El exportavoz de Sumar en el Congreso, Íñigo Errejón, interpuso este lunes una querella por un supuesto delito de calumnias con publicidad contra la actriz Elisa Mouliaá, acusándola de realizar en la red social X «declaraciones falsas y erróneas con plena conciencia de su inexactitud y con conocimiento absoluto de su falsedad».
Esta querella fue presentada a raíz de que Mouliaá no asistiera a la conciliación prevista para el 31 de octubre.
Además, se presentó tres días después de que el juez Adolfo Carretero decidiera continuar con el proceso judicial contra Errejón, para que sea juzgado por una presunta agresión sexual a Mouliaá.
Los eventos que motivaron esta querella comenzaron el 20 de junio, cuando el juez instructor escuchó a dos testigos, S.G. y B.V., quienes fueron anfitriones de la fiesta donde se habría producido la agresión sexual atribuida a Errejón en octubre de 2021.
Ambos testigos desmintieron la versión de Mouliaá, asegurando que ella les ofreció en aquel momento un relato diferente al que luego consignó en la denuncia presentada contra Errejón tres años después, en octubre de 2024.
Después de que se difundieran en la prensa las contradicciones de ambos testigos frente a la versión de Mouliaá, esta respondió en su perfil de X «propagando afirmaciones falsas y calumniosas contra Errejón en relación a su vínculo con dichos testigos, alegando que él habría contactado con ellos y falsamente acusándolo de un delito de extorsión para que declararan a su favor, además de invocar la nulidad y contaminación de esas declaraciones para desacreditar públicamente su valor probatorio», según detalla la querella.
Entre otros comentarios, Mouliaá sostuvo: “NO. Errejón se negó a entregar su móvil porque extorsionó a dos de mis testigos. No inventen la realidad”, en respuesta a varias noticias difundidas por distintos medios.
En otro tuit afirmó que «lo impactante es que, sabiendo que Errejón no entregó su móvil y que ayer uno de mis dos testigos, a quienes extorsionó, confesó haber conversado con el acusado… ¿cómo se pueden difundir estas noticias? Si es un discurso automáticamente NULO! Esos testigos no son válidos. Están contaminados de forma automática».
La querella incluye las conversaciones que Mouliaá mantuvo con S.G. a través de WhatsApp antes de que la testigo declarara.
S.G. «le reiteró en varias ocasiones que su intención era ‘contar la verdad’ sobre lo que vio y oyó, reconociendo que era su obligación legal y deber como ciudadana íntegra, subrayando la injusticia que implicaría encarcelar a un inocente, mientras Mouliaá la presionaba para que respaldara su versión y relatara judicialmente hechos que no ocurrieron«, según detalla la querella.
Cuando prestó declaración ante el juez, S.G. afirmó que no mantuvo contacto con Errejón tras la celebración de la fiesta.
Por su parte, B.V. testificó en el Juzgado que «fue él quien contactó voluntariamente con Errejón mediante correo electrónico, y no al revés, motivado por el ‘linchamiento’ al que estaba siendo sometido, ‘sintiéndose mal por él’ debido a lo que percibía como una ‘injusticia’, dado que él interpretó los hechos ocurridos esa noche de manera muy distinta a lo declarado por Mouliaá en su denuncia».
El testigo añadió además que «en ningún momento Errejón le indicó qué debía declarar».
Asimismo, afirmó que «la versión de Errejón y la suya sobre aquella noche coincidía, por lo que no había sentido ninguna presión por parte de él».
Y agregó que «si Errejón ‘hubiera intentado persuadirlo de algo distinto, habría dejado de comunicarse con él’”.
La querella señala también que la denunciante «estaba perfectamente informada» de que Errejón no entregó su móvil en el Juzgado debido a que esta decisión estaba recurrida y posteriormente anulada por la Audiencia de Madrid.
Elisa Mouliaá «actuó de manera ilícita con el único propósito de difamar, dañar el honor, y destruir la credibilidad y reputación de Íñigo Errejón«, sostiene la querella.
Además, le imputó de forma «falsa» un delito de extorsión contra dos testigos que brindaron una versión coincidente y favorable con el relato del querellante dentro del proceso penal, simplemente porque declararon la verdad sobre lo ocurrido aquella noche.
Su intención fue también «desacreditar públicamente el valor de esas diligencias investigativas para contrarrestar la cobertura mediática», concluye.

