Todos los partidos, salvo el PNV, hicieron uso de su turno para hablar / El presidente de la comisión llamó al orden en varias ocasiones y censuró que los parlamentarios se desviaran del «objeto» de la sesión
Sánchez se burla de la pregunta sobre el Peugeot y ríe a carcajadas en el Senado
Aunque Pedro Sánchez fue el protagonista indiscutible de la comparecencia del jueves en la comisión del Senado que investiga el caso Koldo, quienes tenían la responsabilidad de interrogarlo tuvieron un papel clave a lo largo de la jornada. De las preguntas directamente vinculadas con la financiación del PSOE y sus ex secretarios de Organización imputados, José Luis Ábalos y Santos Cerdán, el debate derivó en las intervenciones de algunos senadores hacia temas variados como la inmigración, la dana, los presupuestos o las inversiones territoriales. «No está dentro del objeto de esta comisión» fue uno de los reproches más repetidos por el presidente de la comisión. Además, en lugar de ceñirse a la dinámica pregunta-respuesta, algunos parlamentarios prolongaron sus intervenciones para exponer el discurso de sus partidos, desviando la atención del interrogatorio. Así, estos fueron los otros 13 protagonistas del día.
María Mar Caballero (UPN)
Dado que su partido posee la menor representación en el Senado, María Mar Caballero, de Unión del Pueblo Navarro (UPN), fue la encargada de iniciar el cuestionario al presidente del Gobierno. Apenas tardó 10 segundos en plantear la primera pregunta a Sánchez: «¿Puede aclarar si alguna vez ha recibido algún pago en efectivo en sobres dentro de su partido? ¿Sí o no? Es una pregunta directa», resumió. Al comenzar su respuesta, el presidente se desvió del tema, por lo que Caballero interrumpió tres veces para insistir hasta obtener la contestación: «En alguna ocasión pude liquidar gastos, siempre con contrafactura».

Caballero aplicó la fórmula rápida pregunta-respuesta, logrando algunas de las aclaraciones más precisas de Sánchez en relación con la financiación del PSOE. A ella negó haber recibido más de 1.000 euros en efectivo, aseguró que «jamás» se han pagado sobresueldos en su partido y que «no existe absolutamente nada ilegal» en la adjudicación de obras públicas también investigadas en el caso. No obstante, al terminar su turno, Caballero interrogó a Sánchez sobre detalles de su recorrido por España durante la campaña para las primarias del PSOE en 2017 junto a los imputados actuales, lo que propició que el presidente se mostrara más relajado: «¿De verdad, señoría, vamos a pasar toda la mañana hablando sobre quién estaba en el Peugeot?», comentó.
Ángel Pelayo Gordillo (Vox)
El senador designado por Vox, Ángel Pelayo Gordillo, tardó tres minutos antes de plantear la primera pregunta a Sánchez. Previamente, en una «introducción» –como la definió el presidente del Gobierno– abordó asuntos como incendios, apagones, inmigración, confinamiento por la COVID-19 y la escasa presencia de Sánchez en el Senado, entre otros temas. Además, más adelante mencionó el nombre del suegro del presidente y de Begoña Gómez, aunque sin lograr respuestas concretas por parte del jefe del Ejecutivo.
Ante un interrogatorio mucho menos directo, Sánchez también contraatacó a Vox. Criticó, por ejemplo, la intensa actividad judicial que el partido de Santiago Abascal ha impulsado contra él y recordó las multas impuestas por el Tribunal de Cuentas a Vox por recibir donaciones irregulares.
Uxue Barkos (Geroa Bai)
La ex presidenta navarra y senadora por Geroa Bai, Uxue Barkos, suavizó el tono áspero que predominaba en la interacción entre senadores y presidente del Gobierno. Barkos no abordó ningún aspecto sobre las revelaciones del caso Koldo, limitándose a instar a Sánchez a reafirmar su compromiso con Navarra. Sin embargo, saliéndose completamente del objeto de la comisión, aprovechó su turno para criticar a UPN: «Cobrar una dieta de 2.500 euros a las 10 de la mañana y otra igual a las 10:30 puede ser legal, pero constituye corrupción», expresó en un reclamo velado.
