“Creo que es un éxito evidente”, ha manifestado el ministro de Agricultura y Pesca, Luis Planas

Los ministros de Pesca de la Unión Europea lograron un acuerdo durante la madrugada, después de intensas sesiones de negociación, que permitirá a la flota mediterránea conservar en 2026 el mismo número de días de faena que el año anterior. Luis Planas, ministro de Agricultura y Pesca, definió el pacto como un “buen resultado”, según expuso en un video tras la reunión, puesto que autorizará a la flota española en el Mediterráneo a mantener los 143 días de pesca actuales, siempre que continúe aplicando las medidas compensatorias implementadas en meses recientes, sin añadir nuevas. Esto supone un alivio para el sector español, que temía una reducción en los días de faena —Bruselas aspiraba a recortar hasta un 70%— lo cual, según la patronal del sector, habría provocado pérdidas millonarias y la eliminación de miles de puestos de trabajo.
Luis Planas detalló al concluir el encuentro, en declaraciones difundidas a la prensa, que el tiempo dedicado a la faena “fue el aspecto más complicado dentro de las negociaciones”. La Comisión Europea pretendía imponer un mínimo de apenas 9,7 días por embarcación, objetivo finalmente no alcanzado. “Considero que es un logro patente que deseo compartir con todos los armadores y pescadores que han hecho un esfuerzo considerable, tanto en su labor profesional como en la sostenibilidad de las poblaciones, a través de las medidas selectivas aplicadas el año pasado”, añadió el ministro.
Con ello, la flota española evita tener que implementar medidas adicionales más restrictivas y onerosas, como las que proponía la Comisión en su plan inicial, definido por Planas como “irreal” y calificado como “inaceptable” por países costeros como Francia e Italia. El acuerdo mantiene el esquema de compensaciones que se empezó a aplicar recientemente y exigió la UE, señalando que “solo con las medidas vigentes desde el año pasado se podrán alcanzar esos 143 días”. Según los datos facilitados por el Gobierno español, más de 550 embarcaciones han instalado sistemas de selectividad y casi 200 cuentan con las llamadas puertas voladoras, lo que, según la industria, justificaría no imponer una nueva serie de requisitos técnicos para asegurar un número adecuado de días de pesca.
Las negociaciones enfrentaron a Estados miembros de la Unión Europea que priorizan la protección ambiental de las aguas regionales —y para ello se creó este sistema de compensaciones— frente a aquellos que consideran la pesca como un sector económico crucial.
“Un avance en la conservación”
Además del Mediterráneo, el debate incluyó el Atlántico, donde el sistema de cuotas se rige por los volúmenes capturados. Por ejemplo, en especies como el lenguado, España logró reducir la propuesta inicial de recortes del 28% a un 9% final, y en el caso del abadejo, del 26% al 18%.
El ministro Luis Planas subrayó la relevancia de que los esfuerzos realizados en conservación no sean olvidados: “La Comisión no debe equivocarse al reiniciar cada ejercicio el contador a cero”. También indicó que el estado de los caladeros ha mejorado y que “los informes científicos reflejan un avance en la conservación de las especies pesqueras”.
La inquietud sobre los costes de adaptación y las restricciones fue especialmente notable en regiones como Castellón, donde los armadores señalan que la inversión requerida —como la instalación de puertas voladoras, estimada en unos 60.000 euros por embarcación— solo ha sido viable para una parte limitada de la flota. El propio Luis Planas destacó al inicio de la cumbre europea: “El enorme esfuerzo realizado por la flota del Mediterráneo en los últimos años, mediante la aplicación de medidas selectivas y vedas, es el mayor jamás ejecutado en cualquier caladero en la historia de la Política Pesquera Común”.

