Juan Carlos I lanza sus memorias en Francia, donde analiza su función en la monarquía parlamentaria, manifiesta su intención de regresar a España y restablecer la relación con su hijo, dedicando el libro a su familia, pero excluyendo a la reina Letizia.
El rey emérito aborda cuestiones personales como su matrimonio con Sofía, sus «deslices» amorosos, la dinámica con sus hijos y nietos, así como el impacto del caso Nóos en el círculo familiar.
Rememora momentos cruciales de su reinado, incluyendo el 23-F, la lucha contra ETA y el efecto emocional del 11-M, junto a su mediación en crisis diplomáticas con Estados Unidos y el conocido enfrentamiento con Hugo Chávez.
En sus memorias, también reflexiona sobre el legado de Franco, la transición democrática y vivencias personales como la pérdida de su hermano Alfonso y la convivencia con su nieto Froilán en Abu Dabi.
Este miércoles se ha publicado en Francia Reconciliación, las memorias de Juan Carlos I, dedicadas «a su familia —excepto a la reina Letizia— y a todos los que le acompañaron en la Transición democrática».
Con 87 años, el Emérito, desde Abu Dabi, reivindica su protagonismo en la monarquía parlamentaria y expresa su deseo de retornar a España y reconciliarse con su hijo.
El libro supera las 500 páginas, está publicado por Stock y está narrado en primera persona. Aquí se resumen sus declaraciones.
Corona y su familia
«No olvides que heredas un sistema político que yo construí. Puedes excluirme en lo personal y financiero, pero no rechazar la herencia institucional sobre la que te apoyas. Entre ambos sólo hay un paso».
«Aspiro, mientras viva, a disfrutar de una jubilación pacífica, reestablecer una relación armoniosa con mi hijo y, principalmente, regresar a España, a mi hogar».
«No contribuyó a la cohesión familiar» (en referencia a Letizia).
«Aspiro, mientras viva, a disfrutar de una jubilación pacífica, reestablecer una relación armoniosa con mi hijo y, principalmente, regresar a España, a mi hogar»
Le hubiera gustado «crear vínculos privilegiados» con sus nietas Leonor y Sofía.
Sofía y los «deslices»
«Nada borrará jamás mis profundos sentimientos hacia mi esposa Sofi, mi reina».
«Hice todo lo que estuvo en mi mano, a pesar de mis errores, para cuidar su bienestar y comodidad» (sobre la reina Sofía).
«Sigo muy unido a mi mujer, que conserva toda mi admiración y afecto. No hay nadie comparable a ella en mi vida y así continuará, aunque nuestros caminos se hayan separado desde mi partida de España»
Lamenta «profundamente» que no haya acudido a visitarle en Abu Dabi, atribuyéndolo posiblemente al deseo de no «molestar a su hijo».
Reconoce «desvíos sentimentales» y «algunos deslices», sin ofrecer muchos detalles, pero asegura que la mayoría de las «relaciones extramatrimoniales» que se le atribuyen son «completamente ficticias».
Sin mencionar a Corinna Larsen, el monarca sostiene que «una relación particular» fue «inteligentemente manipulada», lo que trajo «consecuencias severas para (su) reinado».
23-F
«Nunca en mi vida mostré tanta autoridad».
«En ese instante exacto se decidía la historia de España».
«Era un rey constitucional, pero, sobre todo, el jefe de las fuerzas armadas, su antiguo compañero de armas y designado por Franco».
«Hablaba con firmeza y convicción porque sabía que el destino de la Corona y del país estaba en juego».
«Esa larga noche hubo no uno, sino tres intentos de golpe de Estado: el del teniente coronel Tejero y el general Milans del Bosch, el más visible y conocido; el de Armada, muy doloroso a nivel personal; y el de los falangistas que intentaban retornar al orden franquista».
«La mitad apoyaba la rebelión, pero no se atrevía a desobedecerme».
ETA
«Sabía que al final seríamos superiores a ellos, que acabaríamos ganando esa batalla (contra ETA), que fue la más dura y dolorosa de mi reinado».
«Una herida personal que aún cuesta sanar».
«Nunca bajé la guardia frente a ETA, una de las organizaciones terroristas más letales de Europa desde la Segunda Guerra Mundial».
«Aprendí a convivir con la amenaza constante de atentados contra mí y mi familia, eso forma parte del ‘salario’.
11-M
«El 11 de marzo de 2004 será una fecha decisiva para el país y para mí. Aún me atormenta. Fue un trauma nacional y personal, una pesadilla de la que no salí indemne»
«Rara vez he llorado tanto».
