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Arkano: «Dejar de beber transformó mi relación con todo. Poco se puede lograr cuando se está atrapado en un círculo de adicciones» EL ESPAÑOL entrevista al freestyler y rapero alicantino, quien estará en Buenos Aires para celebrar los 20 años de Red Bull Batalla. Más información: Skone, de vivir de la chatarra en Málaga a llegar a ser uno de los mejores ‘freestylers’ hispanos de todos los tiempos
Arkano Red Bull
Cuando Arkano (Alicante, 1994) tenía poco más que diez años, un vídeo descargado de internet le cambió la vida. Era una batalla de la Red Bull, algo que su mente no lograba comprender: ¿cómo era factible que alguien improvisara tan rápido y sin preparación previa?
Con el paso del tiempo, ese mismo niño tímido de Alicante que rogaba a sus padres que no le vieran competir, se transformó en una de las figuras más relevantes del freestyle en español. Hoy, con 31 años, Arkano es sinónimo de calidad en las batallas y una voz que ha trascendido los escenarios para protagonizar espacios en televisión, música y, últimamente, en el debate público sobre salud mental y adicciones.
Su trayectoria no solo corresponde a un campeón, sino a alguien que ha vivido el freestyle desde muchas perspectivas: como expresión de libertad juvenil en plazas y parques, como competición profesional, espectáculo mediático, plataforma para el activismo social, y, finalmente, como soporte durante sus etapas más complejas.
En meses recientes, Arkano ha compartido abiertamente su batalla contra el alcohol y las drogas, exhibiendo un proceso de recuperación que pudo haber mantenido privado, pero decidió mostrar para quienes le siguen. Esta apertura lo reconectó con lo que verdaderamente lo define: la pasión por el freestyle, ese vínculo que parecía haber perdido.
Con la celebración del 20 aniversario de la Red Bull Batalla, Arkano asistirá al evento histórico el próximo 29 de noviembre en Buenos Aires. Esta entrevista con EL ESPAÑOL recorre su experiencia personal y las dos décadas de evolución del freestyle.
P.- Con solo 7 años, tu hermana te presentó los primeros discos de rap: Violadores del Verso, Nach… Después descubriste las batallas. ¿Recuerdas la primera que viste?
Sí, la primera batalla que recuerdo fue Zatu contra Ba en la Red Bull de 2005. No tengo claro cómo di con ella. Ya conocía el rap desde años antes gracias a mi hermana. Escuchaba rap, escribía canciones y rapeaba con amigos del instituto. Grabábamos en casa con un micrófono barato. Pero en cuanto descubrí las batallas, me atraparon desde el primer instante.
Al principio no lo comprendía bien. Me preguntaba: «¿Pero esto es realmente improvisado? ¿Lo hacen en ese momento?». Era algo que no lograba entender. Inicialmente pensaba que estaba ensayado, que un ser humano no podía hacerlo de verdad. Pero poco a poco comencé a intentarlo con mis amigos y empecé a desenvolverme bien.
Hasta que supe que organizaban una batalla en Benidorm. Yo soy de Alicante, así que decidí: «Voy a competir». Y así empezó todo para mí.
«La primera batalla que vi fue Zatu contra Ba en la Red Bull de 2005 […] Al principio creía que estaba ensayado, que una persona no podía lograrlo»
P.- En esa primera batalla a la que te presentaste, en 2008, tenías apenas 14 años. ¿Qué motiva a alguien tan joven a atreverse a subir a un escenario de freestyle?
R.- Aparte de ser muy joven, yo era muy tímido. En clase no levantaba la mano por vergüenza. Era un chico callado y reservado. De hecho, cuando se lo conté a mis padres, no daban crédito. Les pedí que no fueran a verme porque me daba vergüenza estar en un escenario. Pero mi madre fue en secreto y la vi al final de la batalla.
Recuerdo que sentía mucho miedo. Pensar en subirme al escenario me ponía nervioso. Pero me gustaba tanto desde que vi aquella primera batalla que ese deseo superó el miedo. Al final, todo salió bien.
Llegué hasta semifinales donde perdí con Jonko, que luego sería mi compañero. Era un veterano en las batallas. Además, el público me recibió muy bien. Un chico de 14 años pequeño, con rizos y gordito que salía a gritarles a los rivales (risas).
