En abril de 2021, la ONG Cruelty Free International divulgó vídeos y fotografías que mostraban “escenas de maltrato animal»
El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) vuelve a confiar en Vivotecnia, un laboratorio especializado en investigación toxicológica y farmacéutica, para encargarse de la administración de su animalario. Sobre esta empresa pesan acusaciones relacionadas con maltrato animal y, como indicó este medio recientemente, Vivotecnia también está bajo escrutinio público por formar parte de un grupo empresarial cuya auditoría financiera realizada por el CNIO ha sido cuestionada ante el Ministerio de Ciencia.
En abril de 2021, la ONG Cruelty Free International (CFI) difundió vídeos y fotografías que revelaban «escenas de maltrato animal» dentro de dicho laboratorio. A raíz de esto, diversos colectivos y particulares se movilizaron en el Parque Científico de Tres Cantos, sede de Vivotecnia, acusándola de «incumplir sistemáticamente» la normativa europea y española que regula el uso de animales en ensayos clínicos.
A pesar de estas acusaciones, las concesiones para la empresa prosiguieron, siendo la última en el mes pasado. La adjudicación, publicada en la Plataforma de Contratación del Sector Público el 2 de octubre, especifica que el contrato tiene como finalidad la gestión del animalario del CNIO: “Con el objetivo de garantizar la vigilancia, el cuidado diario, el mantenimiento del bienestar animal, la asistencia veterinaria y el soporte técnico a los equipos de investigación”.
En cuanto al presupuesto base de licitación, la suma alcanza los 2.662.000 euros, impuestos incluidos [2.200.000 euros sin impuestos], con un periodo de ejecución de 12 meses. “El licitador Vivotecnia Research S.L., además de ser el único candidato aceptado, cumple con todos los requisitos y criterios establecidos en el Pliego de Cláusulas Administrativas y en el Pliego de Prescripciones Técnicas”, señala el documento.
Por otro lado, la web del CNIO incluye una sección titulada “Un animalario imprescindible para superar el cáncer”: “Los avances en biomedicina moderna no hubieran sido posibles sin la utilización de modelos animales. En el CNIO trabajamos para optimizar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento del cáncer. Para cumplir estos fines, empleamos responsablemente modelos animales, específicamente ratones y ratas”.
Además, explican que su compromiso y entendimiento sobre la relevancia del bienestar animal se refleja en la aplicación de la Cultura del Cuidado, “un programa basado en cuatro pilares fundamentales: fortalecer la formación y sensibilización del personal, priorizar el bienestar y cuidado de los animales, fomentar la calidad científica y asegurar la transparencia”.
“Nuestros proyectos de investigación animal son evaluados por el Comité de Ética de la Investigación y Bienestar Animal del Instituto de Salud Carlos III, así como por el Órgano Responsable del Bienestar Animal de nuestro centro”, señalan. Finalmente, afirman que cuentan con la acreditación de calidad de la Asociación para la Evaluación y Acreditación del Cuidado de Animales de Laboratorio (AAALAC), “una organización independiente que promueve la excelencia en el cuidado y uso de animales de laboratorio”. Este periódico se ha puesto en contacto con Vivotecnia para obtener su versión de los hechos, pero no ha recibido respuesta.
Al consultar directamente al organismo sobre la situación, proporcionan a El Confidencial la siguiente declaración: «La gestión del animalario del CNIO se adjudica mediante un concurso público abierto a todas las empresas del sector. En este proceso, resultó adjudicataria la empresa Vivotecnia, por presentar la oferta más sólida según los criterios de evaluación establecidos. En todo caso, el animalario del CNIO se basa en una cultura del cuidado que sigue los protocolos internacionales más estrictos, y a lo largo de nuestra trayectoria hemos sido extremadamente cuidadosos y vigilantes en este ámbito. Mantenemos ese compromiso».
Manifestaciones recientes
Cuando estalló el escándalo en 2021, la Comunidad de Madrid suspendió la actividad de Vivotecnia durante cerca de dos meses y en febrero de 2022, según informó El País, la Guardia Civil investigaba el caso y emitió un informe en el que detectó otros tres indicios de “delito grave” en Vivotecnia.
Asimismo, el lunes 10 de noviembre tuvo lugar una nueva concentración contra Vivotecnia organizada por la plataforma Cerremos Vivotecnia Por los Animales. “Aunque se convirtió en el primer laboratorio de España acusado de maltrato animal y actualmente empleados de la empresa esperan juicio, entidades como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el Parc Científic de la Universitat de Barcelona o el CNIO continúan contratando sus servicios, permitiendo que Vivotecnia siga obteniendo beneficios de la explotación animal con total impunidad”, afirman en su sitio web.
La bióloga de la Plataforma Defensa Animal, Rosa Más, comenta a este medio que es “imposible” realizar prácticas de experimentación animal “sin causar maltrato a los animales”. Añade que «en cualquier caso, se viola el derecho fundamental de los animales a vivir libres y dignamente y a no ser sometidos a acciones que les produzcan daño, dado que la experimentación es perjudicial por naturaleza».
“Hoy disponemos de métodos alternativos a la experimentación con animales, como son las pruebas in vitro o los modelos simuladores. Incluso es posible reproducir el funcionamiento de distintos órganos y, por tanto, su respuesta a patologías o medicamentos, mediante dispositivos denominados órganos en chips. No es aceptable ignorar los avances científicos que eliminan la necesidad de usar seres sintientes”, añade.
Para concluir, señala que, respecto a las denuncias, «se inició la incoación de un expediente sancionador, cuyo desenlace desconocemos”: “Tememos que quede en nada o, en el mejor escenario, en una multa insignificante”.
“Resulta inaudito que esta empresa, Vivotecnia, continúe concediéndosele contratos públicos en lugar de destinar ese dinero a métodos alternativos. Precisamente, la manifestación de la semana pasada denuncia que no ha habido repercusiones tras las terribles imágenes provenientes de ese laboratorio y que sigue sin adoptarse un compromiso decidido para eliminar prácticas crueles y comprobadamente ineficaces, asumiendo las técnicas modernas que permiten resultados mucho más precisos y éticos”, concluye.