Así fue la comparecencia de Sánchez en la comisión del Senado por el caso Koldo
Fabián Chinea (Agrupación Socialista Gomera)
El senador por Agrupación Socialista Gomera, Fabián Chinea, tampoco complicó la situación a Sánchez. «Esto no es un tribunal», justificó para explicar la falta de rigor en su interrogatorio y valoró que las explicaciones ofrecidas hasta ese momento por el PSOE eran suficientes. Además, mostró empatía hacia Sánchez por la «persecución que sufre por parte de ciertos sectores de la derecha política y mediática del país». Posteriormente, habló con el presidente sobre las necesidades específicas de la isla de La Gomera.
Enric Morera (Compromís)
El senador de Compromís, Enric Morera, adoptó un tono más confrontativo, aunque no con Sánchez, sino con el presidente de la comisión, el popular Eloy Suárez. Morera inició su intervención recriminando al presidente valenciano, Carlos Mazón, por no explicar su paradero durante el día de la dana, y a partir de ahí criticó a los populares por diversos motivos: acusó que «rompieron los ordenadores con martillos» para eliminar pruebas relacionadas con el caso Gürtel y calificó de «ignominia» la convocatoria a Sánchez en esta comisión de investigación. «Me dan ganas de preguntarle si es responsable de la muerte de Kennedy«, ironizó. Tras tres avisos de Suárez sobre no desviarse del «objeto» de la sesión, el presidente de la comisión le retiró la palabra.
Carla Antonelli (Más Madrid)
La diputada de Más Madrid, Carla Antonelli, no fue especialmente incisiva en su interrogatorio a Sánchez. Aun así, cuando preguntó por la salida de Ábalos del Gobierno y la razón para incluirlo después en las listas electorales, el jefe del Ejecutivo ofreció algunos detalles nuevos: atribuyó la inclusión en la candidatura de 2023 a la federación del PSOE en la Comunidad Valenciana y explicó que es «habitual» que quienes ocuparon cargos ministeriales repitan en listas electorales.
Más allá de esto, el turno de Antonelli permitió que el presidente del Gobierno, en un ambiente de confianza, sacara a relucir la «máquina del fango». La senadora mostró empatía hacia Sánchez y criticó la intrusión en su vida privada, en referencia al caso de Begoña Gómez. «No puedo comprender el brutal acoso que ha sufrido», dijo, denunciando a quienes han insinuado que Gómez es mujer transexual, «como si eso fuese algo denigrante, peyorativo o despectivo». Por su valoración al respecto, también interpeló a Sánchez.
Pedro Manuel Sanginés (Coalición Canaria)
El senador de Coalición Canaria, Pedro Manuel Sanginés, profundizó en las responsabilidades políticas de Sánchez por haber nombrado a los actuales imputados, aunque su intervención sirvió para que el presidente del Gobierno se apartase del núcleo del debate. Sánchez leyó parte de la sentencia del caso Gürtel que motivó la moción de censura contra Mariano Rajoy en 2018, y sus referencias a la caja B del PP provocaron protestas por parte de los senadores populares y del presidente de la comisión.
Eduard Pujol (Junts)
La intervención de Junts, a cargo del senador Eduard Pujol, estuvo llena de alusiones a la situación que enfrentan los neoconvergentes y socialistas fuera de la Sala Clara Campoamor del Senado, donde tuvo lugar la comparecencia de Sánchez. «El Estado siempre juega con ventaja en Cataluña», sugirió Pujol, quien también recriminó al presidente el incumplimiento de pactos incluidos en su investidura. El parlamentario de Junts mencionó la «guerra sucia en Cataluña» y el lawfare, lo que provocó que Sánchez reiterara su afirmación de que «existe una minoría [de jueces] que politiza las causas judiciales».
Respecto al caso Koldo, las preguntas de Pujol tuvieron un tono irónico: «Cuando le cuentan las acciones de [Ábalos y Koldo García], ¿cree que podrían haber sido perfectamente figuras del entorno del PP en los 2000?», le preguntó. Sánchez no entró en ese juego.
Gorka Elejabarrieta (EH Bildu)
El senador de Bildu brindó su apoyo a Sánchez y avaló algunas de las posturas que los socialistas han defendido respecto a las causas judiciales en su entorno. «¿Considera que detrás de todo esto hay una motivación política para expulsarlo del Gobierno?», fue su primera pregunta. Incluso, Gorka Elejabarrieta afirmó que «es posible que a Cerdán le estén aplicando ese trato por la relación que tuvo como interlocutor con EH Bildu».
