España reduce el abandono escolar temprano al 12,8%, pero continúa entre los países con mayor tasa en la UE: aumento en chicos y descenso en chicas

Una cuarta parte de los estudiantes de FP de Grado Medio no logra obtener el título

Estudiantes de FP en un instituto público de Puertollano.

El abandono educativo temprano ha disminuido nuevamente en 2025, bajando dos décimas hasta un 12,8%, en comparación con el 13% registrado en 2024. A pesar de esta mejora, España permanece rezagada frente a otros países de su entorno. Ocupa las posiciones más altas de abandono en la UE junto con Rumanía, y todavía está lejos del 9% establecido como meta para 2030. La media europea alcanzó un 9,4% según datos de 2024.

El Ministerio de Educación informó este miércoles sobre esta cifra extraída de la Encuesta de Población Activa (EPA), destacando «la confirmación de una tendencia descendente y el dato anual más bajo desde que se recopilan estadísticas». Señaló que la reducción alcanza los 7,2 puntos si se compara con 2015, cuando el abandono era del 20%, y la diferencia con la media europea llegaba a nueve puntos; actualmente, esa distancia se ha reducido a solo tres puntos.

El abandono temprano se define como el porcentaje de personas entre 18 y 24 años que no han completado la educación secundaria de segunda etapa (FP de Grado Medio, FP Básica o Bachillerato) y que no están matriculados en ningún tipo de formación durante las cuatro semanas previas a la recogida de datos. En términos sencillos, representa el grupo de jóvenes que no continúan estudiando después de los 16 años.

Este problema afecta principalmente a los hombres (15,9%) y en menor medida a las mujeres (9,5%), dejando una brecha de 6,4 puntos entre ambos. Además, el porcentaje en los chicos ha aumentado ligeramente (0,2 puntos respecto a 2024), mientras que ha descendido en las chicas (-0,5 puntos en comparación con el año anterior). No obstante, esta diferencia se ha reducido; hace una década, la distancia entre sexos era de 8,2 puntos, según el Gobierno.

El Ministerio atribuye esta disminución en el abandono a la implementación de programas dirigidos a estudiantes con dificultades, como el PROA+, que cuenta con una inversión de 360 millones de euros, así como a la Ley de Formación Profesional, «que ha abierto nuevas oportunidades para que los jóvenes accedan a empleos bien remunerados y de calidad, favoreciendo su continuidad en el sistema educativo».

Ismael Sanz, profesor de Economía Aplicada en la Universidad Rey Juan Carlos y analista de Funcas, valora esta reducción en el abandono vinculada a una mayor permanencia de los alumnos en los ciclos de FP. Sin embargo, enfatiza que en la FP de Grado Medio aún existe un 25,4% de estudiantes que abandonan sin obtener el título. Este fenómeno puede estar relacionado con que algunos encuentran empleo antes de culminar sus estudios, pero la cifra evidencia que «la cadena de continuidad se debilita justo cuando la FP debe adquirir un rol estratégico para disminuir el abandono y mejorar las oportunidades formativas de los jóvenes».

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