Los tres partidos regionalistas Juntos por Extremadura, Levanta y Cáceres Viva forman una coalición que podría posibilitar al PP de María Guardiola gobernar sin necesidad de acuerdos con Vox.
Las encuestas indican que el PP podría alcanzar cerca de 30 escaños en las próximas elecciones, quedando a solo tres de lograr la mayoría absoluta en la Asamblea de Extremadura.
La coalición regionalista tiene como objetivo superar el 5% de los votos para entrar en la Asamblea, apoyándose en su fuerte presencia municipal y en la posible transferencia de votos centristas tras la desaparición de Ciudadanos.
El debilitamiento del PSOE, cuyo candidato Miguel Ángel Gallardo está procesado judicialmente, podría favorecer a la nueva coalición regionalista y facilitar una mayoría alternativa para el PP.
La alianza que presentarán oficialmente este jueves Juntos por Extremadura, Levanta y Cáceres Viva representa una salida para María Guardiola. La presidenta popular de Extremadura siempre aspiró a contar con una opción que le permitiera gobernar sin necesidad de pactar con Vox. Esta unión regionalista podría ser precisamente ese recurso.
Hace dos años, el escenario electoral en Extremadura mostraba un PP y PSOE empatados con 28 escaños cada uno. Guardiola no tuvo otra opción que retractarse de su mensaje de campaña, en el que solicitaba votos rechazando «cualquier alianza» con los de Santiago Abascal.
Esta decisión le produjo no solo un coste político, sino que también afectó negativamente a Alberto Núñez Feijóo en las elecciones generales anticipadas por Pedro Sánchez en julio de 2023.
Por ello, en el último congreso nacional del PP celebrado en Madrid, Feijóo aseguró públicamente que no integraría a Vox en un hipotético Gobierno. «Haré un Consejo de Ministros exclusivamente del PP, y buscaré pactos con quien quiera, excepto con Bildu», declaró.
Este mensaje sigue vigente: la dependencia de la formación de Abascal es un obstáculo para los populares, del que ahora María Guardiola podría liberarse.
Las cuentas
Las estimaciones de los sondeos sugieren que el PP podría alcanzar los 30 escaños en las elecciones del 21 de diciembre. Solo faltarían tres para alcanzar la mayoría absoluta en una Asamblea de 65 diputados. Esa diferencia podría cerrarse con los regionalistas sin necesidad de acuerdo con Vox.
Las tres formaciones extremeñas que se presentarán unidas obtuvieron en 2023 resultados poco significativos de forma individual.
Juntos por Extremadura recibió 15.502 votos. Levanta sumó 4.661 sufragios. Cáceres Viva consiguió 2.014 papeletas. En total sumaron 22.177 votos, apenas un 3,65% del total regional, cuando el mínimo para obtener representación parlamentaria es el 5%.
Sin embargo, esa imagen resultaba engañosa. La verdadera fortaleza de estos partidos no ha sido su alcance regional, sino su presencia en los municipios. Juntos cuenta con tres veces más concejales que Vox en la región, y casi el doble que Podemos.
Esa red territorial constituye su principal capital político. Por eso, sus líderes consideran que uniendo fuerzas en una sola candidatura, pueden superar el umbral del 5% requerido para acceder a la Asamblea.
Las claves
La clave reside en el PSOE debilitado, liderado por el procesado Miguel Ángel Gallardo. El candidato socialista está imputado en el caso del enchufe a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno. El voto socialista desencantado es uno de los ámbitos donde estas opciones regionalistas buscan captar apoyo.
Además, la herencia de Ciudadanos, que tuvo un peso considerable en Extremadura, desapareció en los últimos comicios. Pasó de 47.000 votos y 7 escaños a solo 5.407 votos.
No obstante, esa cantidad de votos no se trasladó completamente al PP y aún permanece, en parte, disponible para ser captada. La coalición regionalista aspira a conseguir una parte significativa de ese electorado. Para ello incorporó a sus mejores cartas.
Fernando Baselga, exdiputado de Cs en la Asamblea, ocuparía el segundo puesto en la lista por Badajoz. José María Casares, otro exdirigente de Ciudadanos, forma parte del comité ejecutivo.
Raúl González, presidente de Juntos por Extremadura, encabezará la lista de toda la coalición, que se presentará este jueves en Cáceres.
Si la coalición logra atraer ese voto centrista perdido, superaría el 5% y obtendría entre 2 y 4 escaños en la Asamblea. Esto les permitiría presentarse como una alternativa de gobierno al PP.
Y, lo más importante, sería suficiente para que Guardiola evitara tener que pactar nuevamente con Vox. Los líderes regionalistas ya han expresado en privado su disposición a colaborar, y con su apoyo el PP podría gobernar sin la carga política que supone depender de la derecha extrema.