Arkano, sobre su primera batalla con 14 años: «Mi madre fue en secreto sin que yo lo supiera»
P.- Hoy todo queda registrado en video, pero seguro que hay momentos de los inicios que te marcaron y no se vieron porque sucedían en parques o plazas, sin cámaras.
R.- Creo, y nadie me ha corregido, que las primeras batallas de parque en España las organicé yo en 2008 en Alicante.
Todo ocurrió porque quería participar en una batalla en Cartagena durante un festival llamado Urban Party y no me dejaron por ser menor. Entonces decidí: «Voy a crear mis propias batallas solo para menores; mayores no pueden participar».
Así nació la Junior Battle en el Parque de Canalejas, verano de 2008. No he visto batallas de parque previas, por lo que posiblemente las primeras las organicé yo en Alicante.
Se sumó toda la gente del freestyle local y funcionó muy bien. Allí se generaron muchas rivalidades. Había un chaval llamado Twister que era excelente y teníamos una buena rivalidad. Incluso hicimos batallones. No sé si hay vídeos por ahí, pero se creaban buenas rivalidades y era un ambiente fantástico.
P.- A los 15 años ya eras el campeón nacional más joven de la Red Bull Batalla. ¿Cómo viviste esa responsabilidad siendo un adolescente común?
R.- Llegué a la Final Nacional de 2009 sabiendo que no era el mejor. Mi madre me decía: «Va a ganar Invert». En ese momento, había muchos con más experiencia que yo: Skone, Jonko, Invert…
Pero lo bonito de la improvisación es que no siempre gana el mejor, sino quien está más inspirado y conecta más ideas. Tuve la suerte de ganar ese día.
Arkano, con 15 años, en la Final Nacional de 2009 que ganó Red Bull Content Pool
Fue un logro muy temprano. A los 15 años estás en plena adolescencia, con dudas sobre quién eres y tu lugar en el mundo. Fue algo muy especial, sin duda.
Además, fue impresionante que toda mi familia me viera en la Nacional en Madrid durante la Noche en Blanco. Había unas 10,000 personas. Fue algo brutal. Pero con la distancia, creo que fue complicado de manejar y quizás poco recomendable para el ego adolescente.
5. La Red Bull Batalla comenzó en 2005 en Puerto Rico. Al observar a tus referentes, ¿qué diferencia hubo entre el freestyle sin estructura mediática y la profesionalización con la Red Bull?
R.- El cambio más notable fue el aumento del nivel. Cuando empezábamos, no había muchos referentes. Solo podías ver unos cinco o seis vídeos de cada freestyler. Las batallas eran pocas y las competiciones limitadas. Recuerdo que cada Red Bull era una gran ocasión, con solo una o dos batallas anuales.
«Antes era nuestra pasión. Ahora entrenas como un atleta de élite»
Con los años aparecieron muchos más competidores y competencias, lo que elevó el nivel. Ahora inicias una improvisación y ya ves a artistas haciendo cosas increíbles. Esa base inicial ya es muy alta.
Además, el freestyle se parece cada vez más a un deporte. Antes era pura pasión, sin entrenamientos. Simplemente rapeabas con amigos cuando querías y salías al escenario. No pensabas en «entrenar duro, hacer todo perfecto» como un atleta de alto rendimiento, como sucede hoy en día.
Sentía todo mucho más libre, relajado y natural. No digo que una cosa sea mejor, pero esos son los cambios que percibo.
P.- Tu batalla contra Dtoke en la Final Internacional de 2015 fue por mucho tiempo la más vista en la historia del freestyle en español. ¿Sentías en ese instante que estabas haciendo algo tan relevante?
R.- Para nada. En ese momento no piensas en nada. Estás improvisando y soltando lo que te sale al instante. En esa Final Internacional me sentí muy conectado.
Cuando un freestyler está conectado, hace justo lo opuesto a pensar: no tiene tiempo para ello ni espacio para miedos. Simplemente fluye, transforma lo que recibe en rima. No era consciente de la importancia de esa batalla.
Arkano, durante su icónica batalla contra Dtoke en la Final Internacional de 2015 Red Bull Content Pool
P.- Diez años después, ¿sigues viendo esa batalla?
