Pedro Sánchez ha experimentado una caída de 15 puntos en su popularidad durante los últimos dos años, situándose ahora en un 25,1% de apoyo tras su investidura condicionada por la ley de amnistía para los independentistas.
La desconexión de Junts con el Gobierno y los casos de corrupción, como el caso Koldo y la imputación de Begoña Gómez, han incidido notablemente en el desplome del respaldo ciudadano hacia Sánchez.
En las encuestas recientes, el 68,1% de los españoles desaprueba la gestión de Sánchez, mientras que Alberto Núñez Feijóo destaca como favorito para asumir la presidencia del Gobierno.
Incluso dentro de la base electoral socialista, Sánchez es el líder peor valorado, con una nota inferior a la que Feijóo recibe entre los votantes del PP.
El presidente Pedro Sánchez ha visto su apoyo popular reducirse en 15 puntos en dos años, desde que, el 16 de noviembre de 2023, alcanzó la investidura al comprometerse a aprobar la amnistía para Carles Puigdemont y otros dirigentes independentistas vinculados al golpe del 1-O.
De acuerdo con el último sondeo de SocioMétrica, la popularidad de Pedro Sánchez se ha hundido hasta el 25,1%, lo que implica que apenas uno de cada cuatro españoles respalda su gestión actual.
Este resultado llega tras la ruptura definitiva de Junts con el Gobierno, motivada por la percepción de incumplimiento de Sánchez en sus compromisos clave después de 19 reuniones en Suiza ante un mediador internacional.
Junts intensificó su posicionamiento al presentar el pasado jueves enmiendas a la totalidad sobre 25 proyectos de Ley enviados por el Consejo de Ministros al Congreso, además de anunciar su negativa a votar otros 21.
Aunque ya no cuenta con mayoría para aprobar los Presupuestos Generales del Estado 2026 —lo que implicará una nueva prórroga de los de 2023— ni para sacar adelante proyectos de ley en las Cortes, Sánchez afirmó el viernes desde Brasil que no tiene planes de convocar elecciones anticipadas.
EL ESPAÑOL publicará este lunes la actualización de la encuesta de intención de voto de SocioMétrica, que incluye la proyección de escaños para el Congreso de los Diputados.
Pedro Sánchez alcanzó un 38,3% de popularidad en julio de 2023, momento en que, a pesar de haber perdido las elecciones del 23-J, anunció su intención de formar las alianzas necesarias para continuar en el Gobierno.
Tras cuatro meses negociando entre varias partes, el entonces secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán (actualmente en prisión), firmó en Bruselas el 9 de noviembre de 2023 un acuerdo con Jordi Turull que garantizaba el apoyo de Junts para la investidura de Sánchez.
El pacto incluía la promesa de aprobar la ley de amnistía, que hasta entonces los principales dirigentes del PSOE definían como «inconstitucional».
De esta manera, Sánchez consiguió su tercera investidura como presidente el 16 de noviembre de 2023.
En ese momento, su popularidad alcanzó el 39,6%, y en diciembre, tras el primer sondeo de SocioMétrica post investidura, llegó al 40%.
Sin embargo, desde entonces, su respaldo ha descendido 15 puntos, afectado por escándalos de corrupción y concesiones a partidos independentistas.
El 21 de febrero de 2024, Koldo García, exasesor de José Luis Ábalos en el Ministerio de Transportes, fue arrestado por la Guardia Civil.
Emergieron los primeros detalles de una red de corrupción que, iniciada con contratos de mascarillas durante la pandemia, abarcó varios ministerios y comunidades autónomas gobernadas por el PSOE (Canarias y Baleares) en la pasada legislatura.
En ese momento, la popularidad de Pedro Sánchez era del 37,3%, pero en un mes cayó a 35,7%, perdiendo más de un punto y medio.
La caída continuó con una gestión en crisis: el 24 de abril de 2024, Sánchez anunció que se tomaría «cinco días de reflexión», suspendiendo toda su agenda oficial y generando incertidumbre.
Sólo más tarde se conoció que ese mismo día había llegado a la Moncloa la notificación en la que el juez Peinado informaba sobre la imputación de la esposa del presidente, Begoña Gómez.
