María Chivite incorpora a Javier Remírez como su segundo al mando en Navarra para concluir su gestión enfrentando la influencia de Santos Cerdán

La presidenta foral vuelve a recurrir al experimentado dirigente socialista que formó parte del equipo del ex secretario de Organización del PSOE. Chivite mantiene en su cargo a su tío y consejero Óscar Chivite, quien está señalado por el asunto de los túneles de Belate.

Santos Cerdán y Javier Remírez, durante una comparecencia ante los medios durante la campaña electoral como candidatos del PSN al Congreso y al Senado.

La presidenta de Navarra, María Chivite, ha optado por destituir a su vicepresidente primero, Félix Taberna, y sustituirlo por el senador navarro Javier Remírez, quien también asumirá la portavocía del Gobierno foral. Chivite ha tratado de desvincular el reemplazo de Taberna y de la consejera de Interior, Amparo López, de la crisis institucional generada por la imputación de Santos Cerdán en un caso de corrupción que estalló en 2015 en Navarra. «La decisión ha sido mía», subrayó Chivite, al referirse a su supuesto propósito de impulsar políticamente a su Ejecutivo a menos de 15 meses de las próximas elecciones.

María Chivite pretende aprovechar el último año de su segunda legislatura con Javier Remírez a su lado. El actual senador formó parte del ‘ticket’ electoral que el Partido Socialista de Navarra (PSN) presentó en las elecciones generales de 2023, encabezado por Santos Cerdán como candidato al Congreso. Tras su paso al Senado, Chivite reubicó a Ramírez para situar a Félix Taberna, sociólogo y asesor hasta entonces, como vicepresidente primero.

No obstante, el escándalo político derivado de la imputación de Santos Cerdán tensó las relaciones entre Chivite y Taberna, y la presidenta eligió recuperar a Ramírez, un dirigente socialista con una amplia trayectoria en cargos internos del PSN. Además, en septiembre pasado, Ramírez protagonizó uno de los momentos más incómodos durante la comparecencia de María Chivite ante la comisión del Senado que investiga la corrupción política socialista. El presidente de la comisión, Eloy Suárez (PP), amenazó con expulsarlo por golpear repetidamente la mesa mientras la senadora María Caballero (UPN) interrogaba a Chivite acerca de la adjudicación de los túneles de Belate.

Justamente, la adjudicación de la mayor obra pública de Navarra a la UTE compuesta por Acciona, Servinabar y Osés ha colocado en el foco político al consejero Óscar Chivite, tío de la presidenta. UPN, PP y Vox han reclamado en varias ocasiones su dimisión por esta adjudicación e incluso Geroa Bai y Podemos (socios de Chivite en el Ejecutivo foral) consideraron la posibilidad de un relevo en su puesto. Hoy, la presidenta negó que sus socios políticos le hubieran pedido este cambio al anunciar las dos modificaciones en su gabinete.

Además, Chivite ha apartado del Gobierno a Ámparo López, actual portavoz y consejera de Justicia. En su lugar, designa a Inma Jurío, exparlamentaria de Navarra y funcionaria en la Delegación del Gobierno en Pamplona.

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