R.- Me encanta. Es de las pocas batallas que revisito. Soy muy autocrítico y al verme siempre encuentro cosas que no me gustan. Pero a esta batalla le tengo mucho cariño. Incluso cuando alguien quiere que le enseñe algo de mis batallas, les muestro esta. El momento del beso, el minuto en que le quito la gorra…
Es una batalla a la que le tengo mucho apego. La veo y siento que es como una película.
P.- Ganaste esa Internacional en Chile, donde también venciste dos veces a Aczino. ¿Tienes ganas de enfrentarte de nuevo a él en Buenos Aires?
R.- Muchísimas ganas. Si no me equivoco, vamos empatados 2-2. Le gané en Chile dos veces; él me venció en México y nos enfrentamos en Colombia hace un año.
Sobre todo tengo ganas por la batalla en Colombia, que fue cuando estaba atravesando uno de los peores momentos de mi vida. Quería mucho esa batalla, pero la hice fatal. Horrible.
De hecho, no la he vuelto a ver. Mi novia me dice: «Vamos a verla para que veas que no lo hiciste tan mal». Pero es un trauma para mí. Quiero borrar esa mala experiencia.
No sé si nos cruzaremos en este evento, pero me gustaría, sin importar el resultado, medirme a Aczino en un buen momento.
Aczino y Arkano, en su batalla en México en 2017 Red Bull Content Pool
P.- Tu siguiente gran hito fue el récord Guinness en 2016, improvisando más de 24 horas seguidas en la Puerta del Sol. ¿Fue un antes y un después para ti? ¿Lo repetirías?
R.- Sin duda fue un punto clave. El récord Guinness me abrió las puertas al gran público. Antes, las batallas solo llegaban a gente del entorno. Con el récord, el freestyle ganó espacio en televisión, radio y medios. Noté un cambio radical en mi carrera y vida personal.
¿Repetiría otro récord Guinness? No, no le veo sentido. En su momento fue un desafío increíble, épico, extremo, y me encantó hacerlo. Pero ahora no lo haría.
Eso sí, siempre estoy pensando en algún reto diferente y extremo. Si surge una buena idea, sin duda la realizaría.
Arkano, tras conseguir su récord Guinness en Puerta del Sol en 2016 Red Bull Content Pool
P.- Hace unos años expusiste tu lucha contra la homofobia y machismo dentro del freestyle. ¿De dónde nace esa necesidad de abordar esos temas? ¿Crees que la escena ha mejorado al respecto?
R.- La conciencia social siempre ha estado presente. Es una combinación de factores: crecer en un barrio obrero, en una familia modesta, las experiencias vividas, amistades. Eso conecta más con lo social y siempre ha estado en canciones, freestyles, entrevistas y actuaciones.
Creo que el mundo del freestyle, como la sociedad, ha avanzado mucho. Estoy satisfecho con ese progreso.
P.- Más recientemente diste un paso al frente para hablar de las adicciones, incluso documentando 365 días sin beber en redes sociales. ¿Ha cambiado tu relación con el freestyle haber dejado el alcohol?
R.- Sin duda ha transformado mi relación con todo. Con el freestyle, se nota claramente. Basta comparar mi desempeño el año pasado con el actual.
El año pasado competí en la liga peruana de FMS y terminé en último lugar. Ahora estoy en la liga española y soy líder. Eso por sí solo es un dato significativo.
Pero más allá de los resultados, en cuanto a emociones y sensaciones, he encontrado algo que pensaba no iba a recuperar. Me retiré porque perdí conexión y emoción en el escenario; los miedos me superaban.
El retiro me ayudó a tomar perspectiva y buscar ilusión para volver a sentir esa pasión. Pero no lograba reconectarme porque uno no puede avanzar emocional ni mentalmente dentro de un círculo de adicciones.
Arkano, sobre dejar el alcohol: «Ha cambiado mi relación con absolutamente todo, incluido el freestyle»
El dejar todo eso, el trabajo psicológico, la gestión emocional, y tomar en serio el freestyle me han permitido volver a conectar con la misma sensibilidad de 2015. Me siento así otra vez y es increíble.
P.- ¿Consideras que esa transparencia ha sido clave en tu recuperación?
