El tenista serbio perdía 4-6, 3-6 y 1-3 cuando el italiano tuvo que retirarse debido a una lesión en el aductor derecho.
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Novak Djokovic alcanzó las semifinales del Open de Australia de manera inesperada. El serbio, claramente derrotado por Lorenzo Musetti con un marcador de 4-6, 3-6 y 1-3, accedió a la ronda previa a la final cuando el italiano se vio obligado a abandonar por un problema físico en el aductor derecho.
La suerte acompañó al balcánico en un encuentro que parecía sentenciar su eliminación en cuartos de final. Durante dos sets y medio, Musetti mostró un tenis dominante que puso en jaque al tenista que ha ganado Melbourne diez veces.
El número 5 del mundo y en pleno auge de su carrera, el italiano, gestionó el partido con control, profundidad y agresividad, siguiendo el plan diseñado para imponerse a un adversario que le había vencido en nueve de sus diez duelos anteriores.
Además, Djokovic lidió con sus propios problemas físicos. Una ampolla dolorosa en el pie le obligó a recibir atención médica durante el descanso tras el segundo set. Las imágenes mostraron un daño considerable en su pie, aumentando la tensión en un partido escapándose de sus manos.
El giro decisivo ocurrió en el tercer set. Musetti, tras sufrir un resbalón al final de la segunda manga, empezó a mostrar signos evidentes de molestias.
Djokovic rompió su servicio para tomar ventaja por 3-1, pero fue en ese momento cuando el dolor se volvió insoportable para el italiano. Con 15-40 en el quinto juego, Musetti anunció su retirada, generando un silencio total en la Rod Laver Arena.
Las palabras posteriores de Djokovic ilustraron la gravedad de la situación. «Ya me veía volviendo a casa. Hoy debería haber perdido», reconoció con sinceridad.
Polémica en el Open de Australia
«Esta noche ya me preparaba para marcharme», añadió, mostrando empatía hacia Musetti: «Él merecía la victoria, ha tenido mala suerte y siento mucho lo que le pasó».
Para Musetti, la conclusión fue especialmente dura. El tenista italiano escaló al Top 5 hace apenas dos semanas, siendo el tercer jugador de su país en lograrlo. Su trayecto hasta cuartos fue impecable, incluida la victoria frente a Taylor Fritz en octavos.
Todo indicaba que podría alcanzar su primera semifinal en un Grand Slam en el escenario perfecto, pero el destino le jugó en contra.
Esta clasificación marca la decimotercera semifinal de Djokovic en Melbourne, igualando otro récord en el torneo que domina mejor que nadie. A sus 38 años, el serbio sigue desafiando el paso del tiempo, aunque esta vez su permanencia dependió más de la suerte que del desempeño.
El premio es el derecho a enfrentarse al vencedor del duelo entre Jannik Sinner y Ben Shelton, previsto para este miércoles.
La eliminatoria entre el bicampeón vigente Sinner y el estadounidense definirá quién tendrá la oportunidad de frenar a Djokovic que, contra todo pronóstico y gracias a un golpe de fortuna, continúa en su torneo predilecto cuando parecía listo para retirarse.

