El 27 de enero, la polémica agencia estadounidense ICE anunció que su unidad investigativa participaría en tareas de apoyo a la seguridad durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026. Este anuncio generó protestas políticas, pero ¿cuál es la realidad detrás de esta controversia?
El conflicto se desató tras informes que indicaban que agentes de la agencia estadounidense Immigration and Customs Enforcement (ICE) estarían presentes en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026 en Italia.
Los partidos de oposición de centro-izquierda advirtieron que se les podría asignar un rol en las medidas de seguridad dentro del territorio italiano durante el evento, una afirmación que rápidamente ganó relevancia en medio del creciente escrutinio hacia ICE en Estados Unidos.
En una entrevista para la radio italiana RTL 102.5, el alcalde de Milán, Giuseppe Sala, expresó un rechazo contundente a esta propuesta, calificando a ICE como «una milicia que mata, que irrumpe en hogares por medio de órdenes propias», y añadió que, por ello, «está claro que no son bienvenidos en Milán».
ICE juega un papel central en la iniciativa masiva de deportaciones del presidente Donald Trump, contando con autoridad para detener y arrestar a personas sospechosas de encontrarse ilegalmente en el país. En semanas recientes, ha sido objeto de gran polémica debido a tiroteos fatales ocurridos durante operaciones en Minneapolis, incidentes que desencadenaron protestas a nivel nacional y rechazo político.
Las autoridades italianas inicialmente negaron la participación de agentes de ICE, para luego minimizar su función, asegurando que se limitarían a proteger a la delegación estadounidense. Se espera que dicha delegación incluya al vicepresidente JD Vance y al secretario de Estado Marco Rubio, quienes asistirán a la ceremonia inaugural en Milán el 6 de febrero.
Esta noticia provocó manifestaciones por parte de partidos de izquierda en Italia, donde protestantes portaron carteles con la consigna «ICE OUT» frente al consejo regional de Lombardía. Por su parte, el ex primer ministro Giuseppe Conte expresó en X que Italia debe «establecer sus propios límites», acusando a ICE de pretender «venir a garantizar la seguridad» en el país.
Dichas declaraciones hacen referencia a un comunicado de ICE dirigido a AFP, en el que la agencia explica que su unidad Homeland Security Investigations (HSI) colaborará con el Servicio de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado de EE.UU. y trabajará junto a autoridades italianas para identificar y mitigar riesgos relacionados con organizaciones criminales transnacionales durante los Juegos Olímpicos.
No obstante, el mismo comunicado descarta explícitamente cualquier tipo de función en control migratorio en el extranjero y subraya que todas las operaciones de seguridad durante los Juegos estarán bajo la autoridad exclusiva del Estado italiano.
Mientras tanto, en Alemania se ha lanzado una petición ciudadana que busca prohibir la entrada de agentes ICE a la Unión Europea; esta iniciativa ha reunido cerca de 83,000 firmas al momento de redactar este texto.
¿Cuál será el verdadero papel de ICE en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026?
El ministro italiano de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, rechazó categóricamente las acusaciones de que ICE participará en las labores de seguridad italianas durante el evento.
Afirmó que no es responsabilidad de ICE garantizar la protección física del presidente Trump, del vicepresidente JD Vance ni del secretario de Estado Marco Rubio, tarea que estará a cargo del Servicio Secreto de los Estados Unidos.
El Ministerio del Interior italiano reiteró que «todas las operaciones de seguridad territorial permanecerán bajo la responsabilidad y dirección exclusivas de las autoridades italianas».
Tras una reunión entre el ministro del Interior Matteo Piantedosi y el embajador estadounidense en Italia, el ministerio aclaró que el personal de ICE presente será únicamente de investigadores de HSI, sin facultades operativas.
«Es fundamental destacar que los investigadores de HSI no actuarán como agentes operativos encargados del control migratorio en Estados Unidos», indicaron. «No tendrán responsabilidades específicas en Italia y su función será principalmente consultar bases de datos y brindar apoyo analítico a otros actores involucrados».
El Comité Olímpico Internacional explicó al equipo de verificación de Euronews, The Cube, que «la seguridad en los Juegos Olímpicos corresponde a las autoridades del país anfitrión, que colaboran estrechamente con las delegaciones participantes».
Posteriormente, Tajani minimizó la controversia en una entrevista con el medio italiano L’Espresso, señalando: «No es como si llegaran las SS».
Un acuerdo habitual
Este tipo de colaboración no es inusual en eventos internacionales de alto perfil que involucran delegaciones extranjeras relevantes.
Es práctica común que el Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. y otras agencias de la ley brinden apoyo en seguridad en eventos importantes en el extranjero, cooperando con las naciones anfitrionas.
En un comunicado, la Embajada de EE.UU. en Italia declaró que el Servicio de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado ha recibido, en ediciones previas de los Juegos Olímpicos, apoyo de varias agencias federales, entre ellas el HSI.
Específicamente, disposiciones similares fueron implementadas para los Juegos Olímpicos de Verano de París 2024. Más de 35,000 policías y gendarmes franceses fueron desplegados en la capital, apoyados por personal policial extranjero invitado por Francia.
En total, 1,750 agentes de policía procedentes de 44 países —incluyendo Alemania, Reino Unido, Catar y Estados Unidos— colaboraron con las fuerzas francesas principalmente en funciones de asesoría, enlace y especializadas.
La contribución de EE.UU. comprendió agentes de cuatro agencias policiales, entre ellas oficiales del Departamento de Policía de Nueva York. También se destacaron unidades caninas especializadas, con perros adiestrados para la detección de explosivos.

