en zonas interiores.
Las lluvias además generan dos problemas adicionales: las reservas de agua y el estado del suelo. Actualmente, los pantanos mantienen niveles récord de almacenamiento y descargan agua rápidamente para prepararse ante la llegada de la borrasca, que podría generar complicaciones; mientras, los suelos saturados ya no absorben más agua, incrementando el riesgo de desbordes fluviales e inundaciones.
Por ello, el presidente de la Junta advirtió ayer: «Cualquier zona que haya sufrido inundaciones en los últimos 50 años podría inundarse nuevamente.» La administración regional llama a mantener extrema precaución.
Además de la responsabilidad ciudadana, las autoridades garantizan que el dispositivo desplegado está preparado para afrontar esta emergencia. No se quiere repetir la experiencia de Valencia, y el ejemplo ha impulsado una planificación exhaustiva.
En consecuencia, para enfrentar el temporal, se ha puesto en marcha un operativo que reúne diversas capacidades clave. La UME aporta equipos de Salvamento y Rescate, especializados en localizar, rescatar y evacuar personas en áreas de difícil acceso, así como unidades de Ingeniería y Desescombro, que se encargan de despejar vías, reforzar estructuras dañadas y movilizar tierras.
También se han activado unidades de Gestión de Aguas, responsables de contener y canalizar flujos de agua, además de bombear agua y lodos en zonas inundadas con maquinaria de gran capacidad.
El operativo incluye Apoyo Aéreo, con dos helicópteros del Ejército de Tierra que desempeñan tareas de reconocimiento y evacuación urgente.
Asistencia
Simultáneamente, el contingente militar está listo para proporcionar apoyo logístico esencial, garantizando que las personas afectadas reciban la asistencia básica mientras se trabaja en la estabilización de infraestructuras.
Juanma Moreno solicitó a la población, especialmente en áreas con alerta roja, que «limiten la movilidad» durante este miércoles, evitando desplazamientos innecesarios en vehículos.
La Junta ha activado asimismo todo el personal de Infoca en las zonas más vulnerables, incluyendo dos aviones de coordinación y dos helicópteros para vigilancia en áreas inundables, con el fin de mantener una supervisión «permanente, constante y seguir la evolución para tomar decisiones en tiempo real».
Mañana miércoles se reevaluará la situación y se informará sobre «el levantamiento o la extensión de estas medidas». Moreno destacó la colaboración conjunta entre administraciones para hacer frente a la emergencia, insistiendo en la importancia de la «prudencia, acatar los consejos del 112 y mantener el sentido común».

