El Gobierno critica a la RAE por incluir el término «mena» en el Diccionario, señalando que «estigmatiza y deshumaniza» a los inmigrantes

Una patera con 60 migrantes a bordo, rescatada en aguas cercanas a la isla de Lanzarote, desembarcada en el puerto de Arrecife.

El Gobierno ha cuestionado a la RAE por la inclusión del término «mena» en el Diccionario, considerándolo estigmatizante y deshumanizador para los menores inmigrantes.

La RAE define «mena» como «menor extranjero no acompañado» y aclara que en ocasiones se emplea con un sentido peyorativo.

El Ejecutivo indica que la utilización de la palabra «mena» alimenta una narrativa errónea que vincula a estos jóvenes con la delincuencia, omitiendo su situación de vulnerabilidad.

Esta controversia se suma a otras recientes discrepancias entre la RAE y el Gobierno, como la cuestión del lenguaje no sexista en la Administración.

Dos secretarios de Estado criticaron este fin de semana a la Real Academia Española (RAE) por añadir el término «mena» al Diccionario de la Lengua Española.

«Las palabras no son inocuas, las palabras definen, estigmatizan y también deshumanizan«, señaló la secretaria de Estado de Migraciones, Pilar Cancela, en declaraciones recogidas por Europa Press, refiriéndose al uso de dicho término.

Sin embargo, reconoció que la función de la RAE es «documentar los usos lingüísticos presentes en la sociedad».

El término «mena» ya estaba presente en las últimas ediciones del Diccionario de la Lengua como acrónimo de «menor extranjero no acompañado«.

Además, se define como «inmigrante menor de edad que no cuenta con la tutela de ninguna persona responsable de él».

En la versión más reciente, la RAE añadió la aclaración de que «a veces se emplea en sentido despectivo«.

Pilar Cancela alertó que el uso de esta palabra busca «deshumanizar» y «ignorar que detrás hay un ser humano en una situación de extrema vulnerabilidad y que, además, está solo».

Por otro lado, el secretario de Estado de Juventud e Infancia, Rubén Pérez (exlíder de En Marea en Vigo), lamentó que el término registrado por la RAE promueva un «relato falso»: «joven migrante, igual a mena, igual a delincuente«.

«Esa tendencia está presente en la sociedad. Lo primordial es modificar ese relato erróneo», indicó.

Tras advertir que comúnmente se entiende por «mena» a un menor que llega solo y proviene de un proceso migratorio generalmente traumático, similar a cualquier menor en situación de desamparo.

El lunes, la Real Academia presentó las novedades más recientes del Diccionario de la Lengua Española, que incluye términos como «milenial» («persona nacida aproximadamente entre las dos últimas décadas del siglo XX») o «turismofobia» («aversión al turismo masivo debido al impacto negativo en el medio ambiente y en la calidad de vida de la población local»).

También se incorporaron expresiones características del lenguaje informático y de Internet, como «loguearse»: «acceder mediante identificación y contraseña a una computadora, sitio web o programa, red o sistema informático».

Del mismo modo, se añadió «streaming», anglicismo que en informática y telecomunicaciones se define como la transferencia continua de datos vía internet que permite a un usuario acceder a transmisiones audiovisuales en directo o diferido, sin necesidad de descargar previamente el contenido.

Asimismo, se incorporó «mailing», referido a «el envío masivo de información, propaganda o publicidad a través del correo».

Se amplió también el significado de palabras como «brutal», que en su uso coloquial incluye la acepción de «excelente» o «fantástico».

Se añadieron expresiones compuestas tales como «juguete roto» («persona que, tras alcanzar fama, pierde popularidad y queda relegada profesional y socialmente») y «meter la directa»: «emprender algo con determinación o rapidez».

No obstante, las relaciones entre la RAE y el Gobierno atraviesan un momento complicado.

Luis García Montero, director del Instituto Cervantes nombrado por el Ministerio de Cultura, criticó duramente y sin motivo aparente al actual presidente de la RAE, Santiago Muñoz Machado, durante el Nueva Economía Fórum celebrado el 9 de octubre pasado.

«Como filólogo», relató el poeta, «estaba acostumbrado a dialogar con don Fernando Lázaro Carreter (director de la RAE entre 1991 y 1998) o con Víctor García de la Concha (1998-2010), grandes filólogos y hombres de cultura”.

Sin embargo, añadió, actualmente la RAE «está dirigida por un catedrático de Derecho Administrativo, experto en gestionar negocios desde su despacho para empresas multimillonarias», refiriéndose a Muñoz Machado, «y eso genera una distancia personal».

García Montero pronunció estas palabras poco antes de coincidir en el X Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), desarrollado en Arequipa (Perú) y abierto con un discurso del Rey Felipe VI.

Las discrepancias entre la Real Academia y algunas iniciativas gubernamentales han sido evidentes.

En febrero de 2024, la RAE criticó abiertamente las «recomendaciones para un uso no sexista del lenguaje en la Administración parlamentaria» aprobadas por la Mesa del Congreso de los Diputados.

La Real Academia apoyó firmemente la recomendación de evitar el uso de la @ o la x para desdoblar artificialmente el género en ciertas palabras (como «l@s parlamentari@s», «lxs parlamentarixs» o «les parlamentaries»).

También mostró conformidad con la recomendación de emplear «debido a las circunstancias» para evitar el masculino genérico (que incluye ambos géneros) en expresiones como «forzados por las circunstancias».

«No promueve la igualdad entre hombres y mujeres en nuestro país», advirtió la RAE, señalando que se exige a los ciudadanos hacer constantes ajustes sintácticos, morfológicos y léxicos para evitar opciones lingüísticas naturales en su forma de expresión.

Para evitar el «lenguaje sexista», el PSOE y sus aliados decidieron renombrar la Cámara Baja como «Congreso de los Diputados y Diputadas» en su nuevo reglamento.

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