Narratives that misrepresent digital IDs have become frequent online, while multiple European nations and the EU prepare to roll them out to the public.
A claim circulating online suggests that France is stepping into an «era of total traceability,» amid accusations asserting that the nation’s digital ID — France Identité — will be linked directly to individuals’ social media profiles.
France Identité is an application allowing people to establish a digital identity derived from the new version of the French ID card, permitting identity verification both online and offline. Its use remains voluntary and does not aim to substitute the physical ID card.
Several other European nations, including Denmark, Estonia, and Spain, already operate digital ID systems, while countries such as Germany and the Netherlands intend to introduce such systems or join the EU’s Digital Identity Wallet initiative.
Digital IDs serve multiple purposes, such as facilitating access to public services, enabling the digital signing of documents, and providing secure online banking.
Nevertheless, a post on X claims that a new French regulation will connect digital IDs to social media accounts, theoretically enabling authorities to combat “bad actors” — but unofficially advancing a system that monitors speech and opinions.
The post includes a video of Paul Midy — a French parliamentarian from President Emmanuel Macron’s Renaissance party — giving an interview in which he explains that the measure aims to eliminate total online anonymity to address impunity in cases of harassment and other illicit activities.
Sin embargo, el pie de foto es incorrecto: aunque algunos diputados franceses analizaron la posibilidad de vincular la identidad digital a las cuentas de redes sociales, estas propuestas fueron rechazadas y actualmente no existen planes para introducir dicha medida en el país.
Esta idea surgió inicialmente en 2023 dentro del debate sobre la “loi visant à sécuriser et à réguler l’espace numérique”, conocida como la ley SREN enfocada en asegurar y regular el espacio digital.
En ese momento, Midy y otros parlamentarios presentaron una enmienda que requeriría una certificación de un tercero autorizado por el estado, como la identificación digital, para crear cuentas en redes sociales.
Los usuarios podrían continuar usando seudónimos y fotos de perfil no personales, pero el gobierno tendría la capacidad de identificarlos en caso de actividades ilegales debido a la conexión de la cuenta con la identidad digital.
El video de Midy que se adjunta al post y sus declaraciones son auténticos, aunque fueron extraídos de una entrevista concedida a la radio francesa RTL durante el período en que se discutía la enmienda.
La plataforma The Cube verificó que el video fue publicado inicialmente en YouTube el 19 de septiembre de 2023.
Finalmente, la enmienda enfrentó una oposición considerable por supuestas violaciones al reglamento GDPR y al derecho a la libertad de expresión, por lo que fue retirada.
La ley definitiva entró en vigor en mayo de 2024 sin incluir la obligación de vincular las identidades digitales con las cuentas de redes sociales.
En la actualidad, la identidad digital puede utilizarse para validar la edad al crear una cuenta en redes sociales, pero los ciudadanos no están obligados a ello y no existe una conexión automática entre ambas.
En general, las identidades digitales suelen ser objeto de desinformación en internet. The Cube ya desmintió afirmaciones según las cuales la cartera digital de la UE serviría para que Bruselas elimine la privacidad de los ciudadanos y ejerza control sobre sus vidas.
Posteriormente, expertos independientes aclararon que el propósito de esta iniciativa es otorgar mayor privacidad y control al usuario, no privarlo de ellos.
El organismo francés encargado de France Identité no respondió inmediatamente a la solicitud de comentarios.

