Reacciones en Italia por la presencia de agentes del ICE de EE.UU. en los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina

Agente de ICE en Minneapolis, 24 de enero

Fuente de la imagen, Roberto Schmidt/Getty

    • Autor, Paul Kirby
    • Título del autor, Editor digital para Europa
  • 43 minutos
  • Tiempo de lectura: 4 min

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) desplegará agentes para colaborar en las tareas de seguridad estadounidenses durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, que comenzarán el próximo 6 de febrero.

La entidad migratoria estadounidense, cuyos agentes estuvieron involucrados en al menos un incidente fatal en Mineápolis, confirmó su participación.

Esta confirmación sobre la presencia del ICE en la cita deportiva se produce tras diversas informaciones que generaron preocupación y descontento en Italia.

“Se trata de una milicia que mata… evidentemente no son bienvenidos en Milán”, expresó el alcalde de la urbe, Beppe Sala, en una entrevista para la radio italiana el martes.

Un vocero del ICE enfatizó que “todas las operaciones de seguridad quedan bajo la autoridad italiana”.

El papel del ICE en Italia

Representantes de la embajada estadounidense en Roma habían indicado a medios italianos que diversas agencias federales han participado en anteriores Juegos Olímpicos.

No obstante, no se había precisado si la agencia de aduanas y control migratorio había actuado de forma directa.

El comunicado divulgado por la propia agencia el martes señala que “la División de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) del ICE apoya al Servicio de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado de Estados Unidos y al país anfitrión en la evaluación y mitigación de riesgos provenientes de organizaciones criminales transnacionales”.

Se aclara que “por supuesto” no realizará tareas de control migratorio fuera del territorio estadounidense.

Soldados italianos montan guardia frente a una catedral en Milán.

Fuente de la imagen, Piero CRUCIATTI/AFP

El ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, inicialmente manifestó desconocer que funcionarios estadounidenses de inmigración asistirían a los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina y sostuvo que, aun si fuera así, las delegaciones extranjeras tienen la facultad de elegir su propia seguridad.

“No veo ningún inconveniente, es algo habitual”, afirmó.

Sin embargo, conforme aumentaba la inquietud por las imágenes que llegaron desde Mineápolis y la indignación en Italia por la probabilidad de que agentes de esa misma agencia federal estadounidense patrullaran las calles italianas, el debate se amplificó.

Tras el tiroteo mortal en Mineápolis que cobró la vida del enfermero Alex Pretti, de 37 años, el sábado por la mañana dos periodistas de la cadena pública italiana Rai fueron amenazados por agentes del ICE mientras cubrían las actividades de la agencia en dicha ciudad.

Un reportaje de Rai TV mostró cómo un agente advertía al equipo de que si continuaban grabando a los oficiales, les romperían el vidrio del vehículo.

Conflicto político

presidenta Giorgia Meloni.

Fuente de la imagen, Getty Images

Los planes de enviar agentes del ICE a los Juegos Olímpicos de Milán provocaron opiniones divididas entre los políticos italianos.

El gobernador de Lombardía, Attilio Fontana, intentó suavizar la polémica sugiriendo que los agentes del ICE estarían destinados a proteger al vicepresidente estadounidense, JD Vance, y al secretario de Estado, Marco Rubio.

Por su parte, miembros de la oposición, como la senadora del Movimiento Cinco Estrellas Barbara Floridia, criticaron el silencio del gobierno de la primera ministra derechista Giorgia Meloni, calificándolo como “una prueba más de cobardía y sumisión hacia Donald Trump”.

Desde ese momento, el ministro del Interior adoptó una posición más contundente y aseguró el lunes que “el ICE no operará en territorio italiano”.

Aseguró que Estados Unidos no ha divulgado un listado del personal de seguridad y que la protección de la delegación está garantizada por el Estado italiano.

No obstante, el alcalde de Milán, identificado con la centroizquierda, manifestó su escepticismo.

“Considero que los agentes del ICE no deberían venir a Italia, pues no es seguro que respeten nuestra manera democrática de garantizar la seguridad”, señaló Beppe Sala en una entrevista para la radio RTL.

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