La Audiencia Nacional ha ordenado el bloqueo de una cuenta bancaria con un saldo de 29 millones de euros ubicada en Singapur. Durante el verano de 2024, dos empresas efectuaron diversas transferencias para nutrir dicha cuenta. Las compañías son las portuguesas Maidentok Lda y Sabrosso Lda, ambas pertenecientes a los españoles Álvaro Romillo y su padre, Domingo Romillo.
Álvaro Romillo, conocido como CryptoSpain, está siendo investigado por la Audiencia Nacional como presunto responsable de una gran estafa, operada a través de su estructura empresarial llamada Madeira Invest Club (MIC).
El eurodiputado y activista Luis Pérez (también llamado Alvise Pérez) promovió el MIC en un evento público en abril de 2024, a pesar de que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ya había emitido una advertencia en 2023 sobre este —asimismo denominado— chiringuito financiero.
De hecho, CryptoSpain admitió ante la Fiscalía que, en mayo de 2024, entregó 100.000 euros en efectivo a Alvise para respaldar su campaña electoral hacia las elecciones europeas. ¿Cuál era la contraprestación? Que el eurodiputado, una vez obtenido el cargo en Bruselas, impulsara Madeira Invest Club y promoviese la inversión en criptomonedas.
Los mensajes de WhatsApp proporcionados por Romillo a la Fiscalía demuestran que Pérez se comprometió a llevar a cabo un «lobby masivo» desde el centro de Europa.
Actualmente, en el transcurso del proceso judicial del caso Madeira, la Audiencia Nacional ha descubierto esta cuenta ubicada en Singapur cuyo titular es la empresa Lemus Trading HK Limited, inscrita en Hong Kong. Así lo revela un informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL.
Las autoridades de Singapur —específicamente, la Oficina de Asuntos Comerciales de la Policía local— alertaron a la Audiencia Nacional sobre estas transferencias, calificándolas de «sospechosas». Por ello, procedieron a bloquear la cuenta hasta el 30 de octubre de 2024, dado que la legislación de su país establece límites temporales. Sin embargo, la Justicia española, con respaldo de la Fiscalía, ha ordenado mantener esta cantidad retenida, ya que la Audiencia Nacional la considera «proveniente de actividades delictivas».
Las fechas coinciden
EL ESPAÑOL también ha accedido a la resolución judicial que contiene esta medida, incluida en el expediente del caso Madeira. Hasta hace poco, toda esta documentación se mantenía bajo secreto.
«Las fechas de las transferencias (del 15 de julio al 19 de agosto de 2024) coinciden con los momentos cercanos al cierre del chiringuito financiero empleado por los investigados para cometer los hechos ilícitos», señala el juez.
«Maidentok Lda y Sabrosso Lda forman parte de la estructura societaria creada con fines instrumentales, utilizada por la organización criminal (…) para desviar los fondos aportados por los afectados«, agrega.
Según esta resolución, en las bases de datos policiales «no se dispone de información sobre los órganos directivos ni los beneficiarios» de la empresa hongkonesa Lemus Trading HK Limited. Se confirma que esta entidad fue registrada en octubre de 2023 y que su cuenta bancaria en Singapur fue alimentada durante el verano de 2024 —llegando a un total de 29 millones de euros— gracias a las dos empresas portuguesas mencionadas, vinculadas a los Romillo.
La misma decisión judicial señala a Madeira Invest Club como «el núcleo» de la supuesta «estafa piramidal» internacional dirigida contra cientos de inversores que confiaron sus fondos a esta plataforma y que, en 2024, denunciaron a CryptoSpain tras el cierre inesperado de su web. Desde entonces, los retornos económicos dejaron de realizarse.
El MIC se presentaba como un club privado que ofrecía a los inversores la posibilidad de destinar su capital a sectores como los señalados por Romillo: automóviles de lujo, proyectos inmobiliarios, relojes exclusivos, arte digital en formato NFT, oro y metales preciosos, startups, bebidas alcohólicas y artículos de colección.
Además, Madeira planteó la adquisición de dos bancos ya establecidos: uno en Suiza y otro en Lituania, con el propósito de crear una entidad bancaria digital con requisitos regulatorios más flexibles.
Por otro lado, la empresa portuguesa Sabrosso Lda aparece en contratos firmados entre el MIC y varios inversores, actuando como «gestora de cobro». Asimismo, una cuenta bancaria de esta compañía figura en varios recibos de pago como receptora de los fondos aportados por los denunciantes, muchos de ellos representados por los abogados Emilia Zaballos y Francisco Jiménez, del despacho Zaballos Abogados.
Los Romillo, padre e hijo, también inscribieron sociedades en República Dominicana. La Audiencia Nacional estima que «podrían estar vinculadas con la presunta estafa», especialmente con las inversiones destinadas a la construcción de villas de lujo en ese territorio.
«La dirección de Madeira Invest Club corresponde a Álvaro Romillo, quien aparece en las publicaciones del MIC y en sus redes sociales, bajo el nombre de Luis CryptoSpain y con una mascarilla que cubre parcialmente su rostro», indica el juez Ismael Moreno en la mencionada resolución. Por su parte, su padre, Domingo Romillo, también está relacionado con sociedades objeto de investigación y con sede en España, Estados Unidos, Estonia, Portugal y República Dominicana.

