Venezuela implementa una ley para revitalizar su industria petrolera mediante mayor inversión extranjera

Una mujer uniformada como operaria muestra una bandera de Venezuela mientras otros trabajadores aplauden y sonríen.

Fuente de la imagen, Gaby Oráa / Reuters

    • Autor, Ione Wells
    • Título del autor, Corresponsal en Sudamérica, BBC News
  • 52 minutos
  • Tiempo de lectura: 5 min

Este jueves, la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó un proyecto de ley que facilitará la incorporación de una mayor cantidad de inversionistas privados en la industria petrolera.

Esta medida fue una de las principales exigencias de Estados Unidos tras la captura del presidente Nicolás Maduro en una operación militar ocurrida el 3 de enero en Caracas.

“Se consiguió la aprobación unánime de una reforma a la ley de Hidrocarburos destinada a hacer más competitiva la contratación de empresas nacionales o extranjeras para la explotación del recurso, presente en las mayores reservas del planeta”, comentó Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea con mayoría oficialista.

Se prevé que la ley entre en vigor tras la firma por parte de la presidenta interina, Delcy Rodríguez, quien apoyó las modificaciones.

Las reformas a la ley de Hidrocarburos revertirán décadas de riguroso control estatal sobre la inversión extranjera en el sector petrolero venezolano.

El presidente estadounidense Donald Trump ha impulsado a las petroleras de EE.UU. a invertir en las inmensas reservas de Venezuela, pese a años de mala gestión y falta de inversión en infraestructura. Sin embargo, el predominio de la empresa estatal sobre los proyectos petroleros había limitado esta posibilidad.

La reforma brindaría a las compañías internacionales que formen empresas conjuntas con la estatal mayor control sobre los proyectos, además de acceso directo a los beneficios provenientes de la venta de crudo.

El presidente de la Asamblea de Venezuela, Jorge Rodrñiguez, sentado presidiendo una sesión. Lleva traje claro sin corbata y alza su mano derecha.

Fuente de la imagen, Marco Bello /Reuters

Venezuela posee las reservas probadas de petróleo más extensas del mundo, aunque muchas empresas extranjeras salieron tras la nacionalización inicial de la industria y el fortalecimiento posterior del control estatal sobre la producción.

Algunas firmas indican que aún esperan compensación debido a modificaciones en sus contratos.

A pesar de contar con vastas reservas, el sector petrolero venezolano ha sufrido años de mala administración, falta de inversión en infraestructura y sanciones severas, incluyendo las de Estados Unidos.

La reforma autorizaría a empresas privadas la operación de campos petroleros con contratos aprobados; además, las compañías que formen joint ventures con la estatal PDVSA obtendrían mayor control sobre proyectos y acceso directo a las ganancias por la venta de petróleo.

Impulsada por el gobierno

Delcy Rodríguexz, de rojo, con mandos militares venezolanos tras ella.

Fuente de la imagen, Palacio de Miraflores

Algunos socios internacionales de PDVSA, como Chevron, que ha mantenido operaciones en Venezuela gracias a una licencia especial pese a las sanciones estadounidenses, habían solicitado previamente modificaciones en la ley.

La Asamblea, controlada por legisladores aliados de Nicolás Maduro, aprobó el proyecto con el respaldo de Delcy Rodríguez, quien asumió la presidencia interina tras la captura del presidente en una operación militar estadounidense a comienzos de este mes.

Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y hermano de Delcy Rodríguez, llamó a los legisladores a apoyar la reforma para atraer inversión extranjera.

Estas modificaciones representan un cambio considerable respecto a la ley de Hidrocarburos de 2006, instaurada bajo el mandato de Hugo Chávez, que reforzó el control estatal sobre el sector.

Expertos señalan que la reforma podría reactivar la llegada de compañías petroleras extranjeras que se habían retirado en años recientes.

La aprobación ocurre en medio de negociaciones entre Estados Unidos y Venezuela respecto a la venta de petróleo que enfrenta sanciones, y Washington ha autorizado recientemente la exportación de decenas de millones de barriles.

Marco Rubio, secretario de Estado de EE.UU., anunció que las ganancias se dirigirán inicialmente a una cuenta en Qatar.

Rubio explicó que Venezuela enviará presupuestos mensuales a la Casa Blanca y, luego, se liberarán fondos bajo estrictos controles sancionatorios para financiar servicios públicos como policía, saneamiento y compra de medicamentos.

Alivio de las sanciones

La aprobación de la modificación legal en Caracas coincidió con la emisión por parte del Departamento del Tesoro estadounidense de una licencia general que autoriza transacciones entre el gobierno de Venezuela y PDVSA.

La exención anunciada por el Tesoro se refiere específicamente a transacciones consideradas “ordinariamente incidentales y necesarias para el levantamiento, exportación, reexportación, venta, reventa, suministro, almacenamiento, comercialización, compra, entrega o transporte de petróleo venezolano, incluida la refinación realizada por una entidad estadounidense establecida”.

No obstante, las operaciones con Rusia, Irán, Corea del Norte y Cuba continúan excluidas de esta autorización.

PDVSA ha estado bajo sanciones estadounidenses durante años, que buscan restringir los recursos económicos del gobierno de Nicolás Maduro.

Intentos de Caracas por evadir estas sanciones y continuar exportando su petróleo condujeron al surgimiento de la denominada “flota fantasma”, compuesta por buques petroleros que ocultaban su identidad y posición para operar.

Washington lanzó campañas en semanas previas a la captura de Maduro, que culminaron con la detención de algunos de estos barcos.

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