La denuncia proviene de un militante que tenía 16 años cuando se produjeron los hechos. Javier Esteban ha renunciado a sus funciones laborales y ha solicitado darse de baja como militante.

«Al despedirnos, él insistió en acompañarme hasta el metro. Yo le dije que no era necesario. Se volvió muy insistente y se acercó más de lo debido, agarrándome y tocándome de forma sexual y libidinosa, sin mi permiso. Me hizo sentir incómodo. Y antes de separarnos me preguntó si podía darme un beso en la boca. Le respondí que no». Así describe el entonces menor la supuesta agresión sexual que ha denunciado ante la Policía contra Javier Esteban, community manager de Vox.
Tenía apenas 16 años cuando sucedieron los hechos, a finales de 2023. Esteban ha dejado sus tareas laborales y ha solicitado la baja como militante.
«Para no perjudicar a VOX, solicitaré mi baja inmediata como militante y renunciaré a mis responsabilidades laborales en el partido», escribió el acusado en Twitter.
En la denuncia, a la que tuvo acceso EL MUNDO, este joven, que realizaba edición de videos para el partido y para la organización Revuelta, incluye 16 páginas con capturas de pantalla de las conversaciones que mantuvo con el denunciado, en las que este primero le preguntaba por su edad (16 años y 25 días), si le atraían «chicos o chicas», si prefería «carne o pescado» o «¿tienes pareja?». Además, insistía repetidamente en cuándo podrían quedar a solas. Cuando el denunciante planteaba encuentros en actos de Vox, Javier Esteban respondía «pero podemos hacer otros planes».
En un momento, el joven solicitó unas pulseras para los niños de su clase y preguntó si se verían «en la sede, en la calle… lo que digas» al día siguiente. «¿Temes no verme directamente en casa?», le respondió el adulto. El menor evadió: «No, te lo digo por lo de las pulseras».
«Aprovechó su posición de superioridad en Vox y Revuelta para quedarse a solas conmigo, siendo yo menor de edad, y realizar tocamientos sin mi consentimiento», expone en la denuncia, que decidió presentar tras la salida de Esteban como dirigente de Revuelta y, por tanto, su superior dentro de la organización juvenil donde colaboraba.
Los hechos principales relatados ante la Policía Nacional, en la comisaría de Madrid-Chamartín, tuvieron lugar en diciembre de 2023, después de un mes y medio de mensajes insistentes: «Por ejemplo, el 26 de noviembre volvió a insistir: «¿Y tú y yo cuándo quedamos?», con un emoticono de risa impaciente. El 28 de noviembre volvió a preguntar: «El miércoles, entonces, tampoco, ¿verdad?». Y el 3 de diciembre, nuevamente: «Al final, nada de quedar, ¿no?»».
Tras casi dos meses de evasivas y preguntas incómodas para él, finalmente concertó una cita con el trabajador de Vox. «Él me citó en su casa. Como yo no sabía cómo salir de la estación de metro (Chamartín estaba en obras), vino a buscarme. Gracias a eso, no fuimos a su domicilio, sino a la sede de Vox (muy cerca de su residencia) y luego a tomar algo. Durante la reunión hablamos de actualidad política (que era lo que realmente me interesaba) y volvió a preguntar si me gustaban los chicos o las chicas, a lo que respondí que me gustaban las chicas de mi edad (subrayando lo de mi edad)».
Posteriormente, ocurrieron los hechos descritos en el primer párrafo de esta información y los tocamientos «con intención sexual y libidinosa», según la denuncia.
«Una vez separados, y tras rechazar dar un beso, en la estación de metro, comenzó a enviarme mensajes por WhatsApp usando lo que se conoce como «foto bomba» (imágenes con visualización única). Debido a las características de esas fotos, que no puedo aportar, me dijo que nadie como él podía hacerme probar cosas nuevas, animándome a mantener relaciones homosexuales», añade la descripción de los hechos, que se extiende a lo largo de cuatro páginas.
El joven se alejó de los actos de Revuelta y de Vox para evitar coincidir con su presunto agresor. Se sentía mal y amenazado. Un año y medio después, el 11 de junio de 2025, el gestor de redes de la formación de Santiago Abascal volvió a citar al joven (que entonces tenía 17 años) «en la sede de Vox para grabar unos vídeos». «Por ese motivo, accedí a ir», continúa el relato de la víctima de la supuesta agresión sexual. «En la sede, me sugirió ir a una sala de reuniones junto a los baños del primer piso (donde está el departamento de Comunicación de Vox). Allí grabamos vídeos, que supuestamente eran para el proyecto Bipartidismo Stream (una nueva plataforma de streaming dirigida por Javier Esteban)».
Añade que en ese momento, el denunciado retomó la presión: «Esos vídeos nunca se publicaron en Bipartidismo Stream. Me dijo que podía subirlos a mis redes sociales personales y así lo hice. Al terminar de grabar en la sala, me propuso nuevamente ir a su casa, con una clara intención sexual, a lo que me negué».
El denunciante considera que los hechos constituyen «un delito tipificado en el artículo 178.1 y 2 del Código Penal con agravantes en base al artículo 180.1 3ª y 5ª del Código Penal». Esto es, una «agresión sexual» agravada por «la especial vulnerabilidad debido a su edad» y por el presunto abuso de «una relación de superioridad sobre la víctima».
Finalmente, el joven —quien acaba de cumplir 18 años— indica que tiene conocimiento de que existen «otros chicos menores de edad en el momento de los primeros contactos que han sufrido prácticas similares por parte» del denunciado. Menciona a dos personas: un militante madrileño de Vox y un becario de la formación política.

