Víctor Ábalos afirma que Sánchez ordenó a su padre reunirse con Delcy en Barajas, lo que marcó el inicio de su caída en desgracia.

El hijo del exministro afirma que el presidente envió a su padre para «evitar» un conflicto internacional: «Supuso un punto de inflexión»

José Luis Ábalos, en Barajas, tras el aterrizaje de la vicepresidenta de Venezuela Delcy Rodríguez.

«En el Delcygate, el único que no debía estar presente era mi padre. Él solo obedeció una instrucción directa del presidente del Gobierno para que acudiera al aeropuerto de Barajas. Nada se ejecutó sin la autorización del presidente. Nadie sabía entonces que esta señora (la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez) tenía prohibida la entrada a la Unión Europea. Todos pensaban que era un viaje más. Esto cambió cuando ya se dirigía a España y se activaron las alertas. Fue entonces cuando enviaron a mi padre para evitar ese maldito conflicto. Podía haberse convertido en un grave conflicto internacional».

Víctor Ábalos (Valencia, 1980), hijo del exministro de Transportes José Luis Ábalos, comparte con EL MUNDO otros momentos clave que han marcado la carrera política y el proceso judicial de su padre en los últimos años. Entre ellos, el viaje fallido de Delcy Rodríguez en enero de 2020, que originó un enfrentamiento diplomático con el Gobierno de Nicolás Maduro, al impedir España en el último instante la entrada a la vicepresidenta venezolana, aplicando la prohibición comunitaria vigente contra ella y otros dirigentes chavistas por haber «socavado la democracia y el Estado de Derecho». De ese modo, la jerarca fue retenida en la pista hasta que se organizó su salida en una noche frenética.

«Tras la orden, mi padre llegó al lugar y simplemente acató las indicaciones del comisario de Barajas. Subió al avión donde estaba Delcy y ella le manifestó: ‘¡Quiero hablar con Zapatero!’. En realidad, su aliado era Zapatero, no Aldama. Allí se armó un lío… Al final mi padre lo solucionó y buscaron otro vuelo para Delcy», explica. «Por cierto», añade, «lo de las 40 maletas es un mito; después la vicepresidenta le dijo que si aparecían las maletas, él podría quedarse con la mitad».

«¿Qué motivo tenía Delcy para venir a España?», se pregunta retóricamente el hijo mayor y principal apoyo de Ábalos. «Los intereses eran empresariales. En aquel viaje lo esencial era su agenda apretada. Venezuela estaba enviando a sus embajadores a Europa», continúa, justo cuando Juan Guaidó perdía terreno como presidente interino y Ábalos comenzaba a negociar con el hermano de Delcy.

Para Víctor Ábalos, aquella noche cambió el rumbo de José Luis Ábalos. De superministro a perder gradualmente el favor de Sánchez, a pesar de que inicialmente este último le agradeciera su intervención. «El Delcygate fue un antes y un después para mi padre. Se encontró con un problema serio. Caído en desgracia —primero con la prensa, porque el presidente inicialmente no salió a defenderlo— y luego en el Ministerio, ya que el equipo de Pepe Blanco aprovechó ese episodio para movilizarse contra él; mi padre se rehusaba a recibir a clientes de la consultora Acento». «Después, cuando iba a restaurantes en Madrid, los venezolanos le gritaban, considerándolo chavista». «El Delcygate también provocó desconfianza hacia mí», asegura.

Víctor Ábalos recuerda también el rescate de Air Europa, donde su padre, entonces encarcelado en la prisión de Soto del Real por orden del Tribunal Supremo, «soportó una enorme presión por parte de todos: de la familia Hidalgo, intermediarios y del Gobierno». «Los Hidalgo, en esa situación, extendieron su red y trataron de que todos les apoyaran», añade. Incluyendo a Begoña Gómez, esposa de Sánchez, acusación que comparte con su padre. «Contaron con la ayuda de Víctor de Aldama y lograron el rescate, aunque con condiciones muy duras», recalca.

El hijo del exsecretario de Organización del PSOE tampoco fue ajeno a la formación de la “cloaca” dirigida por la ex militante socialista Leire Díez, con quien su padre se reunió al menos en una ocasión. «Era una persona muy problematica. ¡Y tienes que tener una gran autoestima para dirigir una operación así!», exclama.

Díez trató de recopilar información delicada sobre jueces, fiscales, guardias civiles y periodistas con el fin de neutralizar los escándalos que afectaban al PSOE. «Cuando Sánchez tomó sus días de reflexión y se organizó la defensa de su esposa, Santos Cerdán se ofreció para ayudar y fue muy hábil. Se reunieron con Leire en Ferraz y Santos propuso: ‘¿Y si creamos la cloaca y desmontamos todo?’», relata.

«En esa reunión, Antonio Hernando tuvo un papel destacado, no fue casual su presencia. Hernando y Óscar López representan a Pedro Sánchez. Leire lideraba la operación y algunos empresarios vieron la oportunidad de unirse para alcanzar Moncloa». «La cloaca también se creó alrededor de mi padre para evitar que hablara, por eso le ofrecieron de todo», concluye Víctor Ábalos.

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