El guardameta español afirmó sin dudas que el salario que ofrece la reconocida liga no es suficiente para cubrir los gastos de vida.
Más información: Lluís, preparador físico, detalla cuánto percibe un profesional en Primera: “Está por encima de 5.000 euros al mes»
En contraste con la imagen de fama y estabilidad que proyecta la Kings League, el testimonio de Jorge Ibáñez, ex portero de Pío FC, muestra una realidad más sencilla. Aunque la liga creada por Gerard Piqué ha transformado el fútbol amateur y mediático, sus jugadores enfrentan desafíos similares a los de muchos deportistas semiprofesionales: equilibrar estudios, empleo y pasión por el fútbol. “Los salarios son públicos, y quienes venimos del primer Draft recibimos 5.000 euros brutos anuales. Con eso no se puede vivir”, confesó en una entrevista para el podcast Gold Barcelona.
De Cornellà a la Kings League
Originario de Cataluña, Jorge estuvo una década en el Cornellà, donde se formó en la élite del fútbol base hasta alcanzar la División de Honor juvenil. Allí afrontó la presión, el rigor y la dificultad de destacar como portero.
“Estaba agotado del formato fútbol 11, entrenábamos cinco veces por semana y viajábamos por toda España. Resultaba muy complicado compaginarlo con la universidad”, narró.
Después de dejar el fútbol tradicional, optó por centrarse en la formación de porteros, aunque pronto sintió la falta de la competición. La oportunidad de regresar llegó de manera fortuita: “Vi el anuncio de la Kings League en Twitch, envié mi vídeo vía InfoJobs y fui seleccionado entre miles”.
Una liga mediática, pero con remuneraciones limitadas
A pesar de que la Kings League ha obtenido notoriedad mundial, las cantidades que ofrece están lejos del nivel profesional. Jorge lo explicó claramente: “El sueldo base es de 5.000 brutos anuales. En el nuevo Draft, la primera ronda cobra 7.500, la segunda 6.200, y así sucesivamente. Los jugadores en posiciones 11, 12 y 13 pueden percibir hasta 3.000 mensuales, pero son casos excepcionales”.
Incluso con la creciente profesionalización, incluyendo entrenamientos, fisioterapeutas, alojamientos para jugadores, el portero fue enfático: “No se puede vivir únicamente de la Kings League. Hay otras fuentes, como patrocinadores o bonificaciones, pero no alcanza para independizarse. Sin compartir piso o tener otro empleo, no es viable”.
“Por eso valoro tanto los estudios”
Lejos de la desmotivación, Jorge demostró una madurez destacable para su edad. “Siempre he sabido que mi sustento vendrá de lo que estudie, no del fútbol. La Kings es una gran oportunidad, pero es muy complejo vivir exclusivamente de esto”, explicó.
Su relato muestra el otro lado de la revolución mediática que representa la Kings League: jóvenes deportistas apasionados por el fútbol que comprenden que el éxito no se mide solamente en cifras o contratos. “No se puede jugar pensando que de eso se va a vivir. Hay que hacerlo porque te hace feliz”, concluye.

