
Desde la irrupción de la Inteligencia Artificial, uno de los temas que más inquieta sobre esta tecnología es el porvenir del empleo. Si la IA puede reproducir y llevar a cabo tareas que hasta ahora solo realizaban personas, es lógico suponer que las máquinas reemplazarán gradualmente a los trabajadores en diversos sectores.
Numerosos expertos han afirmado que, a medida que esto suceda, algo que ya está en marcha, los individuos dejarán de desempeñar funciones manuales y físicas para dedicarse a roles creativos. Sin embargo, Alex Karp, CEO de la empresa especializada en software Palantir, mantiene una postura completamente diferente a lo usual en los últimos años.
Según él, el futuro laboral irá en dirección opuesta, pues durante su diálogo con Larry Fink, CEO de BlackRock, en la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, vaticinó que la IA «eliminará los empleos en humanidades». Karp sostiene que no importa si alguien estudió en la mejor universidad del mundo, si su formación fue en disciplinas como filosofía, «con suerte, tendrá alguna habilidad adicional, porque esa profesión será difícil de comercializar».
Karp ha abogado extensamente por la formación profesional como alternativa a los títulos universitarios convencionales. El año pasado, Palantir implementó una beca basada en la meritocracia, que ofrece a estudiantes de secundaria prácticas remuneradas con la posibilidad de optar a un empleo a tiempo completo al concluir la beca.
«Considero que se requieren diferentes métodos para valorar la competencia», afirmó Karp, «antes, las formas en que evaluábamos la capacidad no mostraban por completo lo indispensables que son los talentos de una persona».
También expuso como ejemplo a los técnicos que elaboran baterías en una empresa del sector, señalando que esos empleados son «muy valiosos, si no irreemplazables«, dado que pueden transformarse en otra función distinta con rapidez.

