El jugador ubicado en la novena posición mundial se muestra concentrado en generar ingresos pasivos que, cuando decida retirarse, le permitan dedicarse a lo que realmente le apasiona.
Más información: Ale Galán (29), jugador de pádel, sobre las inversiones: «Es fundamental prepararse para el cierre de nuestras carreras»
El sevillano Paquito Navarro, situado actualmente como número nueve del mundo y reconocido por sus críticas y reflexiones profundas dentro del pádel profesional, expuso en julio de 2024 una perspectiva poco común entre los deportistas de alto nivel: la imperiosa necesidad de instruir a los jugadores en educación financiera.
Con 36 años recién cumplidos y compitiendo junto a Fran Guerrero en la temporada 2026, sus palabras adquieren relevancia particular en un circuito caracterizado por cambios rápidos en las parejas, donde la seguridad económica marca el porvenir tras la retirada.
En una amplia entrevista con Manu Martín en el canal de YouTube Mejora tu padel, Navarro dejó en claro que su enfoque va más allá de la pista: «Mi principal objetivo en los últimos años ha sido crear activos lo suficientemente significativos para obtener rentas pasivas que me permitan trabajar en el futuro en algo que me guste, sin necesidad económica».
Navarro es titulado en Administración y Dirección de Empresas, carrera que califica como su mayor desafío hasta la fecha, y afirma que la gestión de sus inversiones «le ha exigido un gran esfuerzo intelectual».
Señala que uno de los problemas más frecuentes es que muchos jugadores descubren demasiado tarde las obligaciones fiscales que surgen por sus ingresos: «Al empezar a percibir dinero, no se dan cuenta, pero llega junio y con él Hacienda, tu socia, que te dice ‘ahora es mi turno'».
Paquito Navarro Premier Padel
La inestabilidad propia del deporte acrecienta este desafío. Según Navarro, «un jugador puede facturar un buen importe un año y al siguiente obtener diez veces menos o incluso nada». Por ello, enfatiza que «la gestión patrimonial debería ser una materia obligatoria para todos los deportistas profesionales», equiparándola en importancia a aprender idiomas o a la prevención de lesiones.
En relación a su propio plan, Navarro ha elegido diversificar y pensar a largo plazo. Desde 2016 invierte en el mercado inmobiliario de Madrid, donde «el precio por metro cuadrado ha experimentado un aumento notable», además de poseer propiedades turísticas en Málaga.
También es socio de una agencia de representación y de Padel Market, su tienda online oficial. Su meta está definida: «Mi foco durante los últimos años ha sido crear activos lo suficientemente grandes para producir rentabilidades pasivas y trabajar luego en lo que me apasiona».
Con el retiro aproximándose —»en cuatro o cinco años»—, Navarro aspira a lograr lo que denomina «libertad financiera». Este concepto implica algo más que acumular dinero; implica asegurarse la posibilidad de «vivir y trabajar haciendo lo que me gusta, sin depender de la necesidad económica».
Sobre los ingresos actuales en el pádel, Navarro mantiene una visión optimista pero realista. Estima que «las primeras cuatro parejas facturan, al menos, entre un millón y tres millones anuales», sumando premios y patrocinios. Para los próximos diez años, su proyección es ambiciosa: «En una década, esa cifra podría multiplicarse por diez fácilmente».
A comienzos de 2026, con movimientos disruptivos en las parejas del circuito y un futuro profesional consolidado junto a Fran Guerrero, los consejos de Paquito Navarro resuenan como advertencia y guía para una nueva generación que entenderá que la habilidad en la pista no asegura estabilidad económica fuera de ella.

