Fermín y Olmo impulsan al Barça hacia la victoria contra el Slavia, manteniendo viva la aspiración del top 8 en la Champions

Dani Olmo celebra su gol contra el Slavia Praga. Los azulgranas atravesaron dificultades en la primera mitad, pero resolvieron el compromiso tras el descanso. Pedri fue protagonista de la mala noticia debido a una lesión muscular.

Para el Barça no hay encuentros sencillos en la Champions. Sus desplazamientos se convierten en una constante montaña rusa y el choque frente al Slavia Praga (2-4) no fue la excepción. Finalmente, lograron la victoria. La eficacia ofensiva superó los errores defensivos y el equipo de Flick permanece en la lucha para alcanzar el top 8 en la fase de grupos [Narración y estadísticas del partido].

En ciertos momentos, los fantasmas de Brujas parecieron acechar al conjunto azulgrana. Comenzaron perdiendo en los primeros minutos, dieron la vuelta al marcador rápidamente, pero apenas celebraron antes de recibir otro golpe duro.

Todo cambió tras el descanso. El equipo de Flick mostró mayor estabilidad y continuó aprovechando su capacidad goleadora para resolver la situación y salir indemnes del frío de la República Checa.

Salvaguardaron el marcador, aunque no así el estado físico. Pedri fue la nota negativa de la noche. Alrededor de la hora de juego, el canario sufrió un daño muscular al bajar a defender y tuvo que abandonar el campo. Se retiró con evidentes gestos de dolor, generando preocupación entre sus compañeros y los seguidores culés.

Este triunfo, al menos, acerca al Barça a su meta de cerrar la fase inicial dentro del top ocho. La próxima semana recibirán al Copenhague en un partido en el que intentarán conseguir una goleada para mejorar su diferencia de goles y no perder posiciones en una tabla que se anticipa muy ajustada.

Día de la marmota

Una vez más, el Barça volvió a jugar a la ruleta rusa en Europa. Manteniendo su efectividad ofensiva, pero demostrando fragilidad defensiva. En solo 45 minutos, el Slavia anotó tantos como en los seis encuentros previos. Dos ataques letales, originados en dos fallos a balón parado que evidenciaron las carencias defensivas culés.

El primer tanto llegó en los primeros diez minutos. El Barça apenas había inquietado el área rival cuando los checos marcaron tras un córner. Un saque desde la esquina dirigido al primer palo, despejado de cabeza hacia el segundo y finalizado por Kusej con su cuerpo.

El Barça inició el juego con muchas imprecisiones. La ausencia de Lamine en la creación ofensiva fue notable y Fermín tuvo que asumir la responsabilidad, algo recurrente esta temporada.

El joven canterano anotó un doblete en solo ocho minutos, volteando el marcador. Primero, tras concretar una acción combinada con Eric, Raphinha y De Jong. Luego, al minuto 42, disparó un potente remate desde fuera del área, muy ajustado al palo, imposible para Stanek.

Sin embargo, cuando parecía que todo se tranquilizaba, llegó el segundo gol local. Apenas un minuto después del segundo de Fermín y nuevamente tras un saque de esquina. De nuevo al primer palo, con un cabezazo hacia el segundo, aunque esta vez el balón rozó el hombro de Lewandowski, desviado hacia la red.

Fiasco y alivio

El Barça mejoró su faceta defensiva tras el intermedio, pero a los 15 minutos del segundo tiempo surgió la alarma por Pedri. La lesión muscular que sufrió fue un verdadero problema para el canario, obligándolo a salir prematuramente del campo.

Dani Olmo entró sustituyendo y en solo dos minutos regaló el mejor gol del encuentro. Apenas tuvo tiempo para calentar, recibió un balón despejado por la defensa del Slavia, controló y lanzó un disparo seco, dirigido a la escuadra de Stanek con precisión quirúrgica.

Lewandowski celebra su gol contra el Slavia Praga.

Lewandowski celebra su gol contra el Slavia Praga. REUTERS

Flick respiró tranquilo y aún más en el minuto 70, cuando Lewandowski anotó. El delantero polaco se desquitó por el autogol anterior y marcó un gol típico de ‘nueve’, aprovechando un balón muerto ante la confusión del portero del Slavia. Fue su primer tanto en la Champions y clave para el avance del equipo.

El Slavia buscó la hazaña con un esfuerzo más emocional que futbolístico, pero no lo logró. Siguió alejado, como ha sucedido durante toda la competición. El Barça logró salir vivo de la fría República Checa y ahora pone la vista en el partido de la próxima semana contra el Copenhague, donde intentará asegurar el pase a octavos de final.

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