Viktor Orbán se reunirá con Vladimir Putin en Rusia para tratar temas de guerra en Ucrania y cooperación energética

 Russian President Vladimir Putin, right, and Hungarian Prime Minister Viktor Orban shake hands during a meeting in Moscow, July 5, 2024. (Valeriy Sharifulin, Sputnik, Kremlin

El primer ministro húngaro es uno de los pocos líderes europeos que mantiene relaciones con el presidente ruso, y su encuentro se produce en un momento diplomático delicado en el esfuerzo internacional por poner fin a la guerra en Ucrania.

El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, visitará al presidente ruso Vladimir Putin el viernes, rompiendo con el consenso casi unánime entre los líderes europeos que abogan por aumentar la presión sobre Moscú mediante sanciones y aislamiento para poner fin al conflicto en Ucrania.

El encuentro ocurre mientras Europa intenta persuadir a la administración Trump para que negocie un acuerdo de paz que garantice la soberanía de Kiev luego de que un plan controvertido diseñado por diplomáticos rusos y estadounidenses fue filtrado la semana pasada.

Dicho plan proponía amplias concesiones de Ucrania respecto a su territorio y fuerzas armadas, excluyendo por completo de las negociaciones a los líderes ucranianos y europeos.

Desde entonces, el plan ha sido modificado tras conversaciones que involucraron al gobierno ucraniano, aunque todavía no se ha concluido.

Orbán es uno de los pocos dirigentes europeos que mantiene vínculos diplomáticos con Rusia. El primer ministro húngaro sostiene que Ucrania no puede obtener la victoria militar, y ha acusado a los líderes europeos de «preferir la guerra en lugar de la paz». Además, ha desoído las indicaciones de la jefa de política exterior de la UE, Kaja Kallas, que aconsejaba evitar reuniones bilaterales con representantes rusos.

Desde Serbia, donde se entrevistó con el presidente Aleksandar Vučić, Orbán declaró que el eje central de su visita a Rusia será el tema energético.

Hungría obtuvo una exención de las sanciones estadounidenses contra las compañías petroleras rusas a principios de este mes, y ahora intenta asegurar contratos con proveedores rusos de petróleo y gas, aun cuando la UE urge a sus estados miembros a diversificar sus fuentes energéticas.

“Debo garantizar la llegada de petróleo y gas, no únicamente documentos ni permisos. Negociaré para lograrlo y espero tener éxito,” afirmó Orbán, en referencia a la exención concedida por Trump.

Hungría importa grandes volúmenes de gas natural y petróleo desde Rusia a través de los gasoductos Druzhba y South Stream, y mantener los precios de la energía bajos es una prioridad política para el gobierno de Orbán antes de las elecciones parlamentarias de abril.

La oposición, encabezada por Péter Magyar, un candidato conservador mucho más joven, lleva a cabo una campaña crítica del pobre desempeño económico del gobierno y del aumento del costo de vida.

Antes de la visita de Orbán, Putin manifestó su disposición a abordar el proyecto de la planta nuclear Paks 2, una iniciativa energética clave impulsada por Orbán para construir nuevos reactores nucleares con tecnología rusa.

Para Hungría, este proyecto supone un equilibrio delicado, ya que los reactores serían rusos, pero el combustible provendría de Estados Unidos. Durante su viaje a Washington, Orbán reiteró que utilizará combustible estadounidense para Paks 2.

Putin señaló que el acuerdo es complejo y requerirá ajustes.

«Existen cuestiones que necesitan diálogo adicional,» agregó antes de la reunión.

Momento decisivo para Ucrania

Orbán también planea abordar la guerra en Ucrania con Putin. Desde que inició la invasión a gran escala en 2022, Hungría ha negado sistemáticamente cualquier ayuda militar o financiera a Ucrania, en cambio manteniendo relaciones diplomáticas y comerciales con Rusia.

Orbán se opone a las sanciones contra Rusia, calificándolas de ineficaces y perjudiciales para la economía europea. Asimismo, ha bloqueado la candidatura de Ucrania para ingresar en la UE aun cuando las negociaciones avanzan, argumentando que podría «ampliar el conflicto».

Su postura es rechazada por la mayoría de los líderes europeos, quienes respaldan las sanciones y exigen un alto el fuego incondicional por parte de Moscú antes de iniciar negociaciones políticas.

Marc Loustau, investigador afiliado a la Central European University en Budapest, afirmó que esta visita podría poner en riesgo la unidad de la UE en un momento crucial. El bloque está apoyando a Kiev en sus negociaciones con Estados Unidos y espera convencer a la administración Trump de que Ucrania sólo debe aceptar un acuerdo justo que respete su soberanía.

“Orbán intenta dar legitimidad al enfoque anti-europeo de Trump,” declaró Loustau a Euronews. “Europa debería dejar claro que Orbán no representa a todo el bloque.”

El fin de semana pasado, Orbán dirigió una carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, solicitando apoyo incondicional europeo a las negociaciones de paz lideradas por Trump y a las conversaciones directas con Rusia. En su visita a Washington, declaró a Trump que «el problema son los europeos y Bruselas» porque supuestamente desean la guerra.

La Unión Europea ha reiterado en numerosas ocasiones su llamado para finalizar las hostilidades y lograr una paz justa.

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