PSOE acuerda reunirse con Sumar esta semana para tratar asuntos de corrupción y denuncias de acoso sexual

Pedro Sánchez y Yolanda Díaz el pasado 10 de diciembre en el Congreso.

El PSOE ha dado su conformidad para celebrar esta semana un encuentro con Sumar, con el fin de tratar los presuntos casos de corrupción y las denuncias de acoso sexual dentro del partido.

Sumar mantiene la exigencia de una remodelación del Gobierno y reclama medidas firmes, especialmente en el ámbito de la vivienda, para evitar que la derecha acceda al poder.

La insatisfacción de Sumar hacia el PSOE aumenta debido a la ausencia de avances y respuestas claras sobre las denuncias, aunque descartan abandonar el Ejecutivo.

Aliados como Compromís y la Chunta Aragonesista subrayan la importancia de la transparencia y exigen responsabilidades políticas al Gobierno.

El PSOE ha aceptado la propuesta de Sumar para celebrar una reunión entre los miembros del Gobierno de coalición con el propósito de analizar los supuestos casos de corrupción vinculados al Ejecutivo y las denuncias por acoso sexual dentro del partido, proponiendo que esta se realice en el transcurso de esta misma semana.

Sumar mantiene firme su demanda de reestructuración del Gobierno, a pesar de que dicha opción ha sido rechazada por Pedro Sánchez.

Desde el entorno de Yolanda Díaz, al considerar esta situación muy grave, insisten en que la prioridad es «revitalizar el Gobierno» en coalición y adoptar medidas contundentes, especialmente en materia de vivienda, para impedir que la derecha asuma el poder.

Por su parte, los socialistas se han mostrado dispuestos a atender la convocatoria urgente hecha por Sumar para explicar los casos presuntamente responsables de, según ellos, haber «bloqueado» al PSOE dentro del Ejecutivo.

Fuentes del PSOE han aclarado que su intención es reunirse con Sumar esta misma semana, en una cita donde participará la secretaria de Organización, Rebeca Torró, quien ya ha trasladado dicha propuesta a la formación de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz.

Según las mismas fuentes, el PSOE persiste en su objetivo de lograr acuerdos con su socio de Gobierno y continuar legislando para mejorar las condiciones de vida de la población.

El descontento de Sumar hacia el PSOE es notorio y se ha intensificado en los últimos días, principalmente por la sucesión de denuncias de acoso sexual dirigidas contra líderes socialistas.

Asimismo, la comparecencia de Sánchez el pasado lunes resultó insuficiente para Sumar, que acusa al PSOE de paralización.

El diputado de IU, Enrique Santiago, declaró este martes que en Sumar están «muy contrariados y preocupados» por una situación interna que consideran «inadmisible», por lo que han solicitado una reunión para «obtener aclaraciones» y «volver a poner en marcha la acción del Gobierno al cien por cien».

Por otro lado, fuentes de Sumar enfatizan que no tienen intención de salir del Gobierno, sino que buscan «salvarlo»; sin embargo, han advertido que no desempeñarán el rol de «acolitos» ni cargarán con la crisis del PSOE si sus socios no actúan.

Delicado equilibrio en Sumar

El miedo a un posible Gobierno de PP y Vox en el futuro impulsa a Sumar y a la mayoría de los socios de investidura a mantener su respaldo al Ejecutivo actual.

No obstante, la presión y el distanciamiento de todos ellos hacia los socialistas aumentan, conscientes de que una crisis circunscrita al PSOE podría afectar a todo el electorado de izquierda, justo cuando comienza un nuevo ciclo electoral.

En cualquier caso, Sumar no contempla abandonar el Gobierno, aunque desde la formación de Díaz advierten que no asumirán la crisis del PSOE si sus socios no toman medidas.

La situación dentro de Sumar es compleja, ya que continúan en ese delicado equilibrio de aumentar la presión al PSOE sin llegar a abandonar el Gobierno, algo que le han reclamado expresamente el PP y algunos socios de investidura como Podemos.

Sumar ha mantenido esta postura desde julio pasado, tras la imputación del exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, en el ‘caso Koldo’, cuando presentó a los socialistas un conjunto de medidas anticorrupción que apenas han avanzado en estos meses.

Entonces, al igual que ahora, Sumar solicitó al PSOE modificaciones para dar un giro con enfoque social a la legislatura y celebró una reunión con sus socios para evaluar el estado de la coalición.

Las exigencias y advertencias continúan siendo el método de Sumar con el PSOE, esperando que sus socios tomen la iniciativa en una situación crítica que, según diversas fuentes del espacio, también les afecta al formar parte del Gobierno.

Sin embargo, la paciencia empieza a agotarse en Sumar, según admiten fuentes internas, pero también diputados de grupos parlamentarios cuyos partidos no integran el Gobierno, como Jorge Pueyo, de la Chunta Aragonesista, quien ha anunciado que su formación debatirá en los próximos días cómo continuará su relación con el Ejecutivo.

«Ha llegado el momento de exigir transparencia y responsabilidades políticas. Si no hay respuestas satisfactorias, hay que reconsiderar nuestro apoyo y no impulsar iniciativas», declaró este martes en rueda de prensa en el Congreso.

Por su parte, la diputada de Compromís, Àgueda Micó, integrante del grupo Mixto, afirmó en otra rueda de prensa que el Gobierno debe «ponerse las pilas» porque, advirtió, «la presión acumulada podría estallar en cualquier momento».

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