Descubrimiento de escultura de 12.000 años y su significado sobre la identidad de los primeros humanos

Un pilar con forma de T y un rostro tallado en la piedra.

Fuente de la imagen, Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía

Un descubrimiento arqueológico significativo está revelando cómo se percibían a sí mismos los primeros humanos.

En Karahantepe, un antiguo sitio en Sanliurfa, sureste de Turquía, se ha descubierto un pilar con forma de T que presenta un rostro humano esculpido.

Karahantepe se considera uno de los asentamientos más antiguos donde las poblaciones humanas comenzaron a adoptar un modo de vida sedentario hace aproximadamente 12.000 años.

La figura facial, elaborada durante el Neolítico —periodo previo a la invención de la escritura y cuando la ganadería apenas comenzaba— proporciona datos esenciales sobre el pensamiento simbólico y las nociones abstractas en las primeras culturas humanas.

"Complejidad artística"

El profesor Necmi Karul, líder de la excavación y testigo directo del hallazgo, expresó: "Antes pensábamos que las piedras descubiertas representaban figuras humanas, pero esta es la primera vez que encontramos una verdadera imagen facial. Fue un instante extremadamente emocionante".

Ceren Kabukcu, especialista en arqueobotánica de la Universidad de Liverpool, Reino Unido, describió el hallazgo como "un ejemplo avanzado y notablemente refinado de complejidad artística".

"Cuantos más descubrimientos realizamos, mayor es la evidencia de que este mundo era mucho más elaborado y diverso de lo que imaginábamos".

Representación de un rostro humano de 12.000 años de antigüedad encontrada en el yacimiento de Nahal Ein Gev, en la laderas suroccidentales de los Altos del Golán.

Fuente de la imagen, Gabi Laron via Cambridge University

La escultura exhibe rasgos faciales marcados, una nariz pequeña y ojos profundamente hundidos.

El profesor Karul advierte que no hay que asumir que se trata de la imagen de una deidad.

"Es probable que no represente a un dios o a una entidad sobrenatural", afirma. "Más bien, simboliza una idea o concepto interpretado mediante la forma humana". Esto coincide con interpretaciones anteriores sobre la evolución cultural.

"Las primeras tallas solían representar principalmente animales", explica Karul. "Varios siglos tras la transición a una vida sedentaria, comienzan a aparecer figuras humanas; inicialmente integradas con animales y después de forma independiente. Esto indica que las personas empezaron a posicionarse como eje del cosmos".

Kabukçu resalta el componente emocional.

"No solo esculpieron una cara, sino que le añadieron expresión", comenta. "Ese detalle aporta un nivel adicional de significado que refleja una visión del mundo más compleja".

"Conozco esa cara"

Las tareas arqueológicas en Karahantepe comenzaron en 2019, pero Turquía ganó reconocimiento internacional sobre su patrimonio prehistórico con los descubrimientos en Göbeklitepe, un sitio considerado un santuario con relevancia ritual. Ambos yacimientos estuvieron habitados entre aproximadamente el 9600 a.C. y el 8000 a.C.

Se han hallado objetos similares al rostro de Karahantepe en la zona del Levante, que abarca el Líbano moderno, Israel y los Territorios Ocupados.

En 2017, expertos de la Universidad Hebrea de Jerusalén descubrieron una representación humana de 12.000 años en el yacimiento arqueológico de Nahal Ein Gev II, ubicado en las laderas suroccidentales de los Altos del Golán.

La profesora Natalie Munro, de la Universidad de Connecticut, Estados Unidos, que participó en ese proyecto, señala que el descubrimiento en Karahantepe captó su atención de inmediato.

Yacimiento de Karahantepe

Fuente de la imagen, Archivo de la excavación de Karahantepe

"Al ver la imagen, dijimos: ‘Reconocemos esa cara’", comenta. "Su forma nos parecía muy familiar".

"El estilo es sencillo pero impactante: pocas líneas definen el rostro, con ceja y nariz bien destacadas, mientras que la profundidad se consigue gracias al tallado. Se asemeja mucho a la figura de piedra caliza hallada en Israel. Sentí la misma emoción que experimentamos cuando realizamos nuestro propio hallazgo una década atrás. Encontrar un rostro tan parecido en dos áreas tan distantes es realmente cautivador".

"Historia compartida"

Durante el Neolítico temprano, se produjo una transformación cultural rápida en toda la región de Oriente Medio. Sin embargo, aunque las comunidades en Anatolia, como Karahantepe y Göbeklitepe, estaban al tanto unas de otras, cada territorio desarrolló un perfil cultural distintivo, según el profesor Karul.

El investigador afirma: "Sanliurfa representa uno de los ejemplos más monumentales de esta época", y en sus sitios se encuentran los símbolos con mayor semejanza humana del periodo.

La profesora Munro coincide: "Estudios previos señalaban que este tipo de arte se desplazaba hacia el norte, desde el Levante en dirección a Anatolia". Añade: "El reciente descubrimiento en Karahantepe confirma que esta conexión se mantiene".

Vista aérea del yacimiento de Karahantepe

Fuente de la imagen, Archivo de la excavación de Karahantepe

Además del rostro tallado, las investigaciones en Karahantepe, un sitio de 140.000 metros cuadrados ubicado en la cima de una cresta caliza dentro de un parque nacional, han identificado numerosos pilares en forma de T, que probablemente sostenían los techos de edificios colectivos, así como hogares y monumentos.

Los especialistas concuerdan en que este hallazgo trasciende lo local. "Esto no solo se limita a Anatolia", comenta el profesor Karul. "Es un aporte significativo para la historia común de toda la humanidad".

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