El impacto de la alianza entre Podemos e IU en Extremadura para la campaña de Belarra frente a Yolanda Díaz

La cabeza de lista de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, rodeada de los miembros de su lista en la noche electoral.

Unidas por Extremadura (Podemos, IU y Alianza Verde) experimenta un aumento del 54% en votos y amplía su representación de cuatro a siete escaños en la Asamblea regional.

La coalición entre Podemos e IU, sin la participación de Sumar y tras el desplome del PSOE, señala un renacer de la extrema izquierda en Extremadura y podría servir de modelo para otras comunidades.

Liderada por Irene de Miguel, la candidatura logra resultados comparables a los de IU en 1995 y reivindica su papel como la principal oposición de izquierda transformadora.

El programa electoral de Unidas por Extremadura propone el cierre de la central nuclear de Almaraz, una Ley de Cambio Climático y tipificar las puertas giratorias como delito.

El destacado resultado logrado por la lista Unidas por Extremadura (compuesta por Podemos, Izquierda Unida y Alianza Verde) en las elecciones del 21D indica una vía para reconstruir el espacio de la extrema izquierda en el resto de España.

La renovada alianza entre Podemos e IU, que Pablo Iglesias y Alberto Garzón conformaron en mayo de 2016 con el pacto de los botellines, ofrece indicios sobre cómo superar la crisis interna de este sector político… sin la participación de Yolanda Díaz.

La existencia de una lista unificada de extrema izquierda, sin Sumar, junto al colapso del PSOE, ha impulsado el ascenso de la lista liderada por Irene de Miguel: Unidas por Extremadura aumenta su presencia de cuatro escaños (6% de los votos) a siete (10,25%) en la Asamblea regional.

El crecimiento ha sido del 54% en votos, pasando de 36.836 papeletas en los últimos comicios a 54.189.

Aunque este aumento representa solo una fracción de los más de 108.000 votos perdidos por la candidatura socialista encabezada por Miguel Ángel Gallardo.

Al concluir el recuento, Irene de Miguel compareció la noche del domingo en el hotel Velada de Mérida, acompañada por los integrantes de su candidatura.

Sostuvo que la presidenta María Guardiola fue «la gran derrotada» de la noche electoral y opinó que debería dar un paso atrás si tiene «un mínimo de decencia».

Además, confirmó la recuperación de esta fuerza política: «‘La derecha creía que la izquierda transformadora estaba derrotada’, afirmó Irene de Miguel, ‘pero les hemos demostrado lo contrario, nos hemos levantado y continuaremos siendo la principal oposición que tendrán en esta región, luchando y creciendo’.

Unidas por Extremadura logró tres escaños (10% de voto) en la provincia de Cáceres y cuatro (10,3%) en la de Badajoz.

Para encontrar una cifra similar para la izquierda radical hay que remontarse a las elecciones autonómicas de 1995, cuando Izquierda Unida obtuvo el 10,5% de los votos y seis diputados en la Asamblea de Extremadura.

Desde entonces, la extrema izquierda (representada primero por IU, luego por Podemos y finalmente por la alianza de ambos) no había alcanzado el 10%.

Irene de Miguel (Madrid, 1981) es diputada autonómica por Badajoz desde 2011. Ingeniera agrónoma formada en la Politécnica de Madrid, se estableció junto a su pareja en Las Villuercas (Cáceres) para desarrollar un vivero hortofrutícola de cultivos tradicionales.

Su programa para estos comicios incluía el cierre de la central nuclear de Almaraz, la aprobación de una Ley de Cambio Climático en Extremadura, la oposición a los «macroproyectos de minería», la creación de una Agencia Anticorrupción y la demanda al Gobierno central de la «tipificación de las puertas giratorias como delito«.

Esta última es una medida que ni Podemos ni Izquierda Unida han impulsado a nivel nacional cuando han participado en el Gobierno.

Durante la última semana, Ione Belarra ha invitado a los ministros de Sumar a abandonar el Ejecutivo si verdaderamente Yolanda Díaz y Ernest Urtasun se sienten incómodos con los escándalos de acoso sexual y corrupción que sacuden al PSOE.

Ambos líderes de Sumar solicitaron una «remodelación profunda del Gobierno» para dejar atrás la cadena de escándalos que persigue a los socialistas.

Después de la reunión del viernes, fuentes de Sumar señalaron que no hubo «progresos» y consideraron que la negativa del PSOE a adoptar cambios pone en riesgo el futuro de la coalición.

No obstante, desde el PSOE aseguran con firmeza que los ministros vinculados a Yolanda Díaz no planean abandonar el Ejecutivo.

Por su escasa implantación territorial, Sumar no concurrió a las elecciones extremeñas. La fuerza electoral principal de esta plataforma reside en sus partidos asociados: IU, Más Madrid, los Comunes (en Cataluña) y Compromís. 

Podemos decidió aprovechar esta debilidad de sus antiguos aliados para restaurar la coalición con Izquierda Unida en Extremadura. 

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