El Gobierno afirma que el regreso de Puigdemont no está en sus manos, mientras Junts reclama elecciones por considerar que no pueden gobernar.

El ministro Félix Bolaños, este viernes en la Comisión de Justicia del Congreso.

Junts continúa presionando y regresa con nuevas demandas. Tras haber respaldado este jueves al Gobierno en una votación clave para mantener el cronograma del cierre de las nucleares, insisten nuevamente en solicitar elecciones, argumentando que «no pueden gobernar», mientras en Moncloa prevalece la euforia por el respaldo del abogado general de la UE a la amnistía.

En relación con la amnistía y el regreso de Carles Puigdemont a España, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, destacó este viernes que «no es una cuestión que dependa en absoluto del Gobierno», si bien considera que el aval del letrado europeo representa «un avance muy relevante para la validación definitiva de la Ley de Amnistía».

Por su parte, la formación de Puigdemont recrimina al Ejecutivo que se encuentre «en fase de negación», ya que, en su opinión, no aceptan la ruptura y sugieren la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones generales, bajo la premisa de que la mayoría parlamentaria y gubernamental «ya no existen» y han perdido la capacidad de gobernar debido a que los votos de los siete diputados de Junts son esenciales para aprobar cualquier norma.

«No pueden gobernar»

Así lo expresaba este viernes el diputado de Junts Josep Pagès a Félix Bolaños durante la comparecencia de este último en la Comisión de Justicia del Congreso, donde presentó la reforma de la ley de enjuiciamiento criminal.

«Ustedes pueden ocupar el Gobierno, pero lo que no pueden es gobernar«, le recriminó Pagès, instando al Ejecutivo a volver «a la fuente de la legitimidad democrática, otorgar la palabra al Parlamento o, en última instancia, al pueblo».

Además, le reprochó a Bolaños que, ante el «hecho traumático» que representa la ruptura con Junts, esté plenamente inmerso en una etapa de negación, la fase inicial del duelo, marcada por la incredulidad ante la pérdida y una negación de la realidad».

En este sentido, reiteró que su grupo presentará una enmienda a la totalidad a la LECRIM que el ministro ha llevado este viernes al Congreso, así como a cualquier otra propuesta promovida por el Gobierno, tal como anunció días atrás la portavoz de Junts, Míriam Nogueras,.

«Señor Bolaños, no existe una mayoría parlamentaria, la situación ha cambiado y, por tanto, no corresponde al Gobierno imponer el marco político», concluyó el diputado de Junts.

Por ese motivo, animó al ministro a utilizar el «artículo 115» de la Constitución, que establece «la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones como mecanismos ordinarios para restaurar la legitimidad en el sistema parlamentario».

Respecto a ello, Pagès afirmó que «no tiene ningún problema» porque, según él, en las democracias consolidadas, disolver el Parlamento no representa una señal de «debilidad» sino un acto de «respeto hacia el principio de soberanía popular».

De forma casi simultánea, Nogueras reiteraba en Espejo Público de Antena 3 que la ruptura de Junts con el Gobierno persiste y que para ellos «romper es romper».

«Nosotros hace dos semanas rompimos y romper, para nosotros, significa romper. No hay diálogo, no hay negociación, no hay relación, no hay absolutamente nada», subrayó Nogueras al ser consultada sobre si la abstención de ayer en el Congreso a una iniciativa del PP para extender la vida de las nucleares podía interpretarse como un respiro para el Gobierno.

En cuanto a este tema, Nogueras quiso dejar claro que Junts votó ayer igual que lo hizo hace una semana en el Senado: «Quedó plenamente claro que hemos roto y que votaremos en contra de las leyes presentadas por el Gobierno, el PSOE y Sumar.

El PSOE insiste en dialogar

A pesar de esta situación, el PSOE ha reafirmado su confianza en mantener el diálogo con Junts para continuar aprobando iniciativas.

En palabras de su portavoz en el Congreso, Patxi López, quien se mostró optimista este viernes tras la abstención de Junts ayer, se debe tener precaución con los «órdagos» en política porque es necesario posicionarse respecto a los asuntos que «están sobre la mesa, no en el vacío», como el decreto para implementar la ley ELA que entrará la próxima semana al Congreso u otras iniciativas que mejoran la vida de los ciudadanos, incluidos los catalanes.

«¿Van a votar en contra o se abrirán al diálogo?», cuestionó el dirigente socialista, quien volvió a tender la «mano a Junts» asegurando que continuarán conversando con ellos.

Consultado sobre si el aval del abogado general de la UE a la Ley de Amnistía contribuirá al entendimiento con Junts, remarcó que el informe apoya la postura del Gobierno, indicando que la controvertida norma ha favorecido la reconciliación en Cataluña.

Respecto a si facilita la aplicación de la amnistía al líder de Junts, Carles Puigdemont, respondió que desconoce, pero añadió que «quita un obstáculo en el camino hacia ese proceso y su cumplimiento».

Scroll al inicio