La popularidad de Sánchez descendió de un 33,8% en abril a un 32,6% en mayo, justo cuando el Congreso ratificó la ley de amnistía.
El empresario Víctor de Aldama, señalado como uno de los líderes del caso Koldo, salió de prisión el 21 de noviembre de 2024 con la obligación de colaborar con la Justicia, amenazando públicamente al presidente: «Si quiere pruebas, no se preocupe, las tendrá«.
En diciembre, la popularidad de Sánchez disminuyó casi dos puntos adicionales, bajando al 26,5% según la encuesta realizada ese mes.
Tres meses después, se inició una recuperación y Sánchez logró subir su respaldo al 30,4% en mayo, a pesar de los escándalos continuos.
Hasta la jornada del 30 de junio, cuando el juez ordenó prisión para Santos Cerdán, después de que la UCO presentara un informe que lo vincula como accionista de la constructora Servinabar, que se benefició de contratos millonarios tanto en el Ministerio de Transportes como en el Gobierno de Navarra.
Se divulgaron grabaciones en las que Koldo García discutía la repartición de sobornos con Cerdán y hablaba sobre las características de las prostitutas que iba a ofrecer a Ábalos.
En tan solo un mes, la popularidad de Sánchez se desplomó cuatro puntos, pasando del 27,2% en junio al 23,3% en julio.
Durante sus vacaciones en Lanzarote, el presidente diseñó su estrategia para el próximo curso político, centrada en criticar a las comunidades autónomas gestionadas por el PP.
Sánchez presentó esta táctica el 26 de octubre en un evento del PSOE en León, afirmando: «En Castilla y León se recortaron los bomberos y se incendiaron los montes», y añadió, «en Andalucía se redujo la sanidad pública y las mujeres quedaron desprotegidas. En Valencia», continuó, «se disminuyó la protección civil y ocurrieron las inundaciones más graves de los últimos años en España».
Esta ofensiva, apoyada por la programación renovada de TVE, ha alcanzado ciertos resultados y llevó a la dimisión de Carlos Mazón como presidente de la Generalitat Valenciana, un año después de la tragedia del 29-O.
Pedro Sánchez consiguió recuperar ligeramente su popularidad, pasando del 23,3% en julio al 25,4% en octubre, aunque en el último sondeo de SocioMétrica vuelve a bajar al 25,1% en noviembre, en medio de las revelaciones constantes sobre casos de corrupción que también afectan a su hermano, David Sánchez, quien deberá sentarse en el banquillo en febrero próximo.
Como consecuencia, la brecha entre quienes aprueban y quienes desaprueban la gestión de Sánchez se ha ampliado considerablemente: de 9,2 puntos tras su investidura en diciembre de 2023 a 43 puntos actualmente.
El reciente sondeo de SocioMétrica refleja que el 68,1% de los españoles desaprueba la labor de Sánchez como presidente, mientras que solo el 25,1% la respalda.
Paralelamente, sube el apoyo hacia el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien es señalado por el 20,8% de los españoles como el favorito para ocupar la presidencia del Gobierno.
Feijóo lidera frente a Pedro Sánchez (17,5%), Santiago Abascal (12,7%) y Yolanda Díaz (9,7%). En el grupo con menor apoyo compiten Alvise Pérez (2,2%) y, algo rezagada, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra (2,1%).
Al reducir la competencia a los líderes de los dos principales partidos, la ventaja de Feijóo se amplía: el 41% lo prefiere como presidente frente al 33,9% que apoya a Pedro Sánchez.
Además, la mayoría de españoles asume que Feijóo llegará a la Moncloa tras las próximas elecciones generales, aún sin fecha definida: así lo piensa el 39,6% de los encuestados, mientras que un 29% considera que Sánchez logrará una nueva maniobra para prolongar su mandato.
No obstante, desde junio, Pedro Sánchez continúa siendo el líder menos valorado dentro de su propio partido, recibiendo una puntuación promedio de 5,9 en una escala de cero a diez por parte de los votantes socialistas.
Esta valoración es inferior a la que obtiene Feijóo, a quien los simpatizantes del PP califican con un notable 7,1.