R.- Claro, principalmente lo hice por mí, para salvarme. A menudo me preguntan si fue para ayudar o concienciar a otros. No, no. Aunque suene bien decirlo, lo hice por mí.
Después de años luchando y sin encontrar solución, con pactos temporales conmigo mismo, llegó el momento de comprometerme con toda mi comunidad para obtener la fuerza necesaria y salir de esa situación.
«Tomar esta decisión me ha salvado la vida»
Y resultó un gran acierto. El primer mes subía un vídeo diario detallando cómo me sentía, bien o mal. Cada día sentí el apoyo de mi comunidad. Por el camino me di cuenta de que también ayudaba a otros, lo cual me parece maravilloso. Pero lo principal fue salvarme a mí mismo.
Me propuse 365 días como un reto tangible y alcanzable. Creo que ya he superado la etapa más dura y, sin lugar a dudas, esta decisión me ha salvado.
P.- En 2024 participaste en Supervivientes y allí mostraste mucha vulnerabilidad con tus luchas personales. ¿Cómo fue salir de tu zona de confort del freestyle y exponerte así en un reality?
R.- Fue muy duro, lo más difícil profesionalmente que he hecho. Aunque hayas visto el programa y te imagines cómo es, hasta que no estás allí no comprendes lo complicado.
La primera pregunta que la gente hace es si es real, si nos dan comida en secreto, etc. Tenía la esperanza de que hubiera algún fraude y que nos dieran algo, pero nada de eso. Nada.
Esa falta de ayudas genera desesperación. No somos actores y también se ve el desgaste físico. Fue una experiencia tremenda.
Lo peor fue la cantidad de horas que pasas solo con tu mente, sin distracciones, a veces compartiendo espacio con personas con las que no te llevas o has tenido conflictos. Pasar hambre en la playa fue lo más duro profesionalmente.
Arkano, sobre su paso por ‘Supervivientes’: «Ha sido lo peor que he vivido profesionalmente»
P.- Volvamos al presente. Red Bull Batalla: Nueva Historia celebra 20 años. Competirás con Skone, Invert y Aczino en tu grupo. ¿Qué representan esos nombres para ti?
R.- Son tres leyendas que han aportado muchísimo al freestyle. Cada uno con su estilo e impronta. Creo que han hecho mucho por la cultura. Solo puedo decir orgullo, mucho orgullo. Estoy feliz, aunque tendré que esforzarme para derrotarlos (risas).
P.- ¿Te consideras una leyenda o sientes algo parecido al síndrome del impostor cuando estás en la cima?
R.- No tanto síndrome del impostor. Simplemente no me gusta llamarme así. No me gustan términos como «leyenda» o «referente». Si otros lo dicen, bien. Lo acepto sin problema, pero no me miro al espejo y me digo eso. (ríe)
Arkano, mostrando la bandera LGTBI en una de sus batallas Red Bull Content Pool
P.- Este evento reúne leyendas de distintas épocas. Tú podrías considerarte parte de los grupos 2005-2009 y 2019-2024. ¿Cómo crees que se comparan las nuevas generaciones con las anteriores en freestyle?
R.- Una característica clave de los jóvenes es que rapean mucho mejor técnicamente. Llegan muy frescos. Pero no puedo generalizar porque hay muchos casos únicos.
P.- Teniendo en cuenta todo lo vivido desde 2008, ¿cuál consideras el momento más relevante en la historia del freestyle?
Uf, no podría señalar solo un momento clave porque han habido muchísimos. Desde esa primera batalla de 2005 que lo inició todo.
No podría elegir solo una Final Internacional, ya que cada una tuvo su importancia. Tal vez fue clave cuando Red Bull decidió volver tras el parón después de 2009. Parecía que el entorno competitivo había muerto, solo quedaban actividades locales.
Creo que fue fundamental. Debemos estar muy agradecidos a Red Bull por retomar las batallas. Eso ha sido decisivo para que hayan llegado a donde están hoy.
P.- Mirando hacia adelante, ¿qué le falta al freestyle para seguir creciendo? ¿Hacia dónde debería ir para mantener su importancia cultural sin perder autenticidad e improvisación?
R.- Considero que no deberíamos enfocarnos tanto en evolucionar o hacia dónde va, sino en preservar la esencia, mantener lo que ha sido el freestyle desde sus inicios.

