La Audiencia Nacional ha citado al ex presidente de la Generalitat para interrogarlo de forma «personal» el próximo lunes mediante videoconferencia.

Los médicos forenses de Barcelona que evaluaron al ex presidente de la Generalitat Jordi Pujol concluyeron que padece un «deterioro cognitivo moderado», por lo que no se encuentra «en condiciones físicas ni cognitivas para comparecer en un juicio», ni posee «capacidad procesal» para defenderse.
El informe fue solicitado por la Audiencia Nacional tras la petición de la defensa de Pujol para que el tribunal valorara su aptitud para ser juzgado y permitiera que siguiera el proceso por videoconferencia. Dos forenses del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Cataluña (IMLCF), tras examinar al ex presidente de la Generalitat y de Convergència, determinaron que carece de «capacidad procesal» para defenderse en el juicio, según confirmaron fuentes jurídicas a este medio.
Pujol “presenta actualmente un diagnóstico de trastorno neurocognitivo mayor de tipo mixto (Alzheimer y vascular)”. Este trastorno implica «un deterioro cognitivo moderado, irreversible, progresivo, evolutivo y sin tratamiento eficaz». Por ello, los forenses concluyen que no tiene «capacidad procesal» para defenderse en el juicio, cuya vista oral está prevista para comenzar el lunes 24 de noviembre.
Tras recibir el informe pericial, la Audiencia Nacional emitió una providencia en la que convoca a Pujol para ser examinado de manera «personal» el próximo lunes, previa al inicio del juicio por su presunta fortuna oculta, aunque le autoriza a comparecer mediante videoconferencia.
En la sesión preliminar participarán también los dos forenses catalanes junto con el forense de la Audiencia Nacional Juan Miguel Monje. Así, los magistrados de la Sección Segunda de la Sala Penal han acordado esta comparecencia «con el objetivo de evaluar el estado de salud de Jordi Pujol Soley».
El calendario previsto para el juicio en la Audiencia Nacional consta de 55 sesiones, con la declaración de 254 testigos, y se prolonga hasta finales de abril. Los Pujol afrontan cargos por delitos de asociación ilícita, blanqueo de capitales, falsedad en documento mercantil, delitos contra la Hacienda pública y frustración de la ejecución.
La Fiscalía reclama nueve años de prisión para Pujol y penas que oscilan entre 8 y 29 años para sus hijos. Además, estarán sentadas en el banquillo alrededor de quince personas, entre ellas Mercè Gironès, ex esposa de Jordi Pujol Ferrusola, así como los empresarios Luis Delso, Carles Sumarroca y Carles Villarrubí.
Hace un par de semanas, cuando la defensa del ex presidente de la Generalitat requirió a la Audiencia Nacional la evaluación de su estado de salud, la familia Pujol advirtió que los últimos análisis médicos al ex jefe del Govern evidenciaban marcadores de alzhéimer en la sangre y una grave alteración de la memoria. «Él desea acudir, pero su cuerpo no lo soporta; puede ser mortal», afirmó hace diez días su hijo Oriol Pujol en una entrevista en El matí de Catalunya Ràdio. La declaración del ex mandatario catalán se espera para la fase final del juicio.