«Decidí rápidamente dirigirme a la nación en medio de la conmoción. Fue la primera vez desde el intento de golpe de Estado (1981), más allá de mis discursos de Navidad. Las otras dos ocasiones fueron para anunciar la muerte de Adolfo Suárez, el 23 de marzo de 2014, y para anunciar mi abdicación».
Diplomacia con EEUU
Le trasladó al entonces presidente de EEUU, George W. Bush, que José Luis Rodríguez Zapatero «cometió un error» por su postura «antiestadounidense» al no honrar la bandera estadounidense en un desfile militar en 2003, cuando le faltaba un año para ser presidente del Gobierno.
«Pido disculpas por la actitud de Zapatero. Fue un fallo político cuando ocupaba el cargo de secretario general del Partido Socialista (y líder de la oposición). Pero esto no debería dañar la relación entre ambos países, que es fundamental».
«Todos sabemos lo sagrada que es la bandera para ellos (los estadounidenses)», señala el monarca, que lamenta la actitud de Zapatero que considera «excesiva».
«Las relaciones entre Washington y Madrid estaban en su punto más bajo».
«Por ello actué para facilitar el deshielo en las relaciones bilaterales entre ambas naciones, superando una crisis. Sin mi intervención, las tensiones se habrían intensificado seguramente».
«¿Por qué no te callas?» a Hugo Chávez
«Aunque no deseaba hacerlo, el ‘¿por qué no te callas?’ se convirtió en un lema de resistencia política».
«Mis relaciones con todos los jefes de Estado fueron respetuosas, salvo en una ocasión».
«El presidente venezolano Hugo Chávez logró sacarme de quicio».
«Sentí una gran rabia. Zapatero me tiraba de la chaqueta para impedir que reaccionase».
Cristina y el ‘caso Nóos’
«Es mi hijo Felipe, ya rey, quien decide, justo en el 50 cumpleaños de Cristina, retirarle el título».
«Ella no esperaba semejante regalo de cumpleaños de su hermano».
«La Casa Real nunca se ha inmiscuido en el proceso judicial. Eso fue lo que repetí en mis discursos: ‘La Justicia es igual para todos'».
«Ha habido discusiones intensas» (con su hija Cristina).
«Pero nunca ha interrumpido el contacto con mis nietos, que considero excepcionales».
«Ahora que estoy recluido en Abu Dabi me pregunto si actué correctamente. Hemos sabido superar las diferencias y penas para preservar la relación padre-hija».
Franco
«Comprendí que Franco, a punto de nombrarme sucesor, no deseaba que cargara con el peso de los dramas de la Guerra Civil».
«El propio Franco estaba convencido de que mi monarquía no podía ser falangista. Me dijo: ‘Yo no puedo hacerlo, tú harás la apertura'».
«Mi monarquía debía ser inclusiva, democrática, y consolidarse de forma duradera en España. Sin el PCE, esta democracia no sería completa».
Froilán
«Una alegría que llena cada día de luz».
«Pude ayudarle a encontrar empleo y un lugar donde vivir».
«En poco tiempo se adaptó a una vida sana y recta. Comenzó a practicar deporte y seguir una dieta. Se entregó por completo a su trabajo. Se encargaba de la logística de la COP28. Era el primero en llegar a la oficina y el último en marcharse».
«Lo protegí y le brindé un entorno estable y la oportunidad de forjar su destino. Ha avanzado con total autonomía».
«Nada ofrece mayor satisfacción que tener a su nieto cerca».
«Prepara huevos fritos, son saludables y fáciles. No olvides añadir un poco de aceite de oliva al calentar la sartén».
«Antes mi rol era cuidar de los demás. Ahora es él quien se preocupa por mí. Los papeles se invirtieron. Su compañía me conforta y su amabilidad me conmueve. A pesar de las vicisitudes de la Corona, seguimos siendo una familia».
Su hermano Alfonso
«No me recuperaré de esta pérdida. La gravedad me acompañará para siempre».
«Lo echo de menos, desearía tenerlo a mi lado para conversar. Perdí a un amigo, a un confidente. Dejó un vacío enorme. Sin su fallecimiento, mi vida habría sido menos oscura, menos triste».
«Se disparó un tiro al aire, la bala rebotó y alcanzó a mi hermano en la frente. Murió en brazos de nuestro padre».
«Todavía me cuesta hablar de ello».
«El 3 de octubre, el aniversario de su muerte, sigue siendo una fecha inolvidable».

