La Academia de Cine anunciaba este sábado el fallecimiento del actor argentino a los 96 años

El ámbito de la interpretación en lengua española ha despedido este fin de semana a una de sus figuras más valoradas. Héctor Alterio, originario de Argentina y nacionalizado español, deja tras de sí un extenso legado conformado por más de cien producciones audiovisuales y una vida dedicada al teatro. Su influencia no se limita solo a su país, ya que sus dos hijos, Ernesto y Malena, forman parte destacada del cine español y son muy apreciados por el público.
La capilla ardiente, situada en el tanatorio de la M-30, recibió durante toda la tarde la visita constante de familiares, amigos y colegas del sector. El primero en arribar fue Ernesto, acompañado por su pareja, la actriz y artista Ella Jazz, uno de sus principales apoyos desde 2019. Pocos minutos después, hizo acto de presencia Malena. Ambos, claramente emocionados, aceptaron las muestras de afecto de quienes les acompañaron en uno de los momentos más dolorosos de su vida.

Al salir del tanatorio, los hermanos hablaron brevemente con la prensa, expresando palabras que reflejaron no solo el pesar por la pérdida, sino también el orgullo por haber convivido con una persona tan singular. “Creíamos que este momento nunca llegaría, pero forma parte del contrato. Está claro que es inevitable”, dijo Malena con la voz entrecortada. La actriz resaltó la calma con la que su padre se despidió: “Se fue de una manera hermosa y hermosa, tal como siempre fue. Y se fue bonito”.
Por su parte, el mayor enfatizó el agradecimiento que siente la familia: “Nos duele mucho, pero estamos muy agradecidos por haber tenido al padre que tuvimos y que también partió del mismo modo artístico con que vivió”. El actor subrayó que Alterio se mantuvo activo hasta el final, «realizando lo que más amaba y que hacía de forma excepcional, llegando al corazón de muchas personas, así que muchas gracias a todos».

Un referente respetado
La despedida congregó a múltiples figuras del mundo cultural, muchas de ellas amigos personales del actor. Entre los presentes estuvieron Lola Herrera con su hija Natalia Dicenta, Fernando Tejero, Juan Diego Botto, Luisa Martín, Mariano Barroso, Alfonso Bassave y Bárbara Santa-Cruz, entre otros. Asimismo, asistió Juana Acosta, expareja de Ernesto Alterio, acompañada por su hija Lola, nieta del actor, simbolizando una familia que permanece unida a pesar del tiempo transcurrido.
La jornada tuvo un significado especial para el ámbito cultural, pues coincidió con la celebración de los Premios Forqué en Madrid. Durante la ceremonia, compañeros y amigos rindieron tributo a Alterio con emotivos discursos y aplausos, reafirmando el lugar destacado que ocupa en la historia de la actuación.

Una vida entregada a los escenarios
Para Héctor Alterio, la actuación jamás fue solo un oficio. Nacido en Buenos Aires en 1929, comenzó en el teatro con apenas 19 años y dedicó más de 70 años a su profesión. Como fundador de su propia compañía, impulsor de nuevas propuestas escénicas y protagonista de películas como Cría cuervos, El hijo de la novia y El nido, su trayectoria cruzó fronteras y generaciones.
Su traslado a España en los años setenta, provocado por la situación política en Argentina y bajo amenaza de muerte por parte de la Triple A –la Alianza Anticomunista Argentina–, representó un cambio decisivo tanto personal como profesional. En suelo español consolidó una carrera que le valió reconocimientos como la Concha de Plata en San Sebastián y el Goya de Honor, otorgado en 2004 por sus propios hijos.

