Ferraz reconoce que no brindó apoyo adecuado a las víctimas de acoso sexual

Paco Salazar en la sede del PSOE

Ferraz reconoce que no brindó el respaldo necesario a las denunciantes de acoso sexual en el caso Paco Salazar y admite deficiencias en la comunicación con las víctimas.

El PSOE aclara que, desde mayo de 2025, implementó un protocolo contra el acoso, y que las denuncias anónimas contra Salazar se presentaron tras su salida de la Ejecutiva.

Las denuncias, calificadas por el partido como descripciones de comportamientos intolerables, son ocultadas automáticamente en el sistema después de 90 días para preservar la confidencialidad.

En el caso de Torremolinos, la ausencia de respuesta durante cinco meses llevó a la denunciante a dirigirse a la Fiscalía por presuntos delitos de acoso sexual y violencia de género.

El PSOE reconoce ahora que “lamentan no haber brindado suficiente apoyo a las personas que presentaron las denuncias”. En un comunicado dirigido a la militancia, Ferraz expresa que les “duele que haya ocurrido” el denominado caso Paco Salazar.

Incluso hacen autocrítica y sostienen que “la comunicación con las personas denunciantes anónimas no ha sido adecuada y requiere una mejora”.

Se trata de dos páginas de justificaciones en las que defienden que, desde el 26 de mayo de 2025, cuentan con un Protocolo frente al acoso sexual y que, “hasta esa fecha, no se había recibido ninguna denuncia ni queja sobre la conducta de Salazar”.

No fue hasta julio, tras la exclusión de Salazar de la Ejecutiva debido a las “graves acusaciones” publicadas en ElDiario.es basadas en testimonios anónimos, cuando se recibieron “dos denuncias anónimas” en el Órgano contra el Acoso.

Estos testimonios “detalle n comportamientos repulsivos, intolerables y contrarios a los valores del Partido Socialista”, según señala el comunicado.

Respecto a la supresión de dichas denuncias en el portal, Ferraz insiste en que se trata de una “ofuscación de datos” y afirma que “tras 90 días desde el registro de cada denuncia, el sistema las oculta para reforzar las garantías de protección de datos”, pero enfatizan que “en ningún caso se eliminan”.

“Esta ofuscación se realiza de forma automática sobre todas las denuncias registradas, ya sean anónimas o no, para proteger la confidencialidad”, explican desde la dirección federal.

Sobre el caso de Torremolinos, donde su secretario general ha sido apartado temporalmente, el comunicado reserva el último párrafo.

Indica que, en esta situación, la denuncia no se presentó en el portal sino “ante la Ejecutiva Provincial de Málaga, que la remitió a la Ejecutiva regional y federal. Esta última la trasladó al Órgano contra el Acoso”.

Ferraz asegura que en el caso malagueño es ese comité interno quien “comienza los análisis en comunicación directa con la persona denunciada, fuera del sistema informático”.

No se detalla, sin embargo, la demora que, no habiendo respuesta en cinco meses, llevó a la víctima a acudir a la Fiscalía de Violencia de Género de Málaga, donde presentó la denuncia el 10 de noviembre por presuntos delitos de acoso sexual, violencia de género psicológica y coactiva.

Este comunicado, que reconoce errores y lamenta no haber respaldado a las víctimas, representa un cambio respecto a la postura previa.

Ferraz evitaba pronunciarse sobre el tema. Incluso la secretaria de Igualdad, Pilar Bernabé, solicitó tranquilidad a las federaciones durante una reunión virtual que, en cambio, aumentó la tensión entre unas bases que demandan mayor firmeza.

Incluso la federación asturiana, a través de su vicesecretaria Adriana Lastra, sugiere que, una vez finalizado el informe, el PSOE debería acudir a la Fiscalía para denunciar a Paco Salazar, considerando que su conducta supera el acoso sexual y podría constituir violencia de género.

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