El dolor torácico, la dificultad para respirar, las palpitaciones o la fiebre alta persistente durante infecciones respiratorias no deben considerarse únicamente como síntomas leves y requieren una evaluación médica pronta

Aunque habitualmente se atribuye el dolor en el pecho a causas inofensivas durante un resfriado o gripe, el cardiólogo Aurelio Rojas destaca la relevancia de no ignorar ciertos signos de alerta. Este profesional, quien comparte recomendaciones sobre salud mental en sus redes sociales (@doctorrojass), advierte que minimizar este síntoma puede resultar riesgoso, especialmente en invierno, período en el que aumentan los infartos asociados a infecciones respiratorias.
“Existen indicios que no son normales y pueden señalar que el corazón está comprometido”, explica Rojas en una de sus recientes publicaciones. El especialista aconseja acudir a urgencias ante manifestaciones específicas, como “dolor torácico opresivo, profundo o distinto a otros dolores”, junto con molestias que se intensifican “al respirar profundamente o al acostarse”. Se suman otros signos importantes: “Falta de aire nueva”, “palpitaciones, mareos o sensación de desmayo”, “fiebre alta persistente con dolor en el pecho” y “fatiga extrema o empeoramiento repentino con el mínimo esfuerzo”. Para Rojas, prevenir siempre es mejor que curar.
Trombos e infartos derivados de infecciones
“Atención, si experimentas dolor en el pecho durante una infección respiratoria, nunca lo consideres normal ni lo atribuyas automáticamente a la tos, ni esperes a mejorar al día siguiente”, enfatiza. Subraya la importancia de consultar “cuanto antes o dirigirse a urgencias si el dolor es opresivo, fuerte y persistente, empeora al respirar profundo o al acostarse, o se acompaña de falta de aire, palpitaciones, mareos o fiebre que no disminuye”.
Rojas aclara que “algunas infecciones virales pueden provocar trombos e infartos, además de inflamación del corazón o del pericardio, situación conocida como miocarditis o pericarditis”. Ante esto, establece un criterio claro para reconocer cuándo un cuadro es preocupante: “El dolor muscular por la tos o inflamación suele ser localizado, como un pinchazo que desaparece rápido, pero el dolor profundo, opresivo o extraño comparado con otros, merece revisión urgente”. Para Aurelio Rojas, la clave está en la rapidez: “Si hay un problema cardíaco, el tiempo es vital; con un electrocardiograma sencillo se puede diagnosticar y salvar una vida”.
Síntomas más frecuentes de la gripe
El virus de la gripe muta anualmente y esta temporada no resulta más peligrosa, aunque sí presenta mayor contagiosidad. La cepa predominante en circulación es la gripe A, con predominancia del subtipo H3N2, denominado “gripe K”. El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) registra cada año los síntomas predominantes reportados por los españoles infectados. Tos, fiebre y malestar general continúan siendo los más habituales, con algunas variaciones.
La epidemia de la gripe se adelanta en España
De acuerdo con el ISCIII, el 85,5% de los pacientes presentan tos en esta temporada gripal, cifra algo superior al 79,9% registrado en la misma semana de 2024. La fiebre (84,1%) y el malestar general (78,3%) aparecen en la mayoría de quienes consultan con diagnóstico de gripe.
En esta temporada, la congestión nasal ha aumentado su prevalencia: afecta a un 70,9% de los enfermos, frente al 61,4% de la temporada anterior, superando incluso al dolor de garganta (61,6%) y a las cefaleas (46,2%). El dolor muscular o mialgia también figura entre los síntomas frecuentes, al igual que los escalofríos, aunque con menor incidencia que en años previos. Además, varios pacientes reportan alteraciones en el gusto (13,7%), dificultad para respirar (12,9%), vómitos (12,2%) o diarrea (6,7%), aunque en menor proporción.

