El Ejército del Aire aumenta capacidades con nuevo satélite, arsenales y más efectivos para el futuro

Impulsa una modernización sin precedentes para enfrentar los nuevos retos de defensa y garantizar la soberanía aérea española

Un F-18 realiza un vuelo con el morro alzado durante el Festival Aéreo de Gijón en 2018

La invasión rusa en Ucrania y los ataques estadounidenses contra Irán han puesto de manifiesto para la OTAN y sus países aliados una verdad ineludible: la superioridad aérea es fundamental para prevalecer en un conflicto bélico. Por esta razón, Zelenski busca comprar cazas; por esta misma razón, Estados Unidos empleó únicamente medios aéreos en la operación martillo de medianoche. De forma similar, en los enfrentamientos entre India y Pakistán, solo se utilizaron fuerzas aéreas. Esta situación ha impulsado al Ejército del Aire y del Espacio a iniciar una renovación integral de sus recursos con el fin de garantizar la defensa de España. Sobre esto habló en un desayuno el Jefe de Estado Mayor del Aire, el general Francisco Braco: «No estamos en guerra, pero tampoco podemos afirmar que vivimos en paz», sentenció. Además, recordó que en múltiples ocasiones se ha vulnerado el espacio aéreo bajo soberanía de la OTAN, siendo la más reciente la madrugada del viernes, cuando el ejército francés se vio obligado a abatir cinco drones que sobrevolaban la base de Brest.

Braco señaló que «sin una defensa aérea fuerte resulta imposible proteger nuestro estilo de vida y la actividad económica». Por ello, el Ejército del Aire ha adoptado varias medidas para responder a estos desafíos desde diversos frentes. En primer lugar, prevé un aumento de la plantilla entre 2025 y 2029, incorporando alrededor de 450 militares, para quienes se incrementará «el esfuerzo en formación y adiestramiento, así como en la gestión del talento, profesionalizando todo el personal, desde soldados hasta oficiales». Este refuerzo no solo atiende a necesidades operativas inmediatas, sino también a la preparación de una nueva generación de expertos capaces de manejar sistemas cada vez más complejos y avanzados.

Además de la incorporación de personal, el Ejército del Aire aprovecha el incremento obligatorio del gasto en Defensa para renovar sus recursos. Ya disponen de Pilatus para la formación de pilotos. Han adquirido más helicópteros NH90 y 135. Próximamente, se incorporarán unidades del modelo H175 y se reemplazarán los F5 de Talavera con el Hurjet turco. También se ampliará el parque de sistemas aéreos no tripulados (UAS) y contra UAS, junto con tres unidades adicionales del A400M.

El pasado viernes, el Escuadrón de Vigilancia Aérea (EVA) número 22, con base en Lanzarote, incorporó el radar `Lanza’ LRR, un dispositivo de última generación fabricado por la española Indra. Este nuevo sistema representa un avance significativo en calidad y está destinado principalmente a la vigilancia y protección del espacio aéreo de las Islas Canarias, brindando apoyo tanto al tráfico aéreo militar como al civil. Cuenta con capacidades avanzadas de detección y resistencia a interferencias electrónicas, fortaleciendo la seguridad en el flanco suroeste de la Alianza.

Paralelamente, el Ejército del Aire y del Espacio está construyendo un nuevo polvorín en la Base de Son San Joan (Mallorca). Esta infraestructura, destinada al almacenamiento de munición para cazas y armamento del Ejército del Aire, es el punto de partida para la extensa modernización planeada en las bases de despliegue (Santiago, León, Salamanca, Valladolid, Granada, Málaga, Talavera la Real, Tenerife y Lanzarote). El objetivo es disponer armamento y munición preposicionados para su uso inmediato en caso de necesidad. Al mismo tiempo, los arsenales restantes están siendo equipados con sistemas de sensorización que permiten controlar en tiempo real las condiciones de temperatura y humedad en que se almacenan armas y misiles.

Esta transformación del ejército coincide con el centenario del primer vuelo, que se celebrará el próximo 22 de enero. Por este motivo, está previsto para 2026 el despliegue de la Patrulla Aspa en Brasil, Uruguay y Argentina. Se trata de una conmemoración del centenario que se combina con la innovación tecnológica. En paralelo, se trabaja en el proyecto del futuro satélite policial NEMO, diseñado para proteger la infraestructura española en el espacio, donde operan dos satélites de Hisdesat. Este satélite permitirá monitorear amenazas emergentes en órbita, incluyendo acercamientos no autorizados o intentos de interferencia, un ámbito que adquiere cada vez mayor relevancia para la seguridad nacional.

Todos estos proyectos se desarrollan en consonancia con los compromisos adquiridos con la OTAN y sus aliados. Así, el próximo año participarán en un ejercicio en Australia y recibirán tres eurofighter del programa HALCÓN para reemplazar a los modelos actuales, además de renovar los F18 estacionados en la base de Gando. Por otro lado, el general Braco anunció que el Ejército del Aire ha reforzado su presencia en el flanco Este de la OTAN, estableciendo de forma permanente once cazas y un avión A400M. Esta presencia estable refleja la voluntad de España de desempeñar un papel activo en la disuasión colectiva, contribuyendo a la estabilidad en una zona particularmente sensible desde el inicio del conflicto en Ucrania.

Scroll al inicio