En relación con el objeto de la comparecencia, el senador abertzale cuestionó a Sánchez sobre la limpieza de las primarias del PSOE en 2017, preguntó por su vínculo con el comisionista Víctor de Aldama –»absolutamente ninguno»– y sobre Leire Díez, a quien negó haberle encargado algo para los socialistas. «Que yo sepa», añadió.
Joan Queralt (ERC)
El senador de ERC, Joan Queralt, demoró casi siete minutos antes de plantear su primera pregunta a Sánchez. Abordó aspectos como las lenguas cooficiales y el lawfare, y luego instó al presidente a explicar nuevamente por qué destituyó a Ábalos en 2021. «Fundamentalmente, fue por razones políticas», reiteró.
En cuanto a la corrupción, Queralt entró en disputas con Sánchez por un tema apenas tocado: las irregularidades en la contratación pública. No obstante, centró su interrogatorio en el futuro, solicitando que se regule para que cualquier empresa implicada en un caso de corrupción quede inhabilitada para contratar con el sector público.
Al finalizar, Queralt ironizó: «Espero que en ‘Polònia’ [programa satírico de imitaciones en TV3] muestren un acta realmente fiel de la sesión de hoy». Esta observación provocó cierta risa en Sánchez.
Alfonso Gil (PSOE)
Durante el turno del PSOE, el senador Alfonso Gil dirigió sus palabras hacia quienes se encontraban a su izquierda, girando incluso el cuerpo hacia ellos. Los reprochó por elegir como fecha para citar a Sánchez en el Senado el día que siguió al primer aniversario de la dana. Como antes hizo Sánchez, citó la sentencia del caso Gürtel y la destrucción de pruebas en esa trama, para contrastarla con la gestión que el PSOE ha realizado respecto a sus casos de corrupción. Su intervención duró siete minutos, a pesar de contar con 50, y no incluyó ninguna pregunta al presidente del Gobierno.
Alejo Miranda de Larra (PP)
Alejo Miranda de Larra abrió el turno para los populares tras varios días de incertidumbre sobre quién sería el elegido. Su inicio fue tenso, al reprochar a Sánchez que Ábalos y Koldo García presuntamente obtuvieran comisiones por la venta de mascarillas mientras otros españoles estaban hospitalizados a causa del coronavirus. El presidente respondió mencionando, como ya había hecho antes en la sesión, a Isabel Díaz Ayuso y la intermediación de su hermano en un contrato de mascarillas para la Comunidad de Madrid.
Miranda preguntó si el hermano de Sánchez residió en Elvas (Portugal) para pagar menos impuestos mientras trabajaba en la Diputación de Badajoz. «¿Qué tiene que ver eso con el objeto de esta comisión?», se defendió el jefe del Ejecutivo, y el presidente del Senado lo respaldó manteniendo silencio. «El señor Sánchez lleva toda la mañana diciendo lo que le parece…», criticó Miranda, acusándolo de «evitar dar explicaciones» sobre el caso de su hermano. También señaló que sufre «amnesia selectiva» por usar expresiones como «no, que recuerde» en algunas respuestas. El senador del PP apenas logró que Sánchez aportara información nueva: «En 20 minutos no ha contestado a ninguna pregunta», concluyó Miranda.
Eloy Suárez, presidente de la comisión
A un asiento de Pedro Sánchez en la misma mesa, se encontraba el popular Eloy Suárez, presidente de la comisión de investigación del Senado. Su rol fue especialmente delicado durante la mañana, dado que se preveía una sesión tensa. Así sucedió, con Suárez protagonizando cerca de una decena de llamados al orden, la retirada de la palabra a un senador y varios requerimientos de «respeto» a la comisión ante las manifestaciones de Sánchez –quien calificó la comisión de «comisión de difamación»– y otros senadores.
En varias ocasiones, Suárez debió interrumpir a parlamentarios por desviarse del «objeto» de la comparecencia y decidió ampliar el tiempo de algunos senadores al considerar que Sánchez se extendía demasiado al responder. El presidente del Ejecutivo se lo reprochó con ironía: «Permítame agradecer la imparcialidad del presidente [de la comisión]. Es sarcasmo». Cuando repitió este comentario a media mañana, Suárez le recriminó que lo criticara siendo consciente de que, como presidente de la comisión, no podía entrar en confrontaciones: «Le agradezco su valentía frente a quien sabe que no puede debatir».

