La UE otorga a las empresas más tiempo para adaptarse a sus nuevas normativas sobre IA, aunque expertos y eurodiputados lamentan el aplazamiento de normas aprobadas hace solo un año.
La Comisión Europea presenta hoy su «Digital Omnibus», un plan diseñado para facilitar la aplicación de las amplias regulaciones digitales de la UE.
Entre las normativas que abarca se encuentra la Ley de IA, aprobada el año pasado. Su implementación se realiza de forma progresiva; no obstante, con el Omnibus, la Comisión ha anunciado oficialmente que algunas medidas relacionadas con las tecnologías de mayor riesgo se retrasarán.
Concretamente, el Omnibus concede una extensión para que las empresas y organizaciones que emplean tecnologías de IA «de alto riesgo» —utilizadas para tareas como analizar currículums, evaluar exámenes escolares o valorar solicitudes de préstamos— no estén sujetas completamente a las disposiciones de la ley hasta diciembre de 2027, más de un año después del plazo original previsto para agosto de 2026.
Esto puede tener un impacto significativo. Si se aprueba el Digital Omnibus, los modelos de IA podrán utilizar datos que anteriormente estaban restringidos para tomar decisiones relacionadas con el acceso a servicios financieros esenciales.
Peter Norwood, investigador senior y responsable de defensa en Finance Watch, afirmó que esto representa una estrategia de «desregulación para acelerar» la IA, cuyos costos finales recaerán sobre los consumidores.
“Según estas propuestas, una persona podría ser rechazada para un préstamo por un modelo de IA sesgado, o recibir primas de seguro más elevadas basadas en predicciones sobre su estado de salud, todo ello sin su conocimiento ni consentimiento,” explicó.
¿Por qué este aplazamiento?
La Comisión atribuye la demora a la falta de implementación por parte de los Estados miembros y a la necesidad de que las empresas dispongan de más tiempo para ajustarse a las normas complejas.
El grupo de presión tecnológico CCIA, que incluye entre sus miembros a Amazon, Apple, Google y Uber, acogió favorablemente el aplazamiento propuesto por el Omnibus, aunque solicitó acciones «más audaces» y «más claras».
“El Omnibus no aprovecha oportunidades cruciales para elevar el umbral obsoleto de computación que identifica los modelos de IA con ‘riesgo sistémico’, y tampoco corrige redacción problemática sobre la extraterritorialidad de las disposiciones de copyright, que entra en conflicto con principios de la UE e internacionales,” señaló el grupo en un comunicado.
No obstante, algunos críticos del Omnibus consideran que esta pausa es excesiva.
“Se prometió a los consumidores una simplificación para fortalecer la economía europea, pero la propuesta de la Comisión solo puede interpretarse como una desregulación en beneficio casi exclusivo de las grandes tecnologías,” afirmó Agustín Reyna, Director General de la Organización Europea de Consumidores BEUC.
“En lugar de recortar derechos del consumidor, el legislador europeo debería centrarse en facilitar el cumplimiento, en beneficio tanto de empresas como de consumidores en Europa.”
Mientras que Francia y Alemania ya han apoyado las disposiciones de la Ley de IA, varios expertos críticos lamentan que muchos Estados miembros no hayan establecido las estructuras necesarias para cumplir con la legislación en el plazo original.
“Muchos países no cumplieron con la fecha límite de agosto de 2025 para designar a las autoridades competentes,” dijo Hanane Taidi, Directora General del TIC Council, que representa a las empresas independientes encargadas de evaluar el cumplimiento de la Ley de IA.
“Hasta que estas estructuras nacionales estén operativas, no se podrán notificar los Organismos de Evaluación de Conformidad ni el sistema podrá funcionar plenamente.”
El siguiente obstáculo
La aprobación del Omnibus podría enfrentar dificultades. Los cambios propuestos en las normas europeas de IA implicarán una modificación controvertida del Reglamento General de Protección de Datos (GDPR), y varios eurodiputados del centro y la izquierda política ya han manifestado su oposición.
Francine Cunningham, directora de Regulación y Asuntos Públicos en el despacho Bird & Bird, declaró a Euronews: “Se espera resistencia, dado que el proceso Omnibus omite las evaluaciones de impacto y consultas habituales para propuestas legislativas.
“Algunas leyes que se modifican fueron aprobadas recientemente e incluso no se han implementado completamente aún. Por ello, es probable que los eurodiputados se muestren reticentes a alterar normativas que debatieron y adoptaron hace poco.”
No obstante, las reglas deben estar vigentes antes de la fecha límite de agosto de 2026, plazo original para la aplicación de las normas sobre IA “de alto riesgo”.
Editor de video • Amandine Hess

