Forma parte del dossier que entregarán a los técnicos de la alianza para certificar que se ha alcanzado la inversión.

El Ministerio de Defensa presentará en los próximos días un dossier de inversión en Defensa a los técnicos de la OTAN, con la expectativa de que validen los gastos como computables para las capacidades adquiridas. El Gobierno espera dos resultados de este tipo de revisión: primero, que confirmen que se ha invertido el 2 % del Producto Interior Bruto (PIB) en Defensa; segundo, que constaten que el Ejecutivo ha cumplido con las capacidades comprometidas.
Para organizar el gasto y la contribución de España a la OTAN, desde la cartera dirigida por Margarita Robles se ha elaborado un documento que recoge los Programas Especiales de Modernización y de obtención de capacidades actualmente en ejecución. «Este conjunto de acciones refleja el firme compromiso nacional con el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas, la interoperabilidad con los aliados y la apuesta decidida por la paz, la seguridad y la estabilidad internacional», señalan en una nota de prensa.
Actualmente, España impulsa un total de 79 programas de modernización y capacidades que comprenden los ámbitos terrestre, naval, aeroespacial, espacial, ciberespacial y de sistemas de información y comunicaciones. Estos proyectos buscan proporcionar a las Fuerzas Armadas sistemas, equipos e infraestructuras de última generación, adaptados a los riesgos y amenazas del entorno estratégico actual y alineados con los estándares operativos de la Alianza Atlántica.
Una parte central de este esfuerzo se articula mediante el Plan de rearme aprobado en abril pasado, con una inversión superior a los 10.000 millones de euros, la única vía, antes de la presentación de presupuestos, para avanzar hacia la meta del 2 % del PIB en gasto en defensa. «Al mismo tiempo se refuerza la autonomía estratégica nacional, la base industrial y tecnológica de la defensa y la creación de empleo cualificado en todo el país. La inversión vinculada a este plan genera además un impacto positivo en el crecimiento económico, la innovación tecnológica y la cohesión territorial», explican.
Los programas incluyen asimismo inversiones en infraestructuras militares, municionamiento, sistemas avanzados de ciberdefensa, inteligencia y espacio, así como proyectos estratégicos que convertirán diversas localizaciones en centros de referencia tecnológica y logística. Todo ello se desarrolla con una fuerte participación de la industria nacional, mediante planes de participación industrial que promueven la transferencia de conocimiento, la reducción de dependencias exteriores y el fortalecimiento de la Europa de la Defensa.

