España enfrenta una realidad donde 75% de las madres experimentan deterioro en su salud física y mental debido a las demandas invisibles de la maternidad

La falta de conciliación y corresponsabilidad en las tareas del hogar genera ansiedad, agotamiento e insomnio, entre otros

3 de cada 4 mujeres

La carga mental, la carencia de conciliación y tiempo, el escaso apoyo, la soledad y la culpa por no ser “una madre ideal” acompañan a la mayoría de mujeres en la maternidad, que conllevan un peso invisible silenciado por el tabú que rodea los aspectos negativos de la crianza. Esta sobrecarga afecta a 3 de cada 4 mujeres en España, quienes ven perjudicada su salud física y mental, según indica un reciente informe elaborado por la Asociación Yo No Renuncio, perteneciente al Club de Malasmadres.

Con base en una encuesta a 19.236 mujeres con hijos en España, el estudio El peso invisible de la maternidad examina las razones detrás de este desgaste, destacando la falta de conciliación en un sistema que obliga a las madres a decidir entre su empleo y la crianza; los estigmas aún presentes en el ámbito laboral relacionados con la maternidad; y la insuficiente corresponsabilidad tanto en las tareas domésticas como en el cuidado infantil. También se analizan las repercusiones físicas, psicológicas e incluso sexuales que enfrentan las madres.

“Esta generación está formada por madres exhaustas al límite del colapso”, declara Laura Baena, fundadora del Club de Malasmadres y presidenta de la Asociación Yo No Renuncio. “Se trata de mujeres que abandonan su carrera profesional, su tiempo personal y su salud física y emocional, sin poder expresar realmente cómo se sienten porque ni siquiera disponen de tiempo para hacerlo”.

Un niño estudia y hace

El estudio detalla que el 22 % ha sufrido episodios graves de ansiedad, depresión o problemas físicos vinculados a la falta de conciliación, mientras que un 51 % presenta signos moderados como malestar constante, falta de energía o dificultades para descansar.

Todo esto se debe a un sistema laboral que empuja al abandono y al aislamiento: “La conciliación continúa siendo una quimera en la mayoría de los hogares españoles y para la mayoría de las madres”. Se trata de un problema de carácter “social y político”, por lo que es necesario implementar estrategias para su resolución desde el propio sistema.

La elección entre la crianza y la carrera profesional

Según los datos de la encuesta de la Asociación Yo No Renuncio, el 82 % de las mujeres ha abandonado su empleo al convertirse en madres. Esto no solo implica dejar el trabajo por completo, sino también reducir la jornada laboral, solicitar excedencias, cambiar de puesto o rechazar responsabilidades mayores. “Esto se traduce en pérdidas económicas y retrocesos en la trayectoria profesional”, explica Baena.

Las madres solteras enfrentan un mayor riesgo de pobreza: “No pueden subsistir con una jornada reducida, necesitan recursos adecuados”.

Ana Asensio, psicóloga general sanitaria y doctora en Neurociencia por la Universidad Complutense de Madrid, durante la mesa redonda del estudio —donde participaron también el sociólogo y sexólogo Erick Pescador Albiach y la periodista, sexóloga y terapeuta sexual y de pareja Sonia Encinas—, señala que esto representa un profundo “dolor”, pues la conciliación entre maternidad y “la pasión” resulta inviable; ambas “elecciones” —aunque en realidad no lo son, ya que el sistema no acompaña y obliga a decidir— provocan sentimientos de culpa.

A esto se añade que el 54 % de las encuestadas han sentido juicios en el entorno laboral tras convertirse en madres, un estigma persistente a pesar de que parecía estar superado en muchas empresas.

Cansancio físico, carga mental y consecuencias en la intimidad de pareja

El peso invisible que soportan las mujeres españolas no se limita a la crianza; a los cuidados infantiles se suman las tareas domésticas. Según el estudio del Club de Malasmadres, el 86 % de las participantes indican que son ellas quienes asumen solas estas responsabilidades del hogar —mientras solo el 1 % señala que su pareja se encarga principalmente, y el 13 % reporta corresponsabilidad— y el 71 % esperaba un equilibrio mayor, una expectativa que no se ha cumplido.

El 22 % de las

Esto genera un incremento del cansancio físico, efectos psicológicos como la ansiedad y conflictos en la relación de pareja. De hecho, el 41 % de las mujeres ha contemplado la separación debido a la sobrecarga mental que soportan solas y la carencia de corresponsabilidad; mientras que el 62 % de las entrevistadas que están separadas o divorciadas citan esta situación como una de las razones principales.

El agotamiento, la falta de tiempo y la ausencia de apoyo en la pareja también afectan la vida sexual. Así, 9 de cada 10 mujeres reportan que la intimidad con su pareja se ha reducido desde que son madres, y un 73 % asegura que dicha disminución es considerable.

Desde la Asociación Yo No Renuncio enfatizan que para aliviar este peso invisible es necesario un trabajo conjunto a nivel institucional y en el entorno familiar. Por ello, estas mujeres solicitan “una conciliación laboral efectiva y flexible, correspondencia en las tareas del hogar y cuidado infantil, apoyo emocional y redes de acompañamiento, reconocimiento y remuneración por los cuidados, tiempo personal y autocuidado, así como respaldo institucional y social”